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Hasta hace poco tiempo, la alternativa al uso de gafas o lentillas era la cirugía láser. Sin embargo, cuando el paciente tiene más de ocho dioptrías o una córnea excesivamente delgada, su uso está contraindicado para corregir los defectos oculares de refracción. Según Julio Méndez, director del Instituto Canario Oftalmológico y uno de los pioneros en la utilización de la cirugía láser en Canarias, “hoy en día existen alternativas quirúrgicas tanto o más eficaces que el láser para los pacientes que esté indicado, pero todavía son poco conocidas por la sociedad”. Entre ellas destacan los implantes de cirugía intraocular, tanto para corregir la miopía como la presbicia o vista cansada. En el caso de la primera, una de las ventajas que presenta es su reversibilidad, es decir, permite corregir la cirugía en caso de ser necesario.
Lentes intraoculares ICL para corregir miopía, hipermetropía y astigmatismo
Las Lentes ICL complementan el sistema refractivo natural. Debido a que la ICL es pequeña y blanda, en pocos segundos se puede doblar e inyectar en el ojo, a través de una pequeñísima incisión corneal. Una vez inyectada, la ICL se desdobla y se acomoda dentro del líquido que se encuentra entre el iris y el cristalino. Está diseñada de tal manera que corrige la miopía, hipermetropía y astigmatismo. Funciona cambiando el punto de enfoque de la luz sobre la retina.
Efectuando un simple procedimiento, la ICL se puede retirar o reemplazar por otra, si fuese necesario. Otra ventaja de este tratamiento es que la ICL es invisible, es imposible detectar a simple vista este implante intraocular.
Lentes intraoculares multifocales para corregir la vista cansada
El defecto ocular de vista cansada, también llamado presbicia, se produce cuando el cristalino pierde su elasticidad (a partir de los 40 años aproximadamente) por lo que el mecanismo de enfoque del ojo ya no permite enfocar a diferentes distancias (entre 35 cm y un metro) apareciendo la llamada vista cansada o presbicia. La implantación de lentes intraoculares multifocales compensa la falta de acomodación producida por la presbicia. La solución práctica se ha conseguido al sustituir quirúrgicamente el cristalino endurecido por una Lente Intraocular (LIOs) cuyo diseño permite la visión tanto próxima como lejana. Estas lentes pueden ser pseudoacomodativas (LIOs dotadas de movilidad antero-posterior), con margen de acomodación escaso, o LIOs Multifocales con una magnífica capacidad para una buena visión tanto próxima como lejana.
¿Cuándo se recomienda la utilización de la cirugía láser para corregir los defectos oculares de refracción?
- En pacientes cuya edad supere los 21 años
- Con una año de estabilidad en la evolución de su defecto
- Cuya córnea sea lo suficientemente gruesa (más de 500 micras) para que el láser no la adelgace y la debilite excesivamente y corra el riesgo de deformarse.
- Con una córnea normal que no presente deformidades. Es decir: un ojo sano.
Infonortedigital
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13 de Febrero de 2007
En el caso de la primera, una de las ventajas que presenta es su reversibilidad, es decir, permite corregir la cirugía en caso de ser necesario.
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