Descargar Libro
Para descargar el libro pulsa con el botón derecho en 'Descargar Libro' y selecciona 'Guardar destino como...'
Si se me permite el símil, este libro -el tercero de mi cosecha
particular- es un hijo inesperado. Nunca pasó por mi cabeza escribir
un libro monotemático, y mucho menos con el amor como fondo. Ha
sido éste un tema tan recurrido en la poesía, que pensar que desde
mi rincón podía añadir algo a lo ya expuesto por otros, hubiese sido
un ejercicio de petulancia por mi parte. El caso es que recopilando
material para una nueva obra, me encontré con un número más que
suficiente de poemas de amor como para completar un monográfico
sobre el tema. Alguna que otra duda que aún perdura me asaltó,
pero el entusiasmo de los que llegaron a leer previamente el
manuscrito, ha salido triunfante sobre mis recelos. Y no por
inesperado para el autor, será menos querido. Espero que para el
lector también valga la pena.
Mi nombre completo es Francisco Gorrín González, aunque si alguien me llama por él, no creo que contestase. Los amigos me llaman Paco, y los enemigos prefiero no saberlo. Nací en la isla de Madeira un 30 de enero de 1957, yo prefiero decir que por capricho del destino (mis padres por motivos de trabajo residían allí en aquél momento). En realidad todas mis raíces están en Tenerife donde vivo desde los 6 años. Se puede decir que me considero un chicharrero, pero con vocación universal.
Estudié Magisterio en la Universidad de La Laguna, pero los caminos de mi pequeña historia me llevaron por otros derroteros profesionales. Actualmente trabajo en servicios de holding en el aeropuerto de Tenerife Sur (atención de aviones en tierra).
La vocación de escribir ha ido apareciendo de manera fugaz en mi vida. Supongo que si revuelvo bien entre tanto papeleo viejo que tengo en casa, algo encontraré. Pero intentar reflejar mis sentimientos en lo que yo no paso de definir como proyectos de poemas, tiene una fecha de nacimiento relativamente corta. Los que aquí pueden leerse no tienen más de dos años de vida, así que procuren tratarlos con cariño, que aún son pequeñitos.