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Tramo 2 La boticaria, iglesia de San Antonio de Padua. No tiene pérdida, debemos seguir la pista, la carretera se esfuma en camino, donde las dos imponentes laderas tapizadas por la vegetación nos proporcionan una bella postal y un rico olor a campo. En este tramo debemos parar, admirar la profundidad del barranco, la disposición de los materiales que las forman, los numerosos desprendimientos que han dejado al descubierto el corazón de la roca en las más variopintas formas, y como no disfrutar de la tranquilidad que se respira.
Contemplar, oler y apreciar la vegetación existente, pudiendo encontrar desde las conocidas Pitas, Tuneras, Tabaibas, hasta Cornicales, Balillos, Guaydil, Cardon, Lavanda, Tajinastes, Orobal, Salvia, Vinagrera, etc.
Continuamos por la pista, la cual no tiene perdida hasta llegar a Hoya de Pineda, donde el camino se presenta con una lechada de cemento, al llegar a él nos encontramos que la Ermita se encuentra debajo de nosotros, para llegar a ella cogemos la primera desviación que nos tropezamos a la izquierda; Conviene, si a lugar, parar y hablar con los lugareños, ellos mejor que nadie nos podrán comentar los topónimos del lugar, las tradiciones, los cultivos, etc. Son gentes muy cordiales y siempre prestos para atender a todo aquel que lo solicite.
TRAMO 3: Ermita de San Antonio de Pauda – Parada de Guagua. Una Vez en la Ermita, podemos optar por seguir por la carretera, después de subir por el mismo acceso que hemos bajado, y continuar por la carretera hacia la salida del barrio, que nos lleva a la parada de la guagua, o dar media vuelta y volver por donde hemos venido, es decir repetir el camino pero a la inversa, o darnos un salto hacia la “ Hacienda de Hoya de Pineda”, edificación de dos plantas, tejado a dos aguas, con una balconada de madera que da a un patio interior, visible prácticamente desde todo el pago; Esta hacienda aunque ha sido declarada Bien de Interés Cultural, verdadera joya de la arquitectura rural canaria, se encuentra en autentico estado de ruina, totalmente abandonada, pudiendo introducirnos dentro de ella y comprobar, como a pesar de su estado, nos evidencia el esplendor y lo majestuoso de su arquitectura.
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Aspectos del camino
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