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Opiniones¿Y la defensa unitaria de la Sanidad Pública Canaria?
Aunque lo que escribo a continuación no lo he consensuado con mis compañer@s del Foro Social Canario por la Salud y la Sanidad Pública, si está en su origen una reflexión que venimos haciendo desde tiempo atrás en el sentido de resaltar el escaso espíritu unitario de las organizaciones sindicales de este sector. Tal cosa añade un plus de dificultad para que l@s usuari@s de la sanidad sientan un estímulo favorable para su ya de por sí dificultosa tarea de organización y movilización ante el galopante deterioro de la misma camino de su desaparición como conquista histórica al servicio de los más desfavorecidos económica y socialmente y a su vez más enfermos, aspectos que desde el punto de vista poblacional coinciden y que explican, sobre todo, la señalada dificultad para la autodefensa de los derechos de pacientes y familiares.
Desde luego, nos viene pareciendo impresentable que no se haya concretado un proceso de constitución de frente unitario entre todas las organizaciones sindicales y colectivos sociales de pacientes, usuari@s y de defensa de la salud y la sanidad pública como es el caso de nuestro Foro. Ya en el pasado, comenzando desde el primer día de existencia del Foro en marzo de 2010, hemos hecho llamamientos en este sentido pero con escaso éxito. Después han sobrevenido las experiencias unitarias que señalábamos al principio, ¿cómo es posible que ese espíritu no se pueda trasladar al sector de la sanidad?, ¿al sector en el que se dirime la más dolorosa y dramática expresión diaria de la destrucción del llamado Estado del bienestar?. Desde luego que no se puede consentir y hay que empezar por denunciarlo e iniciar una dinámica para cambiarlo.
Las brutales medidas contenidas en el primer decreto de contrarreforma sanitaria (vendrán otros) del Gobierno de Rajoy y que, sin dudas, van a ser aplicadas por el Gobierno de Canarias merecen una respuesta contundente específica por parte de usuari@s y trabajadores de la sanidad que no se ha producido y según parece no lleva trazas de hacerlo ya que a los antecedentes que relato hay que añadir que en estos momentos hay en el horizonte elecciones sindicales inmediatas y tal cosa ha relegado, a mi juicio de modo intolerable, a segundo plano el planteamiento unitario que se ha revelado como el principal instrumento en nuestras manos para avanzar hacia la conformación del movimiento social y político masivo que pueda parar en seco la agresión ultraliberal. Estoy convencido de que esa es la única manera de lograrlo de modo efectivo, aunque en el camino recurramos a otro tipo de medidas, como las judiciales, que contribuyen a desarrollar la resistencia, o las propuestas legislativas de iniciativa popular encaminadas a demostrar que podemos dotarnos de herramientas para la mejora de la salud y la sanidad pública siempre y cuando no se amenace a la existencia de las mismas porque se cuestiona radicalmente la protección social pública.
Como ustedes comprenderán es mucho lo que nos jugamos, y además en una guerra que da enormes saltos día a día y por tanto en la que no podemos permitirnos dilaciones ni distracciones en la capacidad de reacción y respuesta lo más inmediata posible. Por tanto se debe dejar en segundo plano lo menos importante para los valores y necesidades más amplias en la perspectiva de la colectividad, que debe estar en nuestra consideración muy por encima de los intereses de grupo, de organización sindical o personales. Y la defensa del más amplio espectro de los intereses sociales de nuestro pueblo, en cuanto a la salud y la sanidad pública, requiere la conformación urgente de un frente unitario para la movilización y respuesta inmediata a las medidas que, si no lo impedimos, van a empeorar la salud y aumentar la mortalidad de los sectores que ya tienen peores condiciones de vida. Esa sí que tiene que ser la primera prioridad, si tenemos principios y por tanto los aplicamos consecuentemente. Resistencia y solidaridad en Tenoya
Estos sinvergüenzas desahuciaron de sus hogares solo en el estado español en 2011 a 58.241 familias, la cifra más alta de la historia. Personas humildes que están siendo desalojadas por policías y jueces, simplemente por haberse quedado en paro y no poder pagar sus hipotecas o el alquiler de sus casas. Un drama social que contrasta con las cientos de miles de viviendas desocupadas que los gobernantes evitan investigar, prefiriendo aplastar con el peso de la absurda “justicia” a las personas más desfavorecidas de la sociedad.
“Las Venus”de Ángel Gustavo
En otra presentación de Ángel Gustavo, yo decía que nuestro artista se hacía más poeta, se cargaba de sentimientos cuando pintaba sus bodegones que eleva a arte, que adereza de un encantamiento de malabarismo porque consigue atraparnos, hacernos creer que las calabazas, naranjas o cebollas flotan. Y también les comentaba que cuando pinta a sus mujeres juega con los simbolismos y los mitos, se deja seducir por su sensualidad. Por el cuerpo desnudo que encarna la verdad, la verdad desnuda. La belleza, y es, precisamente en esa búsqueda de verdad y de belleza lo que quizás le ha llevado a Ángel Gustavo, pintor y un seductor dibujante, a crear mujeres hermosas, de largas piernas. Mujeres perfectas, irresistibles, cuya perfección hace florecer el deseo y las pasiones, hace que tengan vida, que transgredan del límite y nos abra paso a lo fantástico. A realizar esta exposición de cuerpos, de diosas desnudas, sin tapujos, a entrar en el Olimpo, a investigar y a experimentar la feminidad en su gozo. Es evidente que el cuerpo desnudo no puede escapar al erotismo. Y a Ángel Gustavo no sólo no se le escapa, sino que busca una visión más allá de los contornos de la figura humana, del desnudo tal como se nos presenta, por eso indaga y pinta con soltura y maestría sus Venus, las libera, juega con ellas, con sus formas y con sus actitudes, con las emociones de su alma. Sus Venus constituyen la pasión que siente nuestro artista por la mujer, por el ideal romántico, por la delectación, por el arte. Por eso exalta la libertad de expresión corporal, la realidad de las formas humanas, la presencia corpórea, la genitalidad, la ligereza de movimientos físicos e imaginativos. Con poses y posturas tentadoras, y a través de ellas nos conduce al mundo real, a un brazo, a una mano, a un pie. Nos lleva a la belleza del fragmento. Al estado de ánimo, y nos propone lo erótico ante el miedo y la angustia. Nos encierra en el misterio que tiene la atmósfera idílica del abrazo, de un abrazo pleno, repleto de protección, de sueño, de unión total. Y como el hecho de la creación va más allá de la idea de imitar la vida, representa a sus Venus, casi etéreas, atravesando el aire, triunfantes, entregadas a sus sueños, al placer sexual, a la Naturaleza para servir en la gran cosecha de las almas, o recorriendo un túnel, que podríamos pensar que es el principio, el origen del mundo, o reconociéndose en un espejo que la revela a sí misma, o igual que nuestros pintores clásicos nos muestra una diosa violinista o saxofonista, fluyendo con absoluta libertad sobre la bola del mundo. Una imagen con la que Ángel Gustavo satisfizo el tema neoplatónico de los dos sentidos: la vista y el oído para alcanzar la belleza. Contemplamos también a una Venus engendrada por un ser fabuloso presente en la mitología, un toro que nos la exhibe como un trofeo. Y a una Venus que desafía el escenario, que lo rompe como si saliera de las aguas del útero, entre espumas y burbujas. A través de la contemplación de estas bellas y elegantes diosas podemos distinguir una paleta colorista, con una línea sinuosa y un toque sensual, acariciante, referidas al amor y al deseo. Podemos contemplar cuerpos, flexibles, sensuales, pudorosas, que cubren su sexo con su larga melena, con un recato que enardece más la pasión. Posturas insólitas quizás con la intención de resaltar el movimiento, el volumen o la perspectiva. La sensación tridimensional. O de concentrar la visión del espectador en el contenido del vacío o en un punto determinado de la obra. Detalles que podría emular las piruetas de un acróbata o un paso de danza, detalles que invaden el territorio íntimo. Detalles que revelan la belleza eterna que envuelve a los seres y a las cosas. Por lo que podemos decir que la obra que Ángel Gustavo titulada Mis Venus, es una pintura de gran creatividad, grácil, etérea, volátil, llena de lirismo, esteticismo, de plasticidad que no deja indiferente al espectador. Exposición que podran ver en el Colegio de Peritos e Ingenieros Técnicos Industriales de Las Palmas de Gran Canaria calle Juan XXXIII, n. 20 hasta el día 25 de mayo. Blog-rosariovalcarcel.blogspot.com; Facebook/rosariovalcarcel/escritora Hoy puede ser un gran día: Duro con élEstas palabras, casi a diario, salían de la boca de D. Pedro estando de formador en nuestro Seminario Diocesano. Desde por la mañana, en la celebración de la Eucaristía, ya fuera en la homilía, al comienzo o al final de la misma, el mensaje era el mismo y con la misma vitalidad. La sensación que tenemos estos días; por lo menos para mí; es que no son precisamente unos “grandes días” por tu partida a la casa del Padre. Pero acogiendo el regalo de tus presencias entre nosotros, hiciste y nos acompañaste a ser, hacer y saber hacer grande cada día de nuestra vida. La grandeza de alentar, cuidar, acompañar y animar procesos de vida en los jóvenes, en los catecumenados de adultos, en la formación de los futuros; hoy reales; pastores, en matrimonios, en comunidades parroquiales… Cuánto empeño en que las personas pudiéramos coger nuestra vida con las manos y la fuéramos personalizando desde la fe y el Evangelio. Y todo ello desde la acción transformadora en medio de nuestros ambientes organizando diversas campañas con distintos fines, creando colectivos de jóvenes, animando muchas asambleas de verano, organizando multitud de cursillos y actividades. La grandeza que aporta el Evangelio vivido, orado y pasado por el corazón. Cuidando la grandeza del encuentro con el Señor cada día desde aquel sillón orejero con los pies en alto, teniendo en un lado el Evangelio de cada día y en otro el periódico, la Homilética o el texto de turno que estabas leyendo. ¡¡Cuántas horas de silencio y de encuentro con el Señor!! en tu cuarto o en el salón de casa, pasando por el tamiz del Evangelio y del Señor Jesús. ¡¡Cuántas oraciones juveniles, comunitarias, parroquiales donde nos acompañaste y ayudaste a ver y a vivir la importancia del silencio y la oración apostólica!! Cuántos momentos rezando en torno al Evangelio, descubriendo la voluntad del Señor en la vida de cada uno en cada momento concreto. La grandeza de la solidaridad de la cual definías como: “la solidaridad es la ternura de los pueblos”. Tú eterno y perenne coche escarabajo, tus sandalias de ritmo lento, arrastrado y cansino, tu forma de vestir que conocíamos de memoria, la austeridad con la que vivías, tu despojamiento total hasta tus últimos días, ya hablaban de un estilo donde el compartir y la fraternidad las hiciste estandarte y bandera en tu vida de la cual nos invitabas a vivir y participar a pesar de las durezas con las que te encontrabas. Colombia, Paraguay, Mozambique, Magadascar, Camerún están muy lejos geográficamente, pero a la vez muy cerca afectiva y efectivamente con rastrillos, encuentros solidarios, venta de agendas y postales, madres solidarias. Con tu manera de vivir nos enseñaste a sentar en nuestras mesas ricas y opulentas a los más pobres, pequeños y necesitados, a los cuales amabas y bendecías como cuando te sentabas a tu mesa compartida diciendo: “El niño Jesús que nació en Belén bendiga esta mesa y a nosotros también”. La grandeza de la comunión y lo comunitario, siempre aglutinando, involucrando y acogiendo a toda persona con que se encontraba. En su camino diario, ya sea callejeando por las calles del pueblo de turno, ya sea sentado en la plaza del pueblo no perdía “ripio” para invitar, sugerir, acoger. Cuántos proyectos surgieron de esos caminares diarios en pro de la comunidad y el hacer familia. Su vida personal y ministerial fue una convivencia continua compartiendo casi siempre casa y vida. Dando muchísima importancia a la convivencia allí donde vivió, a sus compañeros de curso reuniéndose cada 16 de diciembre por su aniversario de ordenación, en el Seminario Diocesano, haciendo equipo y familia en el Secretariado de Juventud, en las comunidades parroquiales por donde pasó, creando y potenciando eso que tantas veces le he escuchado a D. Juan Marrero decir: “núcleo comunitario”. La grandeza en la debilidad y el dolor vivido en la enfermedad que también le acompañó en períodos de su vida. Cuando llegó las embestidas de la enfermedad, en medio de la incertidumbre, casi siempre supo poner medios para vivirlas intentando descubrir lo que Dios le pedía por medio de ellas. Muchas Betanias fueron su hogar en esos tiempos, que le hicieron asumir y acoger el dolor, la desgana, el cansancio, muchos rostros concretos que supieron estar al lado de la debilidad de D. Pedro con multitud de detalles, presencias y gestos; por los cuales quiero dar gracias al Señor. La grandeza del Amor vivido en lo pequeño, lo sencillo y lo humilde. La fuerza del amor vivido en una visita de duelo, en una preparación de una boda o bautizo, en una visita y oración en el tanatorio, en una tómbola solidaria, en “una noche educativa”, en una celebración cuidada y preparada, en la elaboración de un material de catequesis, en una compra de alimentos comprada y regalada, en facilitar a la gente el sentirse escuchada… Lo extraordinario no está en la farándula y en los circos que se organizan, sino en el encuentro personal con… en estar junto a… con motivo de… ¡Qué importancia le daba a lo pequeño del gesto y de la palabra regalada y compartida. Al Señor de la cañita; como tantas veces le escuché dirigirse al Nazareno; le doy GRACIAS por ponerme en el camino de D. Pedro, por regalarme su presencia vivida, gozada y disfrutada. Su acogida incondicional, nuestras conversaciones provocadoras y soñadoras, su acompañamiento entusiasmado, realista y verdadero, su humildad y sus silencios, su debilidad y dolor, su ilusión en el trabajo fuera cual fuera, sus incomprensiones, su tozudez y constancia me presenta y me hace llegar a Ti Dios Padre Bueno. A pesar de la dureza de estos días, empiezo a oir desde el cielo una voz socarrona y alegre que dice: Hoy puede ser un gran día: duro con él. Nos creen idiotas
Quizá por ello, porque no son susceptibles de ir en el mismo barco, mientras la tendencia a envidiar (“mira ese gandul que no pega sello lo bien que vive”) está más que probada, es por lo que la obra social nunca estuvo bien vista en determinados sectores. Tal ejercicio de estulticia concede, a quienes necesitan que estemos entretenidos, una amplia y bien sosegada sociedad para ir mangoneándolo todo, sin distinción. Así, de vez en cuando y para entretener al personal, lanzan algún chivo expiatorio al ruedo (es la cultura patria la que allí tiene su sede, según el ministro del ramo) para solaz de todo el mundo y, cómo no, tranquilidad de quienes necesitan de que se les deje hacer. Así se entretiene el personal con la práctica de la envidia. La reciente debacle de ese conglomerado de Cajas de Ahorro y Monte de Piedad, ahora con la denominación adecuada a las modernas estéticas de la economía, que designaron Bankia (el corrector ortográfico queda asustado), pone en evidencia qué papel han estado jugando – hasta dejarlo todo patas arriba – esos personajes tan bien remunerados y mejor trajeados, que conformaban los Consejos de Administración de tales entidades. Sus retribuciones, según argumentan, ajustadas a las responsabilidades que afrontaban; sin embargo, comparadas con el común de los mortales, siempre han resultado bastante llamativas. Ahora, con esa nacionalización a la española, ponen en solfa el argumento pues, la responsabilidad aparentemente afrontada, no pareció ser tal. En otras palabras, que no respondieron con sus acciones al dinero que se embolsaban. Ni parece, a la luz de los acontecimientos, vayan a hacerlo por su presumible mala praxis. Vamos que nada les va a suceder por esa tentativa de nacionalización. Por ser un personaje tan singular y por cómo accedió a su posición ventajosa, merece comentario aparte el señor Rato. No perdamos de vista, pues parece que una vez más los árboles nos impiden la visión del bosque, su abandono del barco en el momento más crucial de la travesía. Cuando estaba haciendo aguas la nave, él tomó el bote salvavidas de la dimisión. Bote que iba con chaleco incluido, si hacemos caso a las informaciones que refieren una indemnización acorde a las percepciones que tuvo durante su escaso mandato. El suficiente, como se puede observar, para alcanzar el resultado que ahora conocemos. Eso sí, durante el tiempo transcurrido fue dejando un sembrado de “cadáveres” a su paso; ya desde el momento de llegar comenzó con ello. No olvidemos que su entrada fue el fruto de esas luchas intestinas que se producen en el seno de los partidos. La fusión con el resto de las entidades, avalada y animada por quien fuese dimisionario del Fondo Monetario Internacional, comenzó con un buen número de cierres de oficinas y despidos de personal. Es cierto que más o menos amables; aunque como es habitual con cargo al erario público pues fueron muchas las personas que recibirían su percepción a través de los Servicios de Empleo de las distintas Comunidades Autónomas afectadas. Si a eso le sumamos las “inyecciones” que fueron necesarias para curar, de modo poco eficaz, a la macro entidad de todos sus males, podemos concluir en la carestía de su presencia. A tenor de todo lo anterior surge una duda. Tal no es otra sino por qué, si sus emolumentos respondían al nivel de responsabilidad, cuando dan muestras de no haberlo gestionado tan bien – a la situación en que dejaron la entidad me remito – no se les exige responsabilidades. Da la impresión, al menos así parece que ocurre, que todo quedará en nada. Piensan que nos pasa desapercibido que, aquello que sirvió para estar remunerado argumentando superiores responsabilidades, ahora queda en el olvido cuando de exigirlas re refiere. En definitiva, nos creen idiotas. 15 de Mayo: Entre lo constitucional y democrático
Todo artículo que está en la Constitución es constitucional, incluso el artículo que no respeta la igualdad de sexo, basado en Las Partidas de Alfonso X el Sabio, en la Pragmática de Carlos III, eso del varón antes que la hembra. Ha corrido el agua por los barrancos desde entonces. Junto a ello, nos podemos preguntar si nuestros nietos no pueden tener la oportunidad de ser tratados en igualdad y poder ser elegidos Jefes del Estado; es decir, ¿la monarquía es democrática? Si A es igual a B, si lo que está en la Constitución de 1978 es constitucional, pero no es democrático; es decir, B y C son iguales, luego A y C son iguales. ¿Es democrática una constitución que tiene artículos no democráticos? Si las instituciones reconocen que el artículo de la sucesión al trono no es democrático, ¿Por qué no se modifica? Simplemente, la reforma constitucional, en este supuesto, requiere dos votaciones populares. Una para elegir los parlamentarios encargados de elaborar y aprobar los cambios; otra consulta para aprobar en referéndum las modificaciones. Esa doble manifestación popular, con la situación actual, con los supuestos regalos públicos al Iñaki, la lucha por la supervivencia del elefante africano; nos pueden ayudar a comprender la congelación de la reforma propuesta por Zapatero. Razones de Estado. Con un móvil oficial por banda
Que el señor De Armas -parece que muy conocedor de la zona- se decidiera en enero a emprender la travesía atlántica con su velamen al viento, está dentro de las capacidades del mundo capitalista. Y por más que los descendientes de aquellos personajes usan hoy ordenadores y sofisticados medios de comunicación en vez de garfios, patas de palo o parches, no hay nada como un trato directo, pues cuando uno se encariña con un barco solo se le puede vender a alguien que sepa tratarlo con delicadeza, a fin de cuentas escotillas, camarotes, jarcias, aparejos y arboladuras saben de la vida privada vivida a bordo, y llevan grabadas conservaciones, suspiros, susurros y, sobre todo, llamadas telefónicas, tal reflejan los recibos que abonan los ciudadanos arrecifeños con sus impuestos, pues el señor De Armas usó con descaro el aparato que el Ayuntamiento le tiene puesto, o a lo peor hasta regalado, que los cargos son muy, pero que muy dadivosos cuando pagamos los demás, trátese de ipad y ordenadores de sus señorías canarias, refiérase a móviles que también tienen a su disposición gratis total, que este es un país rico, que sí, mientras la ciudadanía permanezca en silencio. Pero hay algo que me perpleja: si ese señor lleva cuatro meses en el mercadeo de su barco, ¿cómo es que alcalde, concejales del poder y de la oposición en Arrecife, interventor de la cosa económica del Ayuntamiento, inspecciones de la hacienda pública, hayan autorizado el pago de los gastos producidos por aquel móvil que no se usa para cuestiones rigurosamente municipales? Pero hay más, y tanto o mucho más grave como el mal uso de dinero público para llamadas desde el Caribe: un señor concejal en la oposición, sin responsabilidad alguna dentro del gobierno municipal, ¿tiene, además, secretaria particular que no paga su bolsillo, sino la ciudadanía de Arrecife? ¿Con qué cara prescinde la Corporación de un empleado eventual de la limpieza si mantiene ese privilegio feudal? Pero, ¿es el único que goza de tal dispendio, de tal disparate, de tal despilfarro en el Ayuntamiento? Tal como se ve desde fuera, rotundamente, no. Y si ese señor lleva cuatro meses en la otra orilla, ¿qué significa el silencio sepulcral de su partido que ni lo denuncia, ni reclama su expulsión, ni exige que se apliquen las normas correctivas ante tal comportamiento de absoluto desprecio –aparente, claro- a la cosa pública? Porque si en cuatro meses su partido –y lo apadrina NC- ni ha intervenido, ni lo reclamó a los quince días de ausencia, ni inició al mes los trámites para su expulsión, una de tres, o las tres: 1. Está de acuerdo con que no es necesario que un concejal asista a la vida pública municipal. 2. Desprecia a quienes lo votaron en las últimas elecciones. 3. Se la trae al pairo la responsabilidad adquirida con la ciudadanía, el municipio, la Isla y Canarias, aquí cada uno a lo suyo, que lo único importante son las nominillas y los miles de euros que se reciben según los votos obtenidos. Así, ante el silencio de cementerio de su propio copartido, la manifiesta despreocupación –alcaldía- por los cuatro meses de ausencia, el absoluto desinterés por la cosa municipal de quienes gobiernan, se permite el señor De Armas –le permiten al señor De Armas- que desde el Caribe solicite facturas de todos los gastos originados por teléfonos móviles, ipad y otros elementos electrónicos, supongo que con la intención de comparar para demostrar que él gasta tanto como los demás, y si lo pide estoy seguro de que algo sabe. Pero, ¿todos los señores concejales de Arrecife tienen ipad, móviles, «todos y cada uno de los concejales del Ayuntamiento de Arrecife», como escribe el señor De Armas en su solicitud? ¿Es acaso un aparente chantaje para que desde allende los mares el señor concejal transaccional barquero pueda seguir haciendo uso del suyo –que no es suyo, sino de los arrecifeños, quienes lo pagan- para que todo se tape, se acallen voces discordantes y todo quede en nada? Más sorprendente, más increíble, más repelente: ni por un momento -¡cuatro meses sin representar a sus electores!- se le ocurre disculparse, reconocer su desdén –quizás desinterés, tal vez desprecio- y, como consecuencia, presentar su inmediata e irrevocable renuncia a la sagrada acta que el sistema democrático puso en sus manos. El mal ya está hecho, solo queda que el sentido del honor imponga las actuaciones. Pero, si así fuera, y aquel señor se envolviera en el silencio a perpetuidad, queda lo otro: si el señor alcalde no sabía que llevaba cuatro meses fuera, es que está fallando lo más elemental en la administración económica y política. Si lo sabía, su silencio –hasta que demuestre lo contrario- hace sospechar, como poco, o connivencia o desinterés o despreocupación absoluta ante los intereses del municipio. Y a su lado, aunque desde la oposición, el partido NC –que pidió votos para la elección del señor de Armas- tiene también altísima corresponsabilidad. No, esto no es serio. Y la ciudadanía no se lo merece, aunque sigue en silencio, y los políticos saben que es «muy sufrida», así le va. Ver para no creer ( I )
Si la palabra dada todavía significaba algo, si todavía era una cuestión de honor cumplir lo prometido, ahora la nueva casta de políticos la ha dejado a la altura del betún. Y con ella, incumpliendo su palabra, ha terminado de rematar el noble sentido que de la política quedaba y la confianza que los ciudadanos tenían en los que se dedican a ella. Vivimos tiempos confusos y faltos de valores. No descubrimos nada nuevo. Pero todavía quedaban resquicios y personas (aún quedan, aunque menos) a las que admirar y en las que confiábamos, que podrían servir de ejemplo a las nuevas generaciones. Por desgracia, los jóvenes van descubriendo como, en este mundo, son los tramposos y mentirosos los que triunfan y que es más importante el valor de un voto que cumplir lo prometido o ser honestos. Respetar la palabra dada es de antiguos y forma parte de esa ilusión que se ha convertido en una utopía. Ya no es garantía de nada y, si en política, la palabra no vale como avalista, la política se va al traste. Sólo tendrá sentido para los tramposos y vividores que vegetan de ella y con la que tratarán de estafar a incautos ciudadanos que todavía creen en la virtud de la palabra comprometida. Lo prometido, para los antiguos como yo, sigue siendo deuda. Antes iba a misa (lo prometido), y, consecuentemente, las promesas no se cambian por muy cambiantes que sean las circunstancias. Aún así habrá quien justifique todas y cada una de las actuaciones de sus idolatrados dirigentes, aunque ellas sean mezquinas y conduzcan a la miseria a toda la humanidad, y es que, la simpleza de los votantes políticos dice que si eres de uno obligatoriamente tienes que odiar al otro o lo otro. Hasta tal grado de mediocridad hemos llegado que nos hemos acostumbrado a aceptar la mentira y el incumplimiento de los políticos como el estado natural de las cosas, cuando, en realidad, hemos sido estafados. El problema más grave estriba en que si ya no podemos confiar en los que nos dirigen porque faltan a su palabra y cambian el sentido de sus promesas cuando les conviene, de quién o de qué nos vamos a agarrar cuando estemos en la cuneta. Se entiende que el gobernante está para sacarnos de apuros y no para mandarnos a la indigencia ni hundirnos en la desgracia. Ya no les tenemos respeto. No confiamos en ellos porque ya no son un ejemplo. Han puesto demasiada distancia entre su privilegiada vida política y la cruda realidad social. Sólo hay que abrir los ojos para ver y…no creer. La falsa intensidad de las miradas miopes
En torno a esos modos de ordenar antagónicamente las concepciones políticas, no obstante su incapacidad para entrar en consideraciones híbridas o integradoras, han corrido ríos de tinta en la historia del pensamiento. Pero, en la confrontación social real lo que han corrido han sido intolerancias feroces y enfrentamientos cruentos, pues las visiones limitadas de las problemáticas sociales, al servir de vehículos conceptuales a las simplificaciones y manipulaciones interesadas, suelen traer, a menudo, “soluciones” de nefastas consecuencias. Así, las cruzadas de toda ralea que se han perpetrado en la historia se han justificado, sistemáticamente, en distinciones sumarias entre la verdad y las mentiras, entre la ortodoxia y las herejías, entre nosotros y ellos. Pues, aunque está más que probada la potente adhesión emocional que las componendas doctrinarias provocan en sus seguidores, no es menos cierto, que esa “intensificación” se consigue a costa de una notable miopía intelectual y una culposa incoherencia moral. Las organizaciones políticas están, por ello, llenas de buena gente con mala ideología. Personas que por considerar a sus doctrinas libres de los límites y contradicciones que ven en las divergentes, perpetuán la hostilidad sistemática ante los otros y la ausencia de autocrítica rigurosa en lo propio. En el necesario cambio de comprensión ante estas visiones limitadas habría que empezar por el reconocimiento fundamental de que lo social es complejo y mutable, por lo que la prudencia y la contrastación deberían presidir toda concepción e intervención política. Aunque resulten menos nítidas y dejen más a las claras sus naturaleza provisional, sólo con visiones más panorámicas de la versátil condición humana, de las variadas dinámicas de las sociedades y sus grupos y de los múltiples contextos de la injusticia, la iniquidad y el expolio hegemónicos; sólo reconociendo, en cada ámbito, los abusos impuestos y la necedades interiorizadas, podremos escapar de las mayores incoherencias. Si la cuestión de la justicia social trata de que, en conjunto, los seres humanos nos emancipemos de las tiranías, haciendo prevalecer, frente a la opresión, la libertad; frente a la explotación, la igualdad; y frente a la alienación, la fraternidad, no deberíamos continuar considerando que “los fines justifican los medios” o que “los enemigos de mis enemigos, amigos míos son”: vengan de donde vengan, están de más los iluminados que tratan a los otros como meros obstáculos a eliminar o como simples útiles para sus pretendidos fines superiores. Los seres humanos no somos los medios de lo social, sino su sentido. Especialmente en estos tiempos en los que, tras décadas de embrutecimiento cívico, las élites del poder autoritario pretenden imponernos una involución antidemocrática, es crucial organizar una respuesta general hecha de confluencias e inclusiones, de resistencias y de propuestas comunes. Actuar de buena fe será imprescindible, pero sin conciencia crítica volveremos a la paradoja de pretender la liberación integral reprimiendo la pluralidad de sus caminos, de pugnar por la igualdad de las dignidades con métodos uniformadores y de aspirar a la fraternidad general con medios cainitas. Filósofo y Secretario de Redes Ciudadanas de Solidaridad. El virus del Calplan y los despidos en Educación
Ese virus ha sido denunciado por haber facilitado la habilitación sin certificación oficial alguna. La respuesta fue clara, todo lo que está en el CalPlan está en el CalPlan. Sin duda, la piedra filosofal rige los destinos de la educación. Desde hace dos años, por los meses de junio y julio, se activa el virus informático, destruyendo horas de refuerzo, cargándose el plan de atención a la diversidad, destruyendo puestos de trabajos, creando contratos basuras. Queda claro que las intenciones del actual Consejero de Educación, sin duda alguna, son respetar al máximo los puestos de trabajo de los interinos-sustitutos. El problema viene dado por el maldito virus informático, que por estas fechas se está reactivando. Además de habilitar sin certificación oficial, se autoprograma para establecer las 20 horas lectivas, ampliar las horas de permanencia en los centros, destruir las optativas, aumentar la ratio. La culpa de los despidos en educación y de los contratos basuras la tienen los malditos roedores, esos virus mutantes. Menos municipios, más centralismo
Por eso el ministro Soria afirmaba hace unos días que la culpa de la situación de Canarias, “de dos años para acá”, es del Gobierno autonómico porque “no se ha atrevido a disminuir el peso del sector público”. Hay que vaciar la educación, la sanidad, el control gubernamental sobre el territorio y demás para conseguir imponer la gestión privada sobre todos estos sectores estratégicos y para, entre otras cosas, como también decía Soria días atrás, más gallito que nadie y en su salsa, conseguir “más libertad para construir en la costa equipamientos y hoteles”. Sobra el Estado. Se pone en cuestión a los funcionarios, las autonomías, los ayuntamientos y pretenden hacernos creer que la culpa de la crisis reside en las instituciones y en las políticas públicas. Es una campaña antidemocrática en toda regla. Y no falta quien les baile el agua con todo el interés del mundo o con toda la ignorancia del mundo. En las últimas semanas la artillería pesada ha estado dirigida hacia las comunidades autónomas y los ayuntamientos en un afán totalizador claramente orientado a devolvernos al centralismo franquista. Han puesto en marcha hasta un manifiesto contra las autonomías, en un ataque frontal a los pactos de la Moncloa y a la Constitución, para “concienciar a los ciudadanos de lo que para la integridad, la cohesión, la viabilidad económica y la solidaridad nacional supone el modelo de Estado de las Autonomías que tenemos” y han generado un intenso debate sobre la innecesaridad de muchos ayuntamientos y la conveniencia de borrar del mapa a miles de ellos. Para justificarlo todo recurren de manera machacona y torticera a la deuda pública y a los costes que suponen mantener al conjunto de los municipios españoles. Y es aquí donde adquiere mayor calado la mentira: la deuda española se cifra en una cantidad que gira en torno a los cuatro billones de euros (cuatro veces el PIB) y aunque las cifras puedan variar algo, la generalidad coincide en confirmar que la deuda pública no llega al 16%, la de las familias está en torno a un 22%, la de las empresas en un 30,5% y la de los bancos por encima del 32% . Es decir, la deuda fundamental del país es privada en más de un 83%, y de ésta, casi dos tercios corresponde a los bancos y a las empresas. Del conjunto de la deuda pública española (solo el 16% del total del país, el 60,1% del PIB), el 46% concierne a la Administración central, el 10,9% a las comunidades autónomas y un raquítico 3,3% a las entidades locales (más de la mitad de ésta pertenece a ayuntamientos capitales de provincia y Madrid se lleva la palma). Es más, según el Boletín Estadístico del Banco de España, la local fue la única administración pública que redujo su deuda en el último trimestre de 2011 frente al aumento que se produjo en las otras. Si bien el artículo 142 de la Constitución española señala que “las Haciendas locales deberán disponer de los medios suficientes para el desempeño que la Ley les atribuye”, el 137 considera la autonomía local como básica dentro de la organización territorial del Estado y el artículo 9.1 de la Carta Europea de Autonomía Local define su “Principio de autonomía financiera”, lo cierto es que, aunque tras las primeras elecciones democráticas se pactó que el 50% de los recursos fuera para el Gobierno central, un 25% para las autonomías y otro tanto para los municipios, en estos momentos los entes locales sólo reciben un 13%. De cada 100 euros que pagan los ciudadanos, 60 corresponden a tributos del Estado, 34 a autonómicos y solo 6 van a las administraciones locales; sus ingresos dependen en un 50% de impuestos directos; soportan un 32% (más de 7.000 millones) de competencias impropias, que son de otras administraciones pero que atienden y financian los municipios; la desaparición del impuesto de actividades económicas, que suponía el 20% de los ingresos municipales, nunca fue compensada; la Ley de Financiación Local se pospone legislatura tras legislatura a pesar de que todos los presidentes prometen resolver el tema cuando llegan al poder; la definición del marco competencial nunca se ha llevado a cabo, con el enorme perjuicio que supone para los ayuntamientos; la dependencia de otras administraciones es asfixiante. Y aún así, la inversión pública ejecutada por los municipios ha sido considerablemente mayor que la realizada por las comunidades. En esta tesitura, el Gobierno canario se queda con parte de IGIC, además de revisar a la baja el Fondo de Financiación garante de parte de la autonomía de los municipios canarios, aunque aumenten las competencias asumidas por los recortes en educación y en servicios sociales y que se estén poniendo en riesgo los servicios básicos y cercanos que se prestan a la colectividad… Pues bien, a pesar de todo esto el Gobierno central no ha dudado en ningún momento en intervenir a muchísimos ayuntamientos españoles con el traído y llevado plan de ajustes para el pago a los proveedores. Paradójicamente, de los 17.000 millones previstos para este fin, los ayuntamientos solo necesitaron 9.500, es decir el 50% de la deuda municipal no ha tenido que recurrir al fondo por su solvencia económica. Y anuncia ahora una fusión masiva de municipios, en función de su número de habitantes, sin justificación alguna, porque no existen estudios que aseguren que la medida supondría ningún ahorro económico. Porque estamos hablando de pequeños municipios donde sus cargos electos no cobran, donde los funcionarios de carrera trabajan en régimen de acumulación en varios pueblos a la vez, donde la orografía y sus especificidades no siempre hacen funcionar la economía de escala. Son además, los pueblos en los que menos casos de corrupción se han producido y los que menos deuda tienen. Los municipios tienen su origen en la Comunidad de Aldea que nació a fines del siglo IX en el norte peninsular y se consolidó en la comuna de la Edad Media. Para Italo Calvino son un conjunto de memorias, deseos y lenguajes y en el siglo XIX, Alexis de Tocqueville los definió como el lugar donde reside la fuerza de los pueblos libres. Joan Subirats dice que “el local es el mejor espacio para ofrecer respuestas concretas e integrales a los problemas”… En definitiva, hacer desaparecer municipios porque sí, es hacer desaparecer realidades históricas, es crear enfrentamientos gratuitos, romper la cohesión social y crear desarraigos, es enfrentar a los que más tienen con los que menos, instaurar la crispación, romper la convivencia, forzar relaciones vecinales y humanas…Es quebrar la célula principal de la participación de la comunidad en las decisiones colectivas. Es un tremendo paso atrás en la democracia. Pero me temo que esto no le interesa lo más mínimo a los mercados. Ni a un Gobierno sometido a los mercados. Alcalde de Agüimes La primera y la última
Nubosidad variable
Y, así, el de Mates explicaba que la PR no solo era una probabilidad sino un cálculo real del problema planteado que no siempre tenía un valor constante. Claro que los de Historia, tan rigurosos ellos en la interpretación del pasado, no hallaron ningún antecedente en los anales económicos de las anteriores crisis que en la historia han sido y ni siquiera había referencia a ella en las pirámides de Tutankamon. Los de Literatura, en cambio, más que nada por el uso de la imaginación, la ficción y la fantasía que anida en sus atribuladas mentes, encontraron papeles ocultos donde la PR había hecho de la suyas: antes, la PR se camuflaba como “miedo ancestral” (MA), “pánico escénico” (PE) y “recorte brutal” (RB); todas ellas, como ven, mucho más dañinas que la “inocente y candorosa PR”. Por eso, entre otros asuntos, la Casta Política (CP) que dirige nuestras vidas, que nos miente un día sí y otro también y que andan empeñados en acabar con nuestra alegría y entusiasmo, inventó el eufemismo.
Así que la PR que cada día entra en la SP no solo no es bien recibida, sino que los profesores la apartan a un lado: a pesar de los recortes, del aumento de horas, de la próxima rebaja salarial a medio plazo; a pesar de todo continúan enseñando e instruyendo al alumnado para que consiga superar la ignorancia y poder alcanzar un mínimo de conciencia crítica que los pueda liberar en un futuro, más o menos cercano, de tanta tecnología paralizante y mediocridad que… … ¡Que no es poco en estos tiempos de nubosidad variable! Deuda privada, el gran problema
Ha quedado confirmado una vez más con la nacionalización parcial de Bankia: uno de los problemas económicos más graves de España está en la situación que atraviesan sus instituciones financieras, lastradas por el ladrillo y por el endeudamiento de familias y empresas. Y las recetas que se aplican son difíciles de entender por una ciudadanía que ve como el Gobierno de Rajoy elimina prestaciones sanitarias y educativas, sube impuestos, reduce la capacidad adquisitiva del conjunto de la población, afectando a los sectores más débiles, como jubilados o desempleados, al tiempo que sí dispone de dinero para salvar bancos en situación ruinosa. Socializan las pérdidas y privatizan los servicios. Hay que decirlo de forma clara: es la enorme deuda privada el gran problema y no la pública, situada por debajo de la de otros países de nuestro entorno. La deuda pública española, del 68,5% a 31 de diciembre de 2011, es notablemente inferior a la de Alemania (81,2%,) Francia (85,8%) e Italia (120,1%), según los últimos datos aportados por Eurostat. EEUU supera el 110% y Japón el 200%. La de España estaba situada, en ese momento, un 21% por debajo de la media de la Eurozona, que alcanzaba el 87,4%. La deuda privada es la suma de la deuda de los hogares, 82% del PIB, las sociedades no financieras (empresas), 134%, y las instituciones financieras, 102%, es decir supone el 318% del PIB español, 4,7 veces más que la pública que es, como decía, del 68,5%. Burbuja inmobiliaria Los bancos, de manera poco responsable, se metieron hasta el fondo en la burbuja inmobiliaria fomentada por los gobiernos de Aznar y continuado por los de Zapatero, en la década 97-2007, que es verdad que generó riqueza a corto plazo pero, por su fragilidad y por su carácter ficticio y económicamente insostenible, también cimentó sólidamente las condiciones para un terrible futuro de recesión y desempleo. De aquellos polvos de crecimiento acelerado sustentado en la edificación sin límites y la pura especulación, los pelotazos y la corrupción, estos lodos de derrumbe económico y de pérdida de millones de puestos de trabajo. Los bancos prestaron mucho y sin medir los riesgos, y ahora, con buena parte de las empresas de construcción arruinadas o desaparecidas, con casi seis millones de parados, con significativas reducciones salariales (tanto en el sector privado como en el público) y con mucha gente en situación de pobreza, serán cada día más los que no puedan hacer frente a los préstamos y a las hipotecas. Consecuencia de esa implicación en la burbuja, los bancos españoles tienen ahora suelo y pisos a mansalva: más de 184.000 millones de euros en activos problemáticos y el resto, hasta 310.000, en créditos a la promoción de vivienda. Eso deja más que debilitados sus balances. Y los sumerge en un estado de inseguridad y de falta de confianza, así como de dificultades para refinanciarse. Todo ese dislate se hizo con el visto bueno de organismos internacionales, agencias de calificación, gobiernos, bancos reguladores (el Banco de España, en nuestro caso) y la CNMV, y superando las entidades las ‘pruebas de stress’ a las que fueron sometidas. En los últimos años hemos vivido un proceso acelerado que pretendía ordenar un sector muy tocado. Proceso del que forman parte el Real Decreto-ley 11/2010, de 9 de julio, de órganos de gobierno y otros aspectos del régimen jurídico de las Cajas de Ahorros. Un proceso de reordenación del sistema bancario español, que no tenía ni mucho menos la fortaleza de la que algunos presumieron, la instauración del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y la inyección multimillonaria, mediante préstamos y avales, a los bancos. Ya se han inyectado más de 115.000 millones en avales y ayudas a los bancos, con el PSOE; se les obligó en febrero a provisionar 54.000 millones de fondos propios para los activos problemáticos y ahora lo han ampliado a los créditos inmobiliarios no problemáticos, en torno a 30.000 millones más. Siendo esta la segunda reforma financiera de la era PP en apenas 120 días al frente del Gobierno. El problema es que con una economía en recesión y el enorme paro, el riesgo no es solo del ladrillo, sino de multitud de empresas y particulares que están o estarán en situación de morosidad en otro tipo de créditos, entre ellos las hipotecas. Muchos no podrán pagar nunca. Y, por ello, las actuales medidas son parciales e insuficientes, y seguramente se planteará la necesidad de nuevas provisiones en relación con el resto de los créditos. FROB En el caso de Bankia (comandada por Cajamadrid y Bancaja, y en la que también se integró la Caja Insular de Ahorros) ha recibido más de 28.500 millones de euros en avales y otros 4.665 procedentes del FROB, además de 40.000 en créditos blandos (al 1% de interés) del Banco Central Europeo (BCE), en la denominada ‘barra libre financiera’ a la que no pudieron acudir ni empresas ni ciudadanos. Ahora, ante el peligro de derrumbe de la cuarta institución financiera española (tras de La Caixa, Santander y BBVA), el Estado entra en Bankia, con una nacionalización de facto, que supone que la ciudadanía asuma, una vez más, las pérdidas, porque es el dinero público el que salvará a la entidad; y que, una vez saneadas sus cuentas, volverá a ser privatizada. No ha sido la primera, antes hubo intervención estatal en Caja Castilla La Mancha, Cajasur, Caja del Mediterráneo (CAM), Unnim, Catalunyacaixa, Novagalicia Banco y Banco de Valencia. Ni nadie puede garantizar que será la última, pues Bankia solamente representa una sexta parte de los activos tóxicos inmobiliarios de la banca española. Intervenciones y nacionalizaciones, préstamos y avales, que antes se produjeron en EEUU, Reino Unido o Bélgica y que aquí, con toda probabilidad, llegan tarde. Este es el problema más grave, aunque se haya demonizado injustamente al sector público, cuando ha sido el neoliberalismo salvaje el que nos ha llevado a esta crisis que ha destruido ya más de 50 millones de puestos de trabajo. Román Rodríguez es diputado en el Parlamento canario y presidente de Nueva Canarias. Duerme con los cristales rotos
Conoce casi todas las calles capitalinas desde San Cristóbal hasta Manuel Becerra, y al fin se decidió -que sea lo que Dios quiera, me dije, porque esto es cuestión de suerte. Y aquí me quedé, aunque si no fuera por la tarosada de las amanecidas, la zona que más me gusta es donde está el monumento ese detrás de San Telmo, el de los bancos de madera, abajo, cerca ya de la marea-. Como si de una transacción comercial se tratara, añade que este espacio en el que se ha establecido momentáneamente también es más barato, y que a los precios que tienen las cosas hoy es imposible elegir, hay que conformarse con lo que Dios da, y se ríe como si de un chiste se tratara. Al principio no lo entendí, o más exactamente, pensé que algo no funcionaba en su cerebro, quizás aquellas gotas de mercurio de las que habla un personaje novelesco galdosiano y en cuyo cerebro corretean, como si de impactos electrizantes se tratara. No sé si a él también se le ha salido de la gaveta una gota como al Rufete de La desheredada, pero si no es así no entiendo cómo puede crear tales fantasías, porque a veces más parece una burla hacia sí mismo, o quizás sea su manera de dar la espalda a la nada agradable realidad, como cuando algunos poetas se evaden a otros tiempos y otros espacios y se refugian en mundos anchos y ajenos como los de Ciro Alegría, que también canta la resistencia de nativos ante injustas apropiaciones de sus tierras, pero ya se sabe… Y si uno se fija, y entra en el mundo que él se ha creado -¿salvoconducto hacia la nada, desdoblamiento de personalidad, usurpación de la tercera persona gramatical que sustituye por la primera?-, la cosa no está tan mal. Bien es cierto que donde pernocta no se asemeja a mansiones veguetianas o recoletos chalés estilo inglés de Ciudad Jardín, aunque también es innegable que tampoco se aproxima a un cómodo apartamentito sin mayores pretensiones. Pero, de entrada, su cuerpo reposará en un suelo de mármol, no de Carrara, claro, pero aquel hueco de una entrada comercial es decente, y da el pego, ¡está en León y Castillo! Para evitar el contacto directo con la piedra caliza metamórfica -algo fría, por eso he de usar elementos aislantes que frenen la dura sensación que da la falta de calor- usa cartonadas provenientes del imperio chino, universalización de la que presume, y con razón. En esto es selectivo, y tiene derecho, por qué no: prefiere las que sirvieron para embalar altas neveras, como si se tratara de sábanas de cuerpo y medio, pues las cameras le quedan cortas, se les escapan los dedos «de los pieses», como él los llama. Está tan surtido de tales elementos aislantes que los renueva con frecuencia –pobre sí, pero asiadito y con orgullo, como aprendí en mi familia-, e incluso hasta se permite el lujo de rechazar por antiestéticos algunos otros que encuentra -no pegan con el mármol, cuestión de sensibilidades artísticas, que uno de eso sabe algo-. Y como la manta ya es solo miseria de lo que fue, se cubre con cartones de época que ha doblado casi con exactitud matemática…, destrezas, habilidades y competencias que aprendió en el instituto, y que nunca imaginó para qué le servirían. Imposible el mullido colchón, claro, puesto que la prescripción médica fue taxativa: la ligera desviación de la columna lo obliga a prescindir de tales piezas cuadrilongas que se rellenan de lanas, plumas de faisán, algodones multicolores o esencias modernistas, excesivamente blandos todos ellos para su incorrección vertebral. –Es una ventaja, en cuanto que me evita llevarlo a la espalda cuando me traslado, ¡parecería un chuchango, un burgao, o tal vez una tortuga macho, con la cama a cuestas!-. Finísimos paños de un vejado organdí que sirvieron para trasladar veinticinco quilos de pienso le valen también para combatir el frío del invierno, aunque le repele el ribete decorativo de encajes y tiras bordadas que alguien les puso, -ridiculez poco apropiada para un hombre, pero ya se sabe, son las modas-. Y es curioso: su sentido nacionalista de la vida le llega tan a los sentimientos que prefiere añejos envases de bizcochos moyeros como almohadas -rezuman olores a especias, azúcares, manos delicadas como las de mi hermana, que fue especialista aunque ya no sé dónde se encuentra, ni tan siquiera tengo seguridad de que alguna vez fuera…-. …Por eso no sé si es un personaje galdosiano y de la vida real, aunque con absoluta seguridad lo veo día a día, a lo largo de mis caminatas en la del alba, encartonado –más que abrigado- mientras guaguas, coches y sonámbulos caminantes tempraneros pasan a su lado, impasibles ambos, o quizás en absoluto respeto. Otra cosa también es cierta: -Duermo con los cristales rotos porque necesito aireación, ventilación, y así también miro a los cielos, y descubro que las estrellas no duermen quizás porque quieren vigilarme. ¡Si supieran que su luz me «escandila» como si fueran focos proyectados en mis ojos…! ¿Que si me encuentro bien, me preguntas? ¡Déjate de coñas! ¡Bien viven los húngaros de la calle porque los libran de la cárcel cuando los encarcelan, aunque no sé si después de los años podría dejar de mirar al cielo de la noche! 15 de mayo: Entre lo constitucional y lo democrático
Todo artículo que está en la Constitución es constitucional, incluso el artículo que no respeta la igualdad de sexo, basado en Las Partidas de Alfonso X el Sabio, en la Pragmática de Carlos III, eso del varón antes que la hembra. Ha corrido el agua por los barrancos desde entonces. Junto a ello, nos podemos preguntar si nuestros nietos no pueden tener la oportunidad de ser tratados en igualdad y poder ser elegidos Jefes del Estado; es decir, ¿la monarquía es democrática? Si A es igual a B, si lo que está en la Constitución de 1978 es constitucional, pero no es democrático; es decir, B y C son iguales, luego A y C son iguales. ¿Es democrática una constitución que tiene artículos no democráticos? Si las instituciones reconocen que el artículo de la sucesión al trono no es democrático, ¿Por qué no se modifica? Simplemente, la reforma constitucional, en este supuesto, requiere dos votaciones populares. Una para elegir los parlamentarios encargados de elaborar y aprobar los cambios; otra consulta para aprobar en referéndum las modificaciones. Esa doble manifestación popular, con la situación actual, con los supuestos regalos públicos al Iñaki, la lucha por la supervivencia del elefante africano; nos pueden ayudar a comprender la congelación de la reforma propuesta por Zapatero. Razones de Estado. ¿Salud Pública sin derechos ni democracia?
La clave radicaría en el efecto de disminución de las desigualdades sociales en la salud de las referidas políticas intersectoriales. Sería una herramienta potencialmente coste-efectiva para obtener ganancias en salud. Sin embargo, con la coartada de la crisis, se están aplicando recortes en las políticas de protección social que están contribuyendo a aumentar las desigualdades sociales en salud cuyas causas, desempleo, pobreza, marginación social, desigualdad de ingresos, etc., y la causa de las causas, el ultraliberalismo capitalista, con la destructiva intervención de los llamados "mercados", no se están viendo abordadas por las políticas públicas. Así pues, no se actúa en consecuencia mejorando los determinantes sociales de la salud sino todo lo contrario, se empeoran estos, por lo que el deterioro de la salud y de la asistencia sanitaria de la población está servido. Es decir, hoy estamos mucho más lejos de nuestra propuesta, y de los aspectos positivos de la Ley General de Salud Pública que entró en vigor el 6 de octubre de 2011, apoyada unánimemente por todos los grupos del Parlamento de Canarias como base para un desarrollo legislativo canario acorde con esta última, y de ello hace escasamente dos meses. Y es que los acontecimientos se precipitan a una velocidad inaudita, entiéndase que lo que va a toda máquina es el afán liquidador y privatizador de los servicios públicos por parte del capital financiero y de los gobiernos a su servicio pleno (el de Rajoy) o "colaboradores necesarios" (el de CC y PSOE). Y en bastante medida ha colaborado ya el Gobierno de Canarias, en particular desde la Consejería de Sanidad del PP de 2007-2010 y también con CC desde 2010 hasta la fecha, citando solo el último periodo de los 16 años en los que dicho grupo político ha controlado la sanidad canaria. Ahora CC se desgañita contra las medidas de Rajoy, pero estamos convencidos de que no va a actuar coherentemente, con esa pose, frente a ellas, porque ni interviene con medidas fiscales potentes para garantizar una sanidad pública de calidad, ni tampoco va a desobedecer y boicotear el decreto de contrarreforma sanitaria. Otra actitud mínimamente coherente, con la nueva pose, de los miembros del gobierno de Canarias y de los grupos parlamentarios que lo apoyan, que se rasgan las vestiduras de boquilla, podría ser la dimisión de sus cargos de consejer@s y diputad@s por "objeción de conciencia" individual y de sus respectivos grupos políticos. Sin embargo, sabemos que nada de eso sucederá. También sabemos que ante todo lo que denunciamos solo habrá una actitud coherente, la de la ciudadanía, de resistencia colectiva ante los recortes. Con los elementos de juicio que nos da la lectura del Plan Nacional de Reformas del Gobierno de Rajoy y sus diversos mecanismos prohibitivos, coercitivos y sancionadores, en los que seguramente se va a sustentar la posición más o menos colaboradora de las administraciones públicas de todo nivel y signo político, aunque alguna habrá que no entre por el aro, va a tener que ser la ciudadanía movilizada masivamente en torno al más amplio frente de rechazo social y político la que dé esa batalla y la que pueda ganarla. Pero en ella no solo están en juego los servicios públicos y los derechos sociales y laborales conquistados tras siglo y medio de luchas, sino también derechos humanos elementales, como en el caso de los inmigrantes cuyo derecho a la salud debe ser resuelto por los poderes públicos, o la propia soberanía democrática de la ciudadanía e instituciones de la misma como son, particularmente, los ayuntamientos. Precisamente, en estos momentos se requiere también la más estrecha alianza de los mismos con sus poblaciones en un apoyo mutuo para enfrentar el referido Plan de Reformas que los pone en el disparadero. Y otro tanto podría decirse de los Cabildos, salvo que como decíamos respecto al Parlamento y al Gobierno de Canarias sean incapaces de salirse de su papel de "colaboradores necesarios" de las políticas ultraliberales como lo están demostrando día a día. Por tanto, y como estamos ante un envite que supone una amenaza brutal a la línea de flotación constituida por los elementos más básicos de un modelo de convivencia mínimamente democrático, hay que tocar a arrebato para la movilización de la ciudadanía en general, y de sus colectivos y organizaciones sociales, sindicales y políticas, pero también de sus instituciones democráticas, particularmente de los ayuntamientos, sin renunciar a avanzar hacia un movimiento conjunto de coherencia y desobediencia generalizada a las medidas antisociales, antidemocráticas, inhumanas y desestabilizadoras de la vida de las personas e instituciones más vinculadas con ellas, que pretenden imponer los enemigos objetivos comunes desde las instancias del poder económico y político de las más elevadas oligarquías de aquí, de allá y de acullá. Y llegados a este extremo, retomando lo que inicialmente nos preocupaba, preguntábamos ¿de qué salud pública vamos a hablar sin derechos y sin democracia? No es posible una sin lo demás. Eso será lo que tendremos que responder. Miembro del Foro Social Canario por la Salud y la Sanidad Pública El arte de dialogar
Otro enemigo del diálogo es el griterío. Esa reiterada y actualísima manía de creer que, mientras más se grita, más razón se tiene. A ese respecto resulta deprimente observar algunas tertulias televisivas. No solo es que se grita mucho, sino que es frecuente ver a dos o tres tertulianos gritando a la vez, sin hacer el menor esfuerzo por saber lo que está expresando el interlocutor. ¿Qué diálogo es ese? Más bien se trata de monólogos que se superponen, puesto que cada uno se aferra a su discurso y lo que diga el otro les importa un pimiento. En esa alternancia solo importa la forma, no el contenido. Uno habla y el otro replica. Lo demás no importa. Quienes menos tienen que decir son los que más gritan y este es un país donde se grita mucho. Quienes más ruido hacen son los que menos ideas tienen que ofrecer, así nos va. Quienes más levantan la voz son los que, en el fondo, solo manejan ideas ramplonas. Y no se trata solo de los contenidos, también de la forma de hablar porque se adolece de unas carencias tremendas: frases mal construidas, escasez de vocabulario, falta de precisión en el uso de las palabras… Cuando no se es consciente de la propia ignorancia, la voz se convierte necesariamente en grito. Llama la atención que haya tantas personas que hablan en televisión sin tener nada sustantivo que decir. Resulta incomprensible que se gaste espacio y dinero en quien no tiene una sola idea en la cabeza que valga realmente la pena y debería producir bochorno el espectáculo de contemplar cómo se persigue por calles y plazas, micrófono en mano, a un personaje grosero e inculto que la propia televisión ha creado, para que diga algo que con toda probabilidad será la antítesis de lo sensato y aleccionador. Y lo más triste es examinar luego los índices de audiencia de este tipo de programas y cadenas. El vacío intelectual hace mucho ruido y eso gusta. A la mayoría tan poco silenciosa de este país parece horrorizarle la serenidad de unas frases bien pensadas o de una conversación que se desarrolle en el plano de la ecuanimidad, el respeto y la sensatez. Lamentablemente, eso nos define. 12 M- 15M: El viento democrático indignado vuelve
Entrada la primavera, rachas de ese poderoso viento revolotearon por el Estado español. El 15 de mayo alentaron multitudinarias manifestaciones en muchas ciudades y, a continuación, se arremolinaron asambleas ciudadanas y acampadas populares en las principales plazas de varias capitales. El encuentro espontáneo de ciudadanos y ciudadanas críticos, plurales, demócratas y pacíficos tomando las calles y creando ágoras de encuentro asambleario, pilló de sorpresa a la toda sociedad civil y a los responsables de las instituciones gubernamentales. No obstante, sus denuncias y reivindicaciones obtuvieron, rápidamente, el apoyo general de la ciudadanía, constatado en la amplia participación popular en las concentraciones y manifestaciones sucesivas. Por el contrario, recibieron las más aprensivas respuestas por parte de las autoridades que, en varias ocasiones, degeneraron en injustificados varapalos policiales contra los participantes de las acampadas, . Hacia el exterior, el ejemplo de l@s indignad@s de España, la llamada “spanish revolution”, se extendió por otros países; hacia adentro, las acampadas fueron disueltas o clausuradas y las asambleas han pasado de los centros urbanos a los barrios y los pueblos, formando parte ya de una constelación de nuevas formas de conciencia cívica y de variadas maneras de activismo social en confluencia, que tanto precisa nuestra maltratada sociedad y tantas esperanzas concita. Hoy en día, esos vientos de liberación no han dejado de soplar. Y falta que hacen, pues la pertinaz corrupción en las administraciones políticas de un régimen que “lo llaman democracia y no lo es”, la usurpación de las instituciones públicas por cúpulas partitocráticas “que no nos representan”, la subyugación de la dignidad de la ciudadanía soberana a ser “mercancía en manos de los banqueros”, continúan extendiéndose. El nuevo gobierno central de la derecha neoliberal, persiste en ahondar la vulneración de los derechos humanos sociales, políticos y económicos que nos asisten al conjunto de la población y en la tiránica dualización general entre las élites de privilegiados y la masa de desprotegidos. Las cosas, no dejamos de sufrirlo, van de mal en peor. Por todo ello, las exigencias de una auténtica profundización democrática de la política y de una solidaridad completa en el reparto de los esfuerzos y los bienes económicos son urgentes y necesarias y precisan que la ciudadanía de a pie el próximo 12 de mayo tomemos las calles para manifestarnos por la libertad, la igualdad y la fraternidad sin exclusiones, y que el próximo 15 de mayo tomemos las plazas, conmemorando el primer aniversario de la llegada a nuestra sociedad del viento democrático indignado. Filósofo y Secretario de Redes Ciudadanas de Solidaridad. Búsqueda rápida |









































