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OpinionesPsicópatas socialesDicen los estudiosos de la mente humana, hay gente para todo, que los grandes asesinos en serie son habitualmente psicópatas, facultados para sus terribles actos por una carencia completa de empatía que los hace invulnerables a cualquier consideración sobre el efecto que sobre las victimas y sus familias tienen sus actos. Pero la carencia de empatía, la ceguera emocional que impide entender que el mundo tiene tanta visiones y explicaciones como personas existen y que estas visiones están condicionadas por el papel y el sitio que cada uno ha jugado en su vida, se extiende hoy como una epidemia por esta sociedad que a base de sacrificar valores en el altar del dinero se ha privado de antídotos eficaces contra esta infección de desparpajo y de mezquindad personal e intelectual. Dice el primer ministro italiano, Sr. Monti, que los jóvenes se tienen que acostumbrar a no contar con un trabajo fijo, entre otras razones de menor importancia porque tener un trabajo fijo es algo aburrido y que lo realmente gratificante es enfrentarse a nuevos retos permanentemente y expresa de esta manera su propia experiencia personal traspolando su trayectoria vital a todos los habitantes de Italia como poco. Si repasamos la lista de trabajos del Sr. Monti, veremos que ha sido ministro del gobierno italiano, diputado, senador, ejecutivo del Banco Central Europeo, del Fondo Monetario Internacional, de algún fondo de inversión privado, es decir una vida llena de nuevos retos y salpicada de cambios de ocupación y de escenario. Claro en entre otra serie de pequeños detalles al Sr. Monti se le olvida ilustrarnos a cuánto ascendía su retribución anual y las indemnizaciones en el cese de cada una de estas actividades. Vista desde esta óptica lo cierto es que no parece una vida aburrida, ni pobre, ni en absoluto precaria. Desde su corbata de seda, su traje de moda, sus manos arregladas, su corte de pelo a navaja y su patrimonio personal el sucesor de Berlusconi les recomienda a los jóvenes italianos su experiencia personal y les recomienda que no se habitúen al trabajo fijo, que no se aburran. Claro que la realidad de millones de jóvenes italianos como la de millones de españoles o portugueses o griegos es un peregrinaje sin fin por puestos de trabajo precarios con salarios aún más precarios y con una expectativa vital reducida por la falta evidente de oportunidades. El profesor Monti lo que les propone a los jóvenes no es saltar de directiva a directiva, no es intercambiar indecentemente su posición en el sector público y privado lucrándose personalmente en cada cambio. No, lo que les propone es pasar de mozo de almacén a peón de la construcción y de ahí, a repartidor de propaganda por buzones y de ahí, a parado hasta conseguir otro subempleo. Ése es el futuro al que quieren acostumbrar a los jóvenes, el presente que les están imponiendo, el presente que está destrozando la legitimidad social de nuestro modelo de convivencia y la sostenibilidad de nuestro modelo productivo. Porque la crisis se inició en las hipotecas basura diga lo que diga el Sr. Monti y las hipotecas basura sólo fueron posibles cuando los bancos tuvieron que seguir extendiendo su negocio y llegaron a los bordes del empleo precario, la crisis financiera ha tenido una relación directa e innegable con la precariedad laboral, con el crecimiento desmedido. El empleo fijo no es una cadena perpetua que no se pueda abandonar es una garantía de ingresos regulares que permite que la mayoría de la población se integre plenamente en los canales de consumo a corto, medio y largo plazo, incrementando exponencialmente la demanda interna y la actividad económica, es la percha donde se sostiene el ejercicio de la autonomía personal y de gran parte de los derechos de la ciudadanía y que personas como el Sr. Monti no necesiten el empleo para eso, solo habla de una casta de dirigentes que viven en otro mundo, que no comparten los problemas de la mayoría y que con declaraciones como ésta evidencian que son también incapaces de situarse, al menos durante un minuto, en nuestra piel que ni siquiera piensan un segundo en cómo se verá la misma obra de teatro desde la grada general allí donde la seda es imitación, los trajes son de pana y las manos se arreglan con jaboncillo. Secretario de economía y políticas sectoriales. Comisiones Obreras Canarias Financiación, teníamos razón
Entonces, en medio del debate y tras su aprobación, Nueva Canarias fue la única formación política (como también nos sucedió, posteriormente, con el fiasco del Plan Canarias), que denunció el grave retroceso que suponía para el Archipiélago el nuevo modelo que nos situaba muy por debajo de la media, con el consiguiente perjuicio para el normal funcionamiento de los servicios públicos fundamentales y, por tanto, para la ciudadanía. Ha pasado todo ese tiempo y el Ejecutivo canario, por fin, se da cuenta de la enorme injusticia que se ha cometido con esta tierra, fruto de la absoluta insensibilidad del Gobierno español y de la debilidad negociadora del Ejecutivo canario. Y ese reconocimiento no lo hace por reflexión o análisis autóctonos, propios. Curiosamente, llega a la acertada conclusión tras conocer un estudio (‘La equidad horizontal en el modelo de financiación autonómica del 2009’) realizado por la catedrática Nuria Bosch, del Instituto de Economía de la Universidad de Barcelona. Cuando parece más lógico que a ese conocimiento hubiese llegado, sin grandes esfuerzos, la Consejería de Economía y Hacienda del Ejecutivo canario, realizando una comparación entre el anterior y el actual modelo. Canarias, a la cola La catedrática destaca que los recursos por habitante resultado del modelo de financiación de 2009 dejan un ranking por comunidades que encabeza Cantabria (2.376 euros/habitante), situándose un 18% por encima de la media (2.012 euros/hab.). Le siguen La Rioja (con un índice sobre la media igual a 100 de 109,4), Madrid (108,6) Extremadura (105,3), Asturias (104,9), Aragón (104,8), Castilla y León (104,6), Cataluña (103,6) y Galicia (101,1). El resto de Comunidades, concluye el informe de la profesora Bosch, se sitúan en recursos por habitante según población ajustada por debajo de la media: Baleares (con un índice por debajo de la media igual a 100 de 99,4), Murcia (96,3), Castilla-La Mancha (96,2), Comunidad Valenciana (94,6), Andalucía (93,8) y, en la cola, Canarias (84,3). A la hora de la distribución de los recursos, además de la población, se dio peso a otros parámetros que no beneficiaban a Canarias, como dispersión territorial, superficie, estructura de edad de la población y políticas de normalización lingüística. Paralelamente, perdía peso el reconocimiento a la insularidad, criterio que sí reconoce la Constitución Española. Porque se modificó la ponderación del hecho insular para beneficiar a Baleares. En concreto, siendo la ponderación de insularidad de 0,6 aplicable a la distancia en kilómetros entre las costas peninsulares y las capitales insulares, se eliminó el coeficiente corrector de 1,25 que se aplicaba al exceso sobre 1.000 kilómetros y que, lógicamente, sólo valía y beneficiaba a Canarias. En primer lugar, hay que recordar que la financiación autonómica supone prácticamente el 80% de los ingresos que recibe Canarias, y que de ella dependen las partidas que se destinan a Educación, Sanidad, Cultura o Servicios Sociales, así como el resto de competencias que ejerce la comunidad autónoma; correspondiendo el 20% restante a recursos del Régimen Económico y Fiscal (REF), de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y de los fondos europeos. El acuerdo suscrito a finales de 2009 por el Gobierno de España, presidido por Zapatero, con las comunidades autónomas de régimen común, entre ellas la canaria representada entonces por su vicepresidente del Gobierno y consejero de Economía y Hacienda, José Manuel Soria, está siendo muy lesivo para Canarias y lo seguirá siendo mientras esté en vigor. Y PSOE, PP y CC tienen toda la responsabilidad sobre la aplicación de este injusto sistema. 6.000 millones menos La única diferencia de entonces a hoy, en que se ha podido ver la evolución práctica del acuerdo de financiación en sus primeros años de aplicación, es que en un principio la estimación era que Canarias se situaba 545 millones de euros anuales por debajo de la media de las comunidades autónomas de régimen común (todas, excepto País Vasco y Navarra, que disponen de un sistema foral propio). Los nuevos cálculos elevan la cifra a 315 euros por habitante por debajo de la media, es decir 600 millones cada año, completando los 6.000 millones en una década. Esa situación claramente discriminatoria se refleja en las cuentas públicas autonómicas. Así, Extremadura, con la mitad de la población de Canarias, tiene un Presupuesto para este año de 4.915 millones de euros. Si recibiéramos la misma financiación por habitante que Extremadura, nuestro presupuesto se elevaría hasta los 10.000 millones de euros, y no los 6.736 que tenemos. Con esas cifras se entienden las enormes dificultades para financiar la Educación o la Sanidad en Canarias, lo que lleva a una merma en la calidad de los servicios que prestan y a una importante pérdida de empleo público; situación de la que son responsables los gobiernos de Canarias y de España de la pasada legislatura y los partidos que los sustentaban. En mi opinión, Canarias, debería recibir financiación por encima de la media para sufragar el mayor coste de la prestación de los servicios públicos y de las competencias en 8 islas habitadas situadas a más de 1.000 kilómetros de la costa peninsular española, con un PIB per cápita que era en el año 2010 el 86,4% de la media española y una tasa de paro del 30,9%. Lamentablemente, ahora es muy difícil rectificar el agravio cometido con Canarias en la financiación autonómica, planteada para una década. Por el momento económico y porque las comunidades autónomas más poderosas quedaron bien paradas y tratarán de impedir cualquier modificación. Y, además, esas circunstancias de trato injusto y desequilibrado hacia el Archipiélago se pueden repetir, aunque su impacto es menor, en los Presupuestos Generales del Estado, burlando nuestro REF que exige, al menos, estar en la media de inversión pública estatal, mientras sí se cumple con las autonomías que tienen este aspecto blindado en sus respectivos estatutos. Tarde, muy tarde, para cambiar esta financiación que tanto perjudica a los canarios. Román Rodríguez es diputado en el Parlamento canario y presidente de Nueva Canarias. El almendro en flor alegra el barranco de Guayadeque
Pese a las desfavorables condiciones climatológicas que estamos padeciendo con la ausencia de lluvias que dificulta el clásico entorno verde que todos los años nos ofrece este hermoso barranco de Guayadeque, que gracias a sus “eternas humedades” tiene el esplendor botánico de “semi/verde” todo el año, es contrarrestado por los vientos que solemos padecer en el otoño/invierno y que afecta a la frágil planta de estos millares de almendros en flor con la caída de parte de sus hermosas flores ofreciendo así en la única vía pavimentada un espectacular “manto blanco sobre el asfalto”, así y todo se sigue contemplando en todo el barranco de Guayadeque las hermosas vistas de los almendros en flor que están haciendo las delicias de los millares de visitantes, especialmente de turistas de todo el mundo así como los buenos amantes del mundo de la fotografía digital. El almendro en flor que observamos para nuestros deleites en todos los municipios de Gran Canaria, varios de los cuales a través de sus respectivos ayuntamientos organiza importantes eventos dedicado al almendro en flor como en Valsequillo, Tenteniguada, Tejeda y otros., no sucede así en este barranco que en caso de hacer estas fiestas del almendro en flor en esta protegido lugar lo estropearía por las continuas negligencia de los enemigos de las plantas que frecuentan el barranco los conocidos “domingueros”.capitalinos y de otros municipios de la isla.
Con la proa pal marisco
Pero luego, al paso de los años, tras la caída de aquella farsa que en la URSS llamaron socialismo, los nativos empiezan a descubrir que las viviendas eran para sus obreros, y a las escuelas solo entraban hijos de caciques. Y comprobaron que las carreteras llevaban a minas, futuros pozos de petróleos, depósitos de gas, cuando no a riquísimas tierras que iban a producir excelencias de materias primas a precios de risa, la mano de obra esclava, miserable, analfabeta, embrutecida. Y cuando aquellos soñadores que se habían lanzado al campo de batalla con armamento llegado de Europa, EE UU, China, URSS… logran sus objetivos -remover a dictadores o expulsar a colonialistas-, es el momento de pagar facturas. Mas como no tienen oro, divisas, porque los habían robado, deben pagar con las riquezas naturales. Así, las multinacionales entran en tales países. Una vez dentro apoyan a quienes les son fieles y golpean con la muerte a nativos idealistas, amantes de libertades e independencias. Esa fue una manera sutil de mandar desde la sombra: gobiernos títeres corrompidos gobiernan al dictado de intereses cuyas centrales están en Londres, París, Moscú, Wall Street, Berlín… o en Amsterdam, emporio de la ruta de los diamantes que roban a las sombras los cuerpos esclavizados de sus auténticos propietarios, los negros. Pero ya en este siglo XXI las formas cambian: se impone el directo control y, por tanto, las ganancias se multiplicarán casi por infinito. Ahora –Italia, Grecia- no hacen falta subterfugios ni apariencias de elecciones democráticas: se asfixia económicamente al político de turno si no es de los nuestros, se echa por torpe e incapacitado a quien eligió el pueblo. Así, las multinacionales, sus bancos centrales o federales y sus fondos monetarios designan a los nuevos mandamases, de los suyos. ¿Ejemplos? El actual primer ministro griego fue gobernador del Banco de la Reserva Federal de Boston y exgobernador del Banco Central de Grecia (se le acusa de haber falseado las cuentas de déficit público del país). Sucede lo mismo con el señor Monti, en Italia: exasesor de Goldman Sachs (el gran banco beneficiado con la crisis actual y corresponsable de su aparición), aliado de la agencia Moody's (aquella cuyas calificaciones pueden hundir a un país como España)… Pero también en España. Así, el señor ministro de Economía fue consejero de Endesa, directivo de Lehman Brothers y consejero del Banco Mare Nostrum hasta que pasó al Gobierno, lo que le sucedió también al de Defensa: era presidente en España de MBDA, empresa constructora de misiles, y estuvo relacionado con Instalaza, industria española fabricante de bombas de racimo. El señor secretario de Estado de Industria estuvo al frente de Anfac, la patronal del automóvil. El señor subsecretario de Presidencia fue asesor jurídico del Banco Santander. El señor director de Relaciones Institucionales del BBVA es el actual presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO)... ¿Son los mejores? Sin duda. Pero saben que estos cargos son pasajeros. Y retornarán a sus orígenes. Por tanto, la actual crisis de tensiones entre Europa-EE UU y la República Islámica de Irán ni es ideológica ni tiene que ver con pensamientos. El bloqueo a que será sometido aquel país obedece exclusivamente a dos razones: una, de fidelidad a Israel, a fin de cuentas apellidos judíos presiden multinacionales, bancos, consorcios militares, empresariales... El programa nuclear que desarrolla actualmente Irán puede conducir al país a la posesión de la bomba atómica. Y aunque Israel, India, Pakistán… la tienen, no permitirán que la antigua Persia la consiga. Dos: Irán es productor de gas y petróleo. Cualquier inestabilidad en el país significaría merma en su obtención y, por carambola, elevaría sus precios a límites disparatados, oportunidad de oro: saldrían al mercado las inmensas reservas que las compañías tienen almacenadas. Un ejemplo: cuando Irán amenazó con cerrar el Estrecho de Ormuz (clave para el control del petróleo mundial, por él pasa el cuarenta por ciento de la producción total), se produjo ipso facto la subida de su precio, pero no del que iban a sacar, sino del que ya estaba almacenado. (¿Quiénes pagamos directamente las consecuencias? Si usted, estimado lector, tuvo que poner gasolina, ya lo sabe. Y si usted pagó hace treinta días 95 céntimos por un concreto zumo de naranja, hoy debe abonar 1.49 porque, dicen, los transportes encarecieron bruscamente.) En Canarias hay 106.000 hogares sin ingreso alguno, es decir, medio millón de paisanos (datos oficiales). El 35,3% de la población canaria está en riesgo de pobreza., hay 350.000 parados, la primera comunidad. En España, 4.600.000... Pero el inservible Senado nos cuesta 2.500 millones al año. Y el responsable del Santander en Latinoamérica cobrará por su jubilación 65.000.000 (sesenta y cinco millones) de euros. Ah, lo olvidaba: este señor salió del Vizcaya para dirigir el Banco Exterior de España… por decisión de los psocialistas, 1988. Carta a los ciudadanos canarios. Usuarios de la Sanidad PúblicaEn la nueva conformación del Gobierno de Canarias “le tocó” a Coalición Canaria, en el reparto de responsabilidades, dirigir la Consejería de Sanidad. La Sanidad Pública de Canarias tiene graves problemas en su diseño y funcionamiento. Y esos problemas son de tipo político y de gestión, aunque sin negarlo, también de financiación. Muchos problemas están por resolver y sufrimos un periodo convulso y conflictivo en esta nueva legislatura, con esta nueva consejera, como se está viendo con el transcurrir de los meses. Y sigue pendiente una presentación parlamentaria de la Iniciativa Legislativa Popular que refrendaron decenas de miles de ciudadanos canarios a la que muchos esperamos ansiosamente. Desde los Sindicatos, Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública, Colegios Profesionales sanitarios, Asociaciones de Usuarios, partidos políticos y en general la CIUDADANÍA CANARIA, debemos exigir un cambio de rumbo y estrategia gubernamental en referencia a la Sanidad y a la Salud en Canarias. Creemos que se acabó el tiempo de la demagogia y la mentira. La aspiración de Canarias es resolver los problemas sanitarios con cobertura acorde con el estado de sus ciudadanos y no seguir estando valorados como lo peor en todo el territorio del nacional. Hay que poner fin a los colapsos hospitalarios, en Urgencias, consultas, pruebas diagnósticas, listas de espera quirúrgicas. Hay que potenciar la Atención Primaria de los centros de salud, hay que evitar los “despidos encubiertos” que superan ya el millar al no renovar los contratos de interinos y temporales con la puesta en marcha, desastrosa, del aumento de jornada laboral que, por otra parte no resuelve el problema estructural que arrastra nuestra sanidad. Tenemos que recordarle a la nueva Consejera de Sanidad que debemos ser serios y rigurosos con los servicios públicos que tenemos que ofertar y cubrir a los ciudadanos. Porque son ustedes, los políticos de Canarias, los que deben demostrar que se ganan sus sueldos. Deben dar productividad con sus gestiones. Les exigimos una apuesta valiente, responsable y decidida para cambiar la tendencia del sistema publico sanitario en la que la han sumido, ustedes mismos, después de las casi dos décadas del gobierno que han realizado. Porque no queremos que sigan hipotecando nuestro futuro, el de nuestros hijos y futuras generaciones, porque para ello pagamos, con nuestros impuestos, con las rebajas de nuestros sueldos, con la de las pensiones, con nuestro esfuerzo. A Paulino Rivero, Presidente, y a Brígida Mendoza, Consejera, no ignoren y engañen más a los habitantes de Canarias. Menos recortes y tijeretazos en materias sociales y ciudadanas, porque en Sanidad ya reina la precariedad y el desencanto. Y, para finalizar, ojo al PSOE, socio en la gobernabilidad de Canarias. Que son ustedes responsables y culpables de lo que ocurre en nuestra sanidad porque no tuvieron la valentía de exigir el área sanitaria y la han puesto, de nuevo, en manos de los mismos de siempre, Coalición Canaria... Sean decentes y controlen los desmanes de gestión privatizadores que existen y los que vendrán. Sean coherentes con sus promesas electorales y exijan y no permitan lo que ocurre en nuestra sanidad pública. Den la cara por sus electores y por los ciudadanos de esta tierra. Cumplan con sus compromisos. Invito a la creación de observadores, similares a los creados internacionalmente, que investiguen personalmente lo que ocurre con nuestra sanidad pública y controlados por el Diputado del Común. Porque aquí alguien miente y habría que destapar lo que realmente está pasando y no creernos todo lo que se nos quiere hacer ver y se nos dice. *Médico. Asociación Defensa Sanidad Pública. Otra vez las Agencias de RatingEl 31 de enero de 2012 la Comunidad Autónoma de Canarias sufría una bajada en su rating por parte de la agencia de calificación estadounidense Standard & Poor’s (S&P) desde A+ a A, y sigue estando bajo vigilancia, por lo que puede no ser el último cambio de este año. ¿Qué es el rating y qué poder tienen estas agencias de calificación? El rating surgió a principios del siglo XX en Estados Unidos, habiéndose traducido a nuestro idioma de diversas formas, pero quizás la denominación más adecuada sea la de “calificación crediticia”, pues valora el riesgo crediticio, no solo de las emisiones sino también de los emisores, ya que ambos aspectos están íntimamente relacionados, proporcionando así información acerca de la calidad crediticia de la emisión y del emisor. Por lo tanto, a través del rating se está dando a conocer la opinión de una agencia especializada sobre la capacidad relativa de un emisor para hacer frente puntualmente a las obligaciones de pago que ha asumido. El rating se caracteriza porque las agencias lo hacen público mediante una serie de símbolos, formados por combinaciones de letras (AAA, AA,...), que se complementan con números (1, 2, 3) o con signos matemáticos (+, -). La escala de ratings se divide en dos tramos: sub-escala de inversión (ratings desde la AAA (ó Aaa) hasta la BBB (ó Baa)) y sub-escala especulativa (ratings con BB (ó Ba) e inferiores). La primera contempla aquellos emisores cuya capacidad de pago se puede considerar como adecuada (hay varios grados dentro de esta escala que reflejan la mayor o menor vulnerabilidad del emisor ante cambios en el entorno), mientras que la segunda recoge los emisores cuya capacidad de pago es incierta (también está dividida en distintos grados que reflejan un mayor o menor nivel de incertidumbre y vulnerabilidad a condiciones adversas). El procedimiento seguido por las distintas agencias de rating (S&P, Moody’s y Fitch son las tres más importantes a nivel mundial) a la hora de conceder un rating es muy similar, teniendo en cuenta variables externas a la empresa (como el riesgo soberano, el riesgo sectorial y el entorno económico) y variables internas a la misma tanto cuantitativas como cualitativas (como la posición competitiva del emisor, la solidez financiera, la estructura accionarial, el apoyo público, las características de la emisión y la calidad de la dirección), aunque, ciertamente este proceso nunca se ha caracterizado por una gran transparencia. Pero el proceso del rating no se acaba cuando es otorgado, sino que las agencias siguen observando la evolución del emisor, con la finalidad de detectar posibles acontecimientos que afecten a su calidad crediticia. De ahí que el rating pueda cambiar, experimentando tanto bajadas como subidas, aunque en ocasiones antes de hacer este cambio prefieren poner el rating bajo vigilancia colocándolo en las denominadas Listas de Vigilancia, tomando posteriormente la decisión de modificar o no el rating que poseía el emisor. Este proceso continuará durante todo el tiempo que el emisor esté siendo calificado por la agencia de rating. Los cambios de rating producen un fuerte impacto en los mercados financieros, especialmente las bajadas y las colocaciones en las Listas de Vigilancia con perspectiva negativa. Aquellos emisores que vean publicado que su solvencia ha disminuido quedarán muy perjudicados. En una situación de crisis económico-financiera a nivel mundial como la actual que se cuestione tal aspecto de una empresa, una comunidad autónoma o el propio Estado, ocasiona un perjuicio al afectado difícil de solucionar a corto plazo e, incluso, a largo plazo, ya que les resultará más complicado obtener financiación y ésta, a su vez, será más cara, pues la credibilidad ante los inversores se ve mermada. Pero la cuestión está en que las agencias pueden acertar o no con las decisiones que toman, y eso ha quedado patente en esta crisis pues han sido acusadas de ser uno de sus responsables al haber calificado a productos o/y a emisores con un rating mucho mayor que el que les correspondía. Cuando aciertan, demuestran que han cumplido su función, pero cuando se equivocan las consecuencias de sus actos en algunos casos pueden ser difícilmente reversibles. Incluso, los intentos de llevar a estas firmas a los tribunales por sus errores no han fructificado, dado que ellas declaran que “solo se limitan a dar una opinión”. Por tanto, las agencias de rating, conocedoras del poder que tienen, deberían actuar de forma responsable y adoptar las medidas internas necesarias para evitar cometer los mismos fallos, tanto por su propio beneficio y reputación, como por la salud del sistema financiero mundial. Tal vez las iniciativas del Grupo de los Veinte y de la Unión Europea de establecer una regulación estricta para estas agencias (que hasta ahora no ha existido) contribuyan a conseguir que elaboren los ratings de forma responsable y fiable, para que así cumplan con la función que teóricamente deben desempeñar, que es informar al mercado de la solvencia real de una emisión o de un emisor.
Profesora de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Autora del libro “El rating como evaluación de la calidad crediticia de las empresas”. ¿Se desintegra el español?
A finales de los setenta visité el monasterio de Santo Domingo de Silos. Como acompañaba al primo de uno de los frailes benedictinos (Orden de San Benito, Ordo Sancti Benedictini) tuve privilegios negados al turista, toda vez que me dejaron asistir como oyente a tres (sexta, nona, vísperas) de los ocho rezos diarios que marca la Liturgia de las Horas, obligatorios, momentos en los cuales entonan cantos gregorianos («el que canta bien ora dos veces», repetía San Agustín), tan popularizados hace años cuando se dieron a conocer tras la grabación de un disco cuya salida al mercado coincidió con fiestas navideñas, casualidad. Recorrí capillas, celdas, la impresionante biblioteca, huertas, botica, bodega…, y dentro de lo permitido conversé con algunos, pocos, eso sí, pues no podían frenar su ordenado trabajo. Conmemoraban aquel año el milenio de la lengua española, pues el monasterio burgalés y el riojano de San Millán de la Cogolla (con dos edificios, San Millán de Suso y San Millán de Yuso) fueron la cuna del castellano. En ellos se encontraron, respectivamente, las Glosas Silenses y Emilianenses, notas manuscritas junto al texto original. Se trata de anotaciones hechas en algo que ya no es latín, y que parece castellano. Obviamente, la similitud con nuestra lengua actual es mínima, toda vez que son glosas del siglo X, incipiente castellano. Mil años nos separaban desde que algún notable escribano vio la necesidad de hacer aclaraciones –glosar- sobre palabras latinas ya no usadas. A partir de ahí afloró la producción literaria tal como estudiamos en las aulas (desde el primer poeta conocido, Berceo, hasta el Renacimiento). Y por más que se mantiene el vano, iluso e imprudente empeño de sensibilizar a nuestros alumnos de Secundaria o Bachiller en la lectura de tales textos (entre ellos, el propagandístico sobre un mercenario, El Cid), lo cierto es que en ellos es notable la evolución experimentada por la lengua al paso de los siglos, cambios absolutamente normales en un ser vivo como es el castellano o español, que a lo largo de su fortalecimiento se enriquece con préstamos de otras lenguas (árabe, por ejemplo) o con variedades dialectales. Cuando se convierte en la lengua del Imperio y de la cultura su expansión va acorde con la del propio reino, toda vez que también se impone por la fuerza de las armas como elemento unificador en los pueblos conquistados. Y, así, se extirpan como nódulos cancerosos lenguas americanas anteriores a la llegada de los españoles, por más que de ellas se adquieren voces que pasarán al español para fortalecerlo. Este comportamiento lo mantendrá hasta nuestros días, y por eso manejamos muchos términos extranjeros –anglicismos, galicismos…- que por distintas razones se adoptan, y en la mayoría de ellos se produce la castellanización, es decir, se acomodan según nuestras normas acentuales y gráficas (football se convierte en fútbol, hall en jol). Y ya no digo cuando se impone el amplio léxico de la informática, palabras ante las cuales el español no tiene repuesto (así, pendrive terminará un día como pendrai, tal se pronuncia) o sí, pero no se consideran (‘correo, mensaje’, podrían sustituir a e-mail, mail, mas no es así). ¿Es peligrosa esta imposición amplia de palabras extranjeras –fundamentalmente anglicismos-? ¿Debilitará al castellano, lo transformará hasta convertirlo en algo completamente distinto a como lo conocemos hoy? En absoluto. Nuestra lengua seguirá evolucionando –si no, moriría- bajo la rigurosa y muy especializada vigilancia de Academias extranjeras, instituciones que ayudan a la Española para el extraordinario trabajo que realizaba antes a solas, por imposición. Sin embargo, hoy no dicta, pues todo se hace en común: la lengua española no es propiedad de los españoles, a fin de cuentas una minoría frente a los trescientos sesenta millones de hispanohablantes que la utilizamos fuera de la geografía peninsular. Por tanto, permítame la discrepancia el señor Vallejo. Bien es cierto que determinadas voces se imponen (¿no nació ‘parquear’ a partir de parking?), pero nuestra lengua es muy fuerte para debilitarse ante tales embates que, no olvidemos, corresponden muchas veces a anglicismos técnicos cuya correspondencia no existe en español. Hay, es verdad, incorrecta disposición a eliminar los signos iniciales de interrogación o admiración, al uso repetido del segundo, como si el pasmo elevara su potencia por su duplicidad (¡¡oh!!), al apóstrofo (Ca’ Perico), pero no afectan a la estructura interna de la lengua. No obstante, los profesores, los maltratados docentes víctimas propiciatorias de ignorancias, deben velar por los correctos usos. Mas cuando algunos de ellos ya están anglizados en tales variantes (correos por el móvil), nada se puede hacer más que dar llamadas de atención. A fin de cuentas, los hablantes son los propietarios de la lengua. La cultura del esfuerzo
Las elecciones del dos mil cuatro, las que perdiera quien hoy preside el gobierno, trajeron consigo un aparente cambio de mentalidad. El hartazgo de la sociedad frente a la política belicista de aquel gobierno – cuan leve es la memoria – hizo triunfar al PSOE, liderado por quien tuvo, en solo ocho años, la desvergüenza de deshacerse de todos los apoyos cosechados. Cosas de la política y de las esferas del poder, esas que conducen a espacios tan distantes de lo real que hacen perder su perspectiva. En esta ocasión también se produjeron, como no puede ser de otro modo, los correspondientes cambios legislativos que se tradujeron – al menos en el papel – en una transformación del sistema educativo. Si el PP le denominó LOCE, el PSOE, que omitió la C, lo dejó en LOE. En tan sólo veintiún años se conocen tres sistemas educativos diferentes. O sea, de media, un sistema cada siete años. Aunque en rigor no suceda así. Lo más controvertido del último cambio legislativo en educación, por utilizar una terminología cercana al actual responsable de lo mismo, fue la incorporación de la Educación para la Ciudadanía. Mientras que quienes gobernaban con anterioridad pusieron su acento en el esfuerzo y su cultura, lo que conduce a pensar en ocasiones en si las siglas de su Ley responden en realidad a: Ley Orgánica de la Cultura del Esfuerzo. Al menos de boquilla y con pleno rendimiento su maquinaria propagandística. Quienes lo hicieron con posterioridad, enfatizaron en la persona. En realidad, tanto en un caso como en otro, es un modo singular de dejar su impronta en el sistema. Saben con certeza, de los efectos del bipartidismo rampante. Producidos los relevos de rigor, el sistema está diseñado para ello, también llegan los primeros estertores del sistema educativo puesto en marcha por los relevados. Así, como dijo el señor Wert, lo controvertido quedará relegado al ostracismo. Será sustituido, otro relevo anunciado, por otra materia que no tenga carácter adoctrinador. No, nada dijo de no continuar impartiendo religión en las aulas. Lo de adoctrinador, como es de saber, forma parte de ese mensaje propagandístico que les caracteriza. Eso y las modificaciones en la duración en las etapas educativas, será lo que nos entretenga en las próximas fechas. Algunos de estos cambios, a tenor de lo escuchado, retrasarán algo su implantación pues no es siempre oro lo que reluce. Determinados cambios en tiempos de crisis han de ir más lentos, al menos así se lo hicieron saber quienes sí saben de ello, pues no es lo mismo ser tertuliano que introducir cambios en un sistema educativo. A la vista está, que hubo de frenar sus impulsos. Pero miren por donde, mientras nos entretienen con sus fuegos de artificio, la realidad terca como una mula nos evidencia otra cosa: no importan ni el esfuerzo ni la persona. Vayamos a la imagen y no nos perdamos en las mil palabras. Días pasados, admito que con el consiguiente cabreo, escuché la situación por la que atraviesa un doctorando. Con veintiséis años, tras finalizar la licenciatura en Ciencias Químicas con un brillante expediente académico, prepara su tesis doctoral en Química Cuántica, ahí es nada. La consolidación de su esfuerzo, supongo que en ello consiste, le valió una beca de investigación. La beca, en una primera convocatoria algo modesta, aumentó su cuantía y permitió continuar con el trabajo investigador al referido doctorando. Todo esto no pasaría más allá del terreno de las anécdotas, si no nos detuviésemos en lo que originó la noticia: la exigencia por parte de la Seguridad Social de la devolución de cantidades, por ser incompatibles la beca de investigación con la percepción de una pensión. Ésta no alcanza los quinientos euros mensuales. En apariencia, nada hay extraño. En España, la una la grande la libre que siempre fue unidad de destino en lo universal, la percepción de haberes públicos solo puede ser compatible en el caso de los provenientes de actividades políticas, cuando son sustanciosas las cantidades. Está claro, percepción tan nimia con nada puede ser compatible, e incluso deja de serlo con la propia decencia de un sistema que dice defender ora el esfuerzo ora la persona. Por cierto, olvidaba algo quizá también intrascendente. Quien se verá sometido a un juicio de reclamación de cantidades por parte de la Seguridad Social, padece un síndrome que, a la inicial ceguera, le acompaña una paulatina pérdida de audición que culmina en sordera. Ahora, por favor señores y señoras del PP, continúen hablándonos de la cultura del esfuerzo, pues aún no he logrado entender en qué se basa. La Reforma Educativa del Partido Popular: ¿Calidad para todos o excelencia para unos pocos?Un mes después de la formación del nuevo gobierno del Estado, el ministro de Educación, el señor Wert, anuncia en el Congreso “reformas rápidas”, y las comunidades educativas de la enseñanza pública nos echamos a temblar, porque al demoledor discurso mantenido en la comparecencia ante la Comisión de Educación el martes 31 de enero, se suma lo que se está haciendo en las Comunidades gobernadas por el Partido Popular, que sabemos es la hoja de ruta que seguirá el Gobierno del Estado. Una Reforma que culpabiliza al alumnado El eje fundamental sobre el que el Partido Popular asienta la necesidad de esta reforma es, según el Ministro, la mejora de la calidad educativa. Pero la propuesta que hace el Ministerio no parte de buscar las causas de los problemas existentes y establecer soluciones. Muy al contrario, parte de una interpretación sesgada de los datos sobre el fracaso escolar y las causas del mismo, y, a continuación, deduce la arriesgada conclusión de “tenemos que reformar el sistema”. Frente al análisis de las causas estructurales que están provocando que determinados sectores sociales estén abocados al fracaso, se culpabiliza a los alumnos y alumnas de este fracaso. Y se les hace responsables de los bajos índices de excelencia educativa existentes en el Estado español, ocasionados, según el Sr. Ministro, por las “dificultades de aprendizaje” de este alumnado, el “poco esfuerzo” realizado, o la asunción de “la cultura del acomodo y la mediocridad”. De esta forma las “víctimas” que fracasan las convierte en culpables de ese fracaso. La reforma del señor Wert no es una acción aislada. Él mismo la presenta como uno de los principales pilares del proyecto de reformas del Partido Popular. Responde a una línea de pensamiento, de actuación, de política, de visión del mundo y de la sociedad, acorde al paradigma neoliberal, una visión que pretende justificar una reforma con criterios empresariales, una reforma que acelere una progresiva privatización del servicio público de la educación. La reducción de un año en la ESO quiebra el derecho fundamental a la educación obligatoria y gratuita. Reducir un curso la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y aumentar un año el bachillerato es una de las líneas prioritarias de esta Reforma del Gobierno del Señor Rajoy. Partiendo de que veintiséis de cada cien alumnos y alumnas de la ESO no finalizan esta etapa y buena parte de los que la abandonan han repetido, por lo que no llegan a cursar ni 3º ni 4º, es evidente que el alargamiento del Bachillerato, a costa de la ESO, no va a colaborar, en absoluto, a disminuir el fracaso escolar. Los datos cantan: a muchos de los que hoy el sistema público de educación no les está ofreciendo las condiciones para alcanzar el éxito escolar, no están cursando bachillerato. Sin embargo, sí podrá contribuir a reducir gastos, dado que el aumento de la ratio del último curso de la “nueva” enseñanza obligatoria traerá consigo un ahorro en la plantilla docente. Se obtiene, además, de rebote, un aumento del éxito escolar en el Bachillerato, que puede ser presentado como un logro de importantes proporciones. A la par, se trata de adecuar la enseñanza a las nuevas exigencias de la demanda del mercado: mientras un sector minoritario de la población recibirá una formación de élite, que cubra las necesidades de personal altamente cualificado de la estructura productiva; se incrementará sustancialmente la población con bajo nivel de cualificación, que el mercado estará esperando con los brazos abiertos. Junto a esta medida “estrella” del gobierno del PP, se incluye una Reforma de la Formación Profesional “dual” tipo alemán. Una FP "dual" que, desde el discurso de la necesidad de combinar formación y actividad laboral para bajar los índices de paro juvenil, en un país con escaso tejido industrial, lo que hará será separar al alumnado en función de una selección hecha desde las empresas, empresas que, en su mayoría, convertirán a las y los estudiantes en aprendices sin sueldo. A los 15 años, chicas y chicos, deberán decidir si van al bachillerato o a la Formación Profesional y estarán obligados por ley a cursar, al menos, el primer curso, incluso si piensan dejar los estudios a los 16 años. Establecer, a esta edad, una doble vía no equivalentes cuestiona el tronco común de formación para todos y todas y quiebra un derecho fundamental como es la educación obligatoria y gratuita, en condiciones de igualdad de oportunidades, hasta los 16 años. Garantizar el derecho a la educación es un deber de los Poderes Públicos. El PP olvida, recortando la inversión en la enseñanza pública, poniendo obstáculos que impiden a parte del alumnado continuar con sus estudios y aumentando los conciertos con la red de centros privados, que garantizar el ejercicio del derecho a la educación de la ciudadanía mediante las acciones oportunas, no es un acto voluntario del Gobierno de turno, sino un deber incuestionable de los poderes públicos. Precisamente uno de los objetivos de esta reforma, manteniendo la obligatoriedad hasta los 16 años, con el primer curso de bachillerato, es abrir el camino de la concertación de todo el bachillerato. No hay apuesta por el éxito escolar de todo el alumnado en las medidas presentadas por el Ministro de Educación, no se bajarán las tasas de fracaso escolar y de abandono escolar temprano, porque no hay apuesta por la escolarización temprana (educación infantil de 0 a 3 años), ni por la reducción del número de alumnos y alumnas por aula, ni por las medidas de apoyo y refuerzo educativo, de atención a la diversidad, ni por la educación personalizada, ni por la participación de la comunidad educativa… elementos imprescindibles para elevar la calidad del sistema y hacerlo más atractivo en todos los niveles educativos. Hay que apostar por el éxito escolar de todas y todos. Por ello, en estos momentos, se hace imprescindible llenar de contenido el modelo de enseñanza pública que queremos y la calidad educativa que perseguimos. Apostamos por una educación como un servicio público que persigue el desarrollo integral y la formación de una ciudadanía crítica y participativa, capaz de mejorar el mundo. Y la calidad educativa que defendemos supone que los Estados han de asumir el compromiso de asegurar una formación común en la etapa obligatoria, una educación que compense desigualdades y ofrezca, por tanto, las mismas oportunidades a todo el alumnado para que pueda “competir” en condiciones de igualdad, una enseñanza democrática, igualitaria, integradora y de calidad para todas y todos. Y esta educación, a la vista de la hoja de ruta presentada por el Señor Wert, está en gravísimo peligro. Nos pretenden imponer, sin anestesia ninguna, un modelo de educación como mecanismo de selección, de clasificación, de exclusión..., un modelo que en lugar de entender la educación como un proceso que ayuda al individuo a alcanzar su autonomía personal, un pensamiento crítico y una capacidad para participar activamente en la sociedad, considera al alumnado sólo como mano de obra potencial, acrítica, conformista y consumista, cuya formación se debe abaratar. Pero, esto sólo será posible si el silencio y la resignación de las comunidades educativas, de la ciudadanía, se lo permite. Apoyados en el aumento del control social y de la información que se transmite en los medios de comunicación y acompañados del constante miedo “a perder el trabajo”, los ajustes constantes del mercado laboral están provocando un deterioro de nuestros derechos laborales y sociales, afectando negativamente a las condiciones de vida dignas. Desde posiciones de poder pretenden expropiarnos hasta de la capacidad de opinar y protestar., contando con la pasividad y colaboración de algunas centrales sindicales, llamadas mayoritarias. Es urgente que todas y todos asumamos la responsabilidad que nos compete, que nos informemos de las medidas que se pretenden imponer, que nos formemos una opinión y reaccionemos. Es imprescindible defender la enseñanza pública, la nuestra, la de todas y todos, la única que asegura la cohesión social, la participación democrática. la justicia y la equidad. (*)Miembro de Iniciativa en defensa de la Enseñanza Pública Canaria (IDEPC) En estado de emergencia democrática
Por eso, el fiasco del casino financiero global en 2008, lejos de traer la asunción de responsabilidades para sus causantes, por los gravísimos problemas de solvencia y confianza económicas originados, sólo ha servido para evidenciar la magnitud de la indignidad del Neoliberalismo y el alcance del dominio que los poderes fácticos internacionales ejercen sobre las supuestas soberanías nacionales. Por eso, la nueva hegemonía capitalista, tras la debacle de la traumática contracción del crédito y de la inversión ocasionada, ha impuesto, además, la socialización de las pérdidas a los estados nación y a sus ciudadanías. Con todo, en realidad, no se trata de economía, se trata de política. Pues no ha habido, aún, una auténtica crisis -natural, energética, social o en la economía “real” (la de los bienes y los servicios)- que justifique esta feroz recesión o que aconseje las severas recetas de austeridad selectiva que se imponen por doquier. Efectivamente, el abrupto cierre generalizado de acceso a la financiación privada y la ausencia de cauces alternativos públicos de obtención de crédito, están precipitando a multitud de empresas a la bancarrota y ocasionando una enorme destrucción de empleos que, de seguir así, nos pueden llevar a un colapso mundial. Pero, estas políticas económicas son, en última instancia, el “caballo de Troya” que las fuerzas e instituciones neoliberales están empleando para doblegar los regímenes políticos que todavía defienden los derechos humanos universales y que, por ello, imponen cortapisas a los poderosos. Tras haber esquilmado los recursos económicos públicos y particulares con el cambalache de la “financiarización” de las necesidades materiales de las administraciones y las familias, ahora, el Neoliberalismo pretende cercenar los sistemas democráticos para consolidar su antihumanitaria, avariciosa y suicida oligarquía. La expresión de este catastrófico dominio en nuestra sociedad canaria se expresa soportando los costes de vida más altos y los salarios más bajos de España. Y en, además, padecer un creciente desempleo que afecta ya a más del 30% de la población trabajadora. La histórica dualización socioeconómica carpetovetónica también tiene mucho que ver con estos estragos. Así, mientras la precariedad económica y la exclusión social arrecian en la ciudadanía, los poderes legítimos y los fácticos persisten -por inercias o por conveniencias- en actitudes irresponsables, prácticas contraproducentes y estrategias inútiles para la urgente recuperación. Estamos en un estado de emergencia democrática. Lo que está en juego es nuestro sistema de igualación y de redistribución social, política y económica a favor del conjunto de la ciudadanía, no nuestras capacidades de supervivencia material. La economía –siempre debió de ser así- es, prioritariamente, el conjunto de actividades que los colectivos humanos precisamos llevar a cabo para asegurarnos, solidariamente, las condiciones de subsistencia digna. Y, logrado este requisito de cuidado humanitario, todo lo demás que, equitativa y medioambientalmente, sea posible producir y sostener. Ahora lo sabemos, aunque limitados y en riesgo, aún contamos con recursos y habilidades de sobra para cumplir con los objetivos socioeconómicos fundamentales y para bastante más. Pero no sin responsabilidades políticas y ecológicas. Así que, si buscamos un empleo decente, si deseamos una sociedad sin excluidos ni miserables, debemos defender nuestro imperfecto sistema democrático frente a los nuevos usurpadores. Para contribuir, personal y colectivamente, a profundizarlo en sus objetivos y alcances. Aunque en democracia cada ciudadano y cada ciudadana comparte la soberanía conjunta y cuenta, el interés general, en las duras y en las maduras, sólo prevalece cuando la ciudadanía se une para defenderlo. A la vista está. Xavier Aparici Gisbert. Filósofo y Secretario de Redes Ciudadanas de Solidaridad. De curas, partos y bodas civiles
Incluso en culturas americanas anteriores a la conquista algunas mujeres actuaban como sacerdotisas, pero por fin llegaron los españoles y pusieron las cosas en su sitio, qué se iban a creer, las mujeres a la cama, a parir castellanitos, que es lo suyo, ¡qué atrevimiento! Y la Castilla de la espada y la cruz, castigo de herejes, emprendió una adelantadora Cruzada contra aquellas perversas y malignas costumbres, pues incluso en las cristianas tierras de los católicos reyes las mujeres estaban crecidas y ejercían de brujas, hechiceras, magas, nigrománticas, y se relacionaban con Belcebú, el Maligno, Satán… Ahí tenemos a la vieja puta Celestina («que tan puta vieja era tu madre como yo»): conjura al señor de la profundidad infernal para que Calixto pueda encamar a Melibea, efervescencia volcánica con los recatos propios de su estamento social… hasta que se soltó, la muy disparata. Pero hoy, por suerte, las cosas están bajo control: los hombres, como actores principales en las misas; las mujeres, en los paritorios (o salas de alumbramientos, para no herir susceptibilidades, escrúpulos, sensibles delicadezas). Porque su eminencia el arzobispo de Tarragona, señor Pujol Balcells, acierta con matemático y riguroso razonamiento cuando afirma que las mujeres no pueden ser sacerdotes por la misma razón que él «no puede traer hijos al mundo», aunque sí es cierto que aún está en la edad de escribir a París por su condición viril. Elemental, que diría Holmes, sobre su imposible traída de hijos; irrebatible, impecable argumentación… en cuanto que para tener hijos naturales son necesarias las relaciones sexuales (o la dación del propio semen para la fertilización del óvulo, lo cual obliga a pecaminosas acciones manuales). Y estas y aquellas están prohibidas por el propio celibato, que impone la castidad o renuncia a placeres carnales. Pero aquello de que el hombre no puede parir es algo relativo: Thomas es un transexual (legalmente, varón) que en 2008 quedó embarazado por la inseminación artificial, se la practicó su mujer. Y aunque en 2006 ejercían como sacerdotas unas cuatrocientas mujeres en la Iglesia anglicana, Inglaterra, hay más considerandos a favor de la prohibición: si en España -país donde el número de nacimientos decrece- miles de mujeres jóvenes se iniciaran en la Iglesia como sacerdotas, ¿qué pasaría con los nacimientos en cuanto que no podrían ser madres a causa de la impuesta castidad? Otrosí: si las monjas pudieran celebrar misas por accesos a categorías superiores –lo cual implica mayores niveles en las percepciones económicas-, ¿cuántas quedarían como cocineras, limpiadoras o hacedoras de tareas de hogar tras alcanzar sacerdocios, obispados, cardenalatos, papados? Y doña María Soraya Sáenz de Santamaría, toda una vicepresidenta del Gobierno español de la España que hizo Cruzadas desde la Edad Media hasta casi el XXI, la misma España de Inquisiciones y obispos cardenalicios que acuden a manifestaciones en Madrid en contra de matrimonios homosexuales y abortos (pero nunca contra pedófilos de su misma casa), la muy cabra loca va y se nos casa por lo civil en 2006, cuando gobernaban los otros! Por eso dicen que su eminencia el arzobispo de Valladolid, señor Blázquez, no consideró como idónea a la señora Sáenz de Santamaría para pregonar la entrante Semana Santa dada su condición de mujer en supuesto pecado, no pisó el altar. Y aunque el arzobispado de Valladolid abecea y dice que su titular nunca dijo lo que dicen que dijo sobre tal no idoneidad, lo cierto es que tal mentira se leyó en muchos periódicos. El periodista de EFE entrevistó a su eminencia en «un encuentro ‘off the record’», así lo llamó el arzobispado. Y después escribió mentiras porque su subconsciente, quizás muy machadiano, relacionó la propuesta con aquellos versos del poeta de Sevilla: Gran pagano, / se hizo hermano / de una santa cofradía. / El Jueves Santo salía / llevando un cirio en la mano / -¡aquel trueno-, / vestido de nazareno! ¿Cómo es posible que el periodista le atribuya al señor arzobispo tales palabras de impugnación al nombramiento de la señora vicepresidenta como pregonera? ¡Qué disparate! ¿Cómo va a criticar o rechazar su eminencia comportamientos insignificantes, baladíes, nimios, pecadillos veniales, si se trata del aliado, eso sí, con humanas debilidades? La señora vicepresidenta recibirá el día menos pensado un soplo, un hálito, una llama descendente que posará sus iluminaciones en la cama de aquel matrimonio en pecado y despertará en ambos la vergüenza de acciones incorrectas, de comportamientos corregibles, y los veremos un día entrar bajo palio en la iglesia de San Jerónimo, camino del altar. Después, sustituirán aquel escabroso papel de la boda civil por otro, el de la bendición papal «para curarlos de aquel mal», como cantó Caco Senante años ha. Y volverán las oscuras golondrinas, y concretos presupuestos se descongelarán, ¡vaya por Dios! PPetróleo
La historia viene de lejos, en concreto desde 1991, año en que Repsol se vio favorecido por las primeras autorizaciones de sondeos por parte del PP. En la anterior legislatura José Miguel Pérez no se recató en alguna ocasión al pronunciarse sobre la necesidad de buscar petróleo por aquí “por razones económicas y de seguridad” (por cierto, en estos días esta aseveración ha sido contradicha por el jefe del Mando de Canarias al afirmar que el hallazgo de petróleo aumentaría la tensión con Marruecos). Frente a la oposición frontal de los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura, Miguel Sebastián, en Julio de 2010, reabría el debate mostrándose favorable a unas actividades de exploración “siempre que se respeten las máximas garantías medioambientales y de seguridad”, que era lo mismito que había garantizado BP en el Golfo de México hasta que sucedió el gran derrame. Para ser sincero, tengo que reconocer que en esta ocasión ni el PP ni el señor Soria nos han mentido con respecto a las prospecciones petrolíferas en aguas canarias. Ya en septiembre de 2010 publiqué un texto (El delegado de Repsol en Canarias) en el que me hacía eco de unos “contactos informales” del ahora ministro de Energía con la petrolera española para pedirle que actuara en aguas del archipiélago porque eso ¡“diversificaría nuestra economía”!; en plena campaña electoral, Rajoy nos hizo saber que “las prospecciones petrolíferas en las Islas serían extraordinariamente positivas para su economía” y, nada más tomar posesión como ministro, el líder de los populares canarios nos hizo saber que estudiaría la viabilidad de las extracciones de Repsol siempre atendiendo la demanda de consenso del Gobierno canario. Pero hace apenas unos días una filtración de Ignacio González -que anda desgañitado pidiendo petróleo, oxígeno o lo que sea- confirmó que ya el Ministerio ha encargado un estudio de viabilidad para reactivar las prospecciones. Y en medio, las mentiras de siempre para justificarlo todo: diversifica la economía, crea empleo, da trabajo a nuestra industria, mejora la economía canaria, para que lo haga Marruecos lo hacemos nosotros (sin decir que algunas cuadrículas están a 14 kilómetros de las islas), la seguridad está controlada y bla, bla, bla… Pero claro, mientras todo esto copa por aquí la actualidad informativa, nuestros medios de comunicación apenas se hicieron eco de que a finales del año pasado Shell causaba el peor vertido de crudo de la década en Nigeria donde un derrame de 40.000 barriles contaminó con una gran mancha de fuel más de 200 kilómetros de océano. Lo catalogan como el peor vertido de la década porque en el delta del Níger se han derramado más de 1,5 millones de toneladas de crudo, el equivalente al hundimiento de un Prestige al año durante 24 años (se calcula que su limpieza costará 760 millones y 30 años). Y nadie recuerda la catástrofe del Golfo de México de 2010, el mayor desastre medioambiental en EEUU, que por negligencia y “fallos sistémicos” vertió al mar cinco millones de barriles de petróleo; ni lo que pasó en agosto de 2011 en el Mar del Norte (lo llamaron el peor accidente de la década y eso quiere decir entonces que ha habido más) donde se produjo una fuga de mas de 500 toneladas de crudo por fallos de mantenimiento y de control de las autoridades; ni lo sucedido en Macondo, frente al delta del Misisipi, que mató a once trabajadores y envió al mar casi 800 millones de litros de crudo; ni del desastre del mar Amarillo en China donde se derramaron más de 1.500 toneladas; ni lo que está pasando en las costas de Tarragona donde, desde 2008 hasta ahora, se vienen produciendo vertidos cada año por parte de Repsol, el más importante en diciembre de 2010 cuando el error de un operario provocó un derrame de 200.000 litros que ocupó una superficie de 2.000 hectáreas (en total en esta zona se han producido 18 vertidos, 8 de ellos causados por Repsol y se han iniciado tres expedientes por la fiscalía, pero los daños no cesan). Y por supuesto ya no se habla de los accidentes gravísimos de Ixtoc, Atlantic Empress, Nowruz Oil Field, ABT Summer, Castillo de Bellver, Amoco Cádiz, Haven, Odyssey, Torrey Canyon, Sea Star, Exxon Valdez… Según los últimos estudios científicos, cada año se vierten al mar tres millones de toneladas métricas de petróleo y 1 m3 de petróleo puede llegar a formar, en hora y media, una mancha de 100 m de diámetro y 0,1 mm de espesor. Cada vez las bolsas de petróleo y gas son más escasas. Hay que adentrarse en zonas altamente protegidas o en los mares más profundos para poder acceder a ellas y por lo tanto los riesgos de accidentes son mayores. El 70% de los yacimientos descubiertos en el planeta en la última década son marinos y cada vez más profundos y difíciles de explotar: se encuentran sometidos a altas temperaturas y presiones, a los condicionantes de los estratos salinos y del gas natural a gran presión; se inundan de lodos químicos para facilitar la penetración de los taladros y luego a partir de ahí el proceso de extracción se hace más complejo y permite que se liberen al mar metales pesados y tóxicos como cadmio, cobre, arsénico, mercurio y plomo, cuando no crudo puro y duro, que contaminan las aguas y los peces y de ahí a la cadena trófica y a los humanos. Pero el gas y el petróleo se acaban. Los poderosos lobbys del sector son conscientes de ello y por eso arrasan por sota y malilla. Les da lo mismo todo, y lo demuestra el que no hayan dudado en iniciar el esquilme del Ártico, como antes hicieron con los espacios de mayor biodiversidad de África o Latinoamérica. Lo del Polo Norte es ahora más fácil porque el calentamiento global, provocado por el uso desaforado de los combustibles fósiles precisamente, ha propiciado el deshielo de Groenlandia. Los conflictos del sudeste asiático no tienen otro origen que el de la lucha por el petróleo y el gas, y detrás del intento de exprimir lo poco que va quedando aparece un mundo de mucho dinero (blanco y negro), mafias organizadas, tráfico de armas… No nos debe extrañar, por tanto, que la UE ante un primer intento de frenar las extracciones de crudo en aguas del continente diera marcha atrás apresuradamente. No nos debe extrañar, por tanto, que les importe un comino lo que pueda pasar con nuestras aguas, nuestro medio natural y el turismo que nos sostiene económicamente y anden intentando imponernos unas prospecciones a las puertas de nuestras casas. Vázquez-Figueroa en su última novela (El mar en llamas) habla también de todo esto y en unas declaraciones recientes afirmaba: “Bajo el Golfo se esconde el futuro en forma de un océano de crudo que fascina a las petroleras, que se las ingeniarán a la hora de corromper a los políticos y de utilizar mil triquiñuelas para que no se les impida apoderarse de él”. Tomen nota. Alcalde de Agüimes. Caras temeridades
¡Insólito! El Ministro Soria, además de desconocer todo sobre la energía tampoco sabe mucho de economíaEl Ministro Soria, en su comparecencia posterior al Consejo de Ministros del pasado 27 de Enero, para justificar el parón del desarrollo de las inversiones en energías renovables y en presencia de la Vice Presidenta y del Ministro de Hacienda –que no ha pestañeado- ha cometido, en materia económica y energética, los siguientes errores: Sobre la economía: 1- Ha confundido el Déficit Tarifario con el Déficit Público. El primero es un saldo negativo entre los ingresos de las empresas eléctricas y los costes que las normas les reconocen (no confundir costes reconocidos con costes reales). El segundo es un saldo negativo entre los ingresos de las Administraciones Públicas y sus gastos. Déficit Público y Déficit Tarifario, nada tienen que ver Sr. Ministro. 2- Ha confundido la naturaleza económica de las primas que perciben las energías renovables con la naturaleza de las subvenciones. Subvenciones son pagos de las Administraciones Públicas a actividades privadas con cargo a los presupuestos públicos. Las primas de las renovables son pagos de los consumidores de electricidad a la generación renovable. Por consiguiente, primas y subvenciones, tampoco tienen nada que ver unas con otras: las subvenciones aumentan el Déficit Público, las primas el coste de la electricidad. Además, las energías renovables no son las únicas que reciben primas. También las reciben las grandes concesiones hidroeléctricas, las centrales de Gas Natural o Ciclos Combinados y las centrales de carbón. 3- Estas confusiones tendrían poca importancia si no fuera porque son con las que el Sr. Ministro y también la Sra. Vice Presidenta -sin que el Sr. Ministro de Hacienda (el de los presupuestos) hiciera corrección o aclaración alguna- han justificado la moratoria renovable. Pero no. La contención del gasto público nada tiene que ver con la moratoria aprobada. Más bien al contrario. 4- Sr. Ministro, Sra. Vice Presidenta (atento Sr. Ministro de Hacienda) el parón renovable, al reducir la inversión privada, disminuirá el pago de impuestos, aumentará el paro y, con todo ello, aumentará el déficit público. Justo lo contrario de lo que el Gobierno ha dicho. Este es el problema de confundir, no entender y mezclar conceptos. 5- Preocupado por la competitividad de la economía, el Sr. Ministro de Economía debería advertirle al Sr. Soria que la minoración de los beneficios injustificados de las centrales nucleares e hidroeléctricas permitiría estabilizar los costes de la generación de electricidad a pesar de que la cobertura de la demanda de electricidad sea crecientemente renovable. 6- Finalmente, al Sr. Ministro de Economía tendremos que recordarle -para que modere tanto dislate- que el desarrollo de las energías renovables contribuye a una cuestión no solo clave para la gestión de la mayor amenaza que gravita sobre nuestro planeta -el cambio climático- sino también al cambio del modelo productivo que necesita España – ¿no teníamos un problema de ladrillazo?- y a una mejora de la competitividad de nuestra economía que desde ningún otro sector puede lograrse: independencia energética, innovación, creación de empleo, contención de la contaminación, disminución, en el medio plazo, de costes para las familias y las empresas, y mejora de nuestra balanza de pagos (el 50% de nuestro déficit comercial proviene de la importación de combustibles y materias fósiles). Sobre la energía: 1- El Sr. Ministro de Industria y Energía, confunde potencia nominal instalada con potencia firme. Esta confusión le conduce a decir que la potencia instalada duplica la potencia que necesita el sistema y en ese argumento cifra también la conveniencia del parón renovable que su Gobierno ha decretado. Pero podrían haberle contado -porque es muy fácil de entender- que la relación entre potencia instalada y potencia firme –que es lo que importa- difiere de una tecnología a otra y que la suma de potencias instaladas no es relevante en relación con la potencia firme que necesita el sistema eléctrico. El asunto es muy sencillo, la potencia instalada de una central es irrelevante cuando por cualquier causa la central no funciona. Por ejemplo, cuando una central se avería, su potencia instalada de nada sirve. Cuando una central se para porque tiene que recargar combustible, su potencia instaladal tampoco sirve para nada, y cuando no hay viento, ni agua ni sol para mover las palas de los molinos eólicos o hidráulicos o para activar los intercambios de electrones en las placas fotovoltaicas o concentrar el calor termo-solar en una caldera, tampoco sus potencias de diseño para la cobertura están disponibles. Y es precisamente la potencia firme del sistema la que toma en consideración la probabilidad de que cada tecnología este afectada por esas circunstancias que las inhabilitan para poder desplegar toda su potencia instalada. De todas formas, aunque la potencia que importa sea la mitad de la que el Ministro mencionó y la punta máxima de la demanda muy superior a la que el Ministro también mencionó, es cierto que la cobertura de nuestra punta máxima de demanda no parece plantear problemas hasta el año 2020, pero si de algo no podemos prescindir es precisamente de las tecnologías renovables. Las razones son muchas, pero basta mencionar sólo una y no la más importante: España está comprometida con la Unión Europea y con la industria española a alcanzar un objetivo de generación renovable cuya senda de consecución el Ministro Soria y su Gobierno podrían estar dinamitando ya. Además, las renovables son las que menos potencia firme aportan al sistema que es de lo que el Ministro dice estamos sobrados. Sr. Ministro, un consejo: absténgase de hablar de nada que tenga que ver con la energía antes de saber cuál es la diferencia entre un Kw y un kWh. Y sobre todo, no tome decisiones mientras tanto. 2- El Sr. Ministro considera que primas sólo son los complementos retributivos administrados que cobran las tecnologías renovables y resto del Régimen Especial y no los complementos igualmente administrados que cobran las tecnologías térmicas fósiles y la gran hidráulica. 3- También recurre a los datos de 2010 para sostener que el Plan de Energías Renovables tiene desviaciones positivas, que centra en las tecnologías solares y eólicas, escondiendo que ese Plan, en sus objetivos globales, presenta cierto retraso porque otras tecnologías como la biomasa, el bio-gas o la térmica de alta eficiencia (esta última no renovable primada) tienen desviaciones negativas. En cualquier caso, con desviaciones positivas o negativas, el Plan de Energías Renovables terminó en 2010 y ya estamos ante un nuevo Plan nacido en 2011 que parte del cierre de 2010 y absorbe, como es natural, los excesos o defectos de ese cierre del que parte. Innecesaria o injustificada, por tanto, la moratoria renovable de su RD Ley. Además, ya que el Sr. Ministro menciona desviaciones positivas en algunas tecnologías renovables podría haber mencionado las desviaciones de inversión, que se han producido, respecto a las previsiones indicativas, en las Centrales de Gas Natural que también cobran primas a pesar de que sus inversiones fueron hechas a riesgo de los propios inversores. 4- El Sr. Ministro imputa el Déficit Tarifario a las primas de las renovables –cómo si la deuda pudiera pintarse de colores- cuando las actividades liberalizadas (la generación en Régimen Ordinario y la Comercialización) han ingresado por pagos administrados desde 1997 (Ley del Sector Eléctrico) 41.172 M€ frente a 25.158 M€cobrados por las energías renovables (datos a Junio de 2010). Si de imputar déficits se tratara ¿A qué tenemos que imputar el Déficit Tarifario: a las energías renovables o a las convencionales? Y todavía no hemos hablado de los ingresos injustificados de Nucleares e Hidroeléctricas. No, Sr. Ministro, haga usted más esfuerzos en mantener su independencia de los poderosos, que la crisis no está para atender sólo a los lobbys. Búsqueda rápida |
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