Menu

Castillo y Gil Abogados. "Tutela, curatela y defensor judicial"

tutelaNuestro ordenamiento jurídico prevé estas tres instituciones de guarda y protección para amparar a la persona y los bienes de los menores que no están sujetos a la patria potestad de sus padres y de los incapacitados.

La tutela se constituye sobre menores e incapacitados en los casos de incapacidad más grave, mientras la curatela, se constituye sobre los menores que carecen de sus progenitores pero que se encuentran emancipados, así como para aquellas personas declaradas incapaces para administrar sus bienes, y los afectados por una incapacidad leve, siendo necesaria la asistencia del curador para que puedan realizar determinados actos concretos.

El tutor tiene la obligación de educar al menor o incapaz y procurarle una formación integral, además de administrar sus bienes y representarle en todos sus actos. Su actividad estará controlada, necesitando autorización judicial para realizar una serie de actos, como, por ejemplo, solicitar el internamiento del tutelado en un instituto de salud mental o de educación especial, enajenar sus bienes renunciar a derechos, o realizar gastos extraordinarios en los bienes del tutelado.

El juez realizará la elección del tutor entre el cónyuge de la persona sujeta, sus padres, las personas que hayan sido designadas por éstos en el caso de que hubieran fallecido, los descendientes, ascendientes o hermanos, o terceros, nombrando tutor a la persona que considera más capacitada para el ejercicio del cargo.

La persona que haya sido nombrada como tutor puede rechazar el cargo por razones justificadas en el plazo de 15 días, contados a partir del nombramiento. En todo caso, antes de comenzar el ejercicio de la tutela, el tutor está obligado a realizar un inventario de los bienes que integran el patrimonio del tutelado y, al extinguirse el régimen, debe rendir cuentas de las operaciones que se han realizado en su patrimonio.

Si no desempeñan bien sus funciones, los tutores pueden ser destituidos. En estos casos y mientras se designa a un nuevo tutor, se nombrará a un defensor judicial que protegerá los intereses del menor o del incapaz.

Por su parte, la curatela está pensada para aquellos supuestos de emancipados cuyos padres han fallecido o están incapacitados, los que han obtenido el beneficio de la mayoría edad y los pródigos, es decir, los declarados incapaces para administrar sus bienes. Tiene como finalidad completar la capacidad de estas personas, por lo que será necesaria la intervención del curador en aquellos actos que los menores o pródigos no pueden realizar por sí mismos según haya dispuesto la sentencia judicial de declaración de incapacidad.

Por su parte, el defensor judicial es nombrado en los casos en los que exista conflicto de intereses entre el sometido a tutela, curatela o incluso patria potestad y el que ejerce ésta, ostenta su representación o completa su capacidad. Esta figura de representación se rige por lo dispuesto para los tutores y curadores.

Si necesitas asesoramiento legal sobre éste o de cualquier otro tipo de procedimiento, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.


C/ Drago, número 16, 1º planta - 722-113-130 y 618-012-877 www.castilloygilabogados.com - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


Deja un comentario

Esta es la opinión de los lectores, en ningún caso la de infonortedigital.com. No se permitirán comentarios ofensivos o contrarios a las leyes españolas. Tampoco se permitirán mensajes no relacionados con el tema de la noticia.
El envío de comentarios supone la aceptación de las condiciones de uso.

volver arriba

Noticias

Municipios

Suplemento