Antonio González Viéitez rechaza que la solución para frenar la ola de ataques especulativos que están haciendo los mercados sobre las deudas soberanas de los países de la zona euro esté en las manos del Banco Central Europeo (BCE), puesto que se muestra convencido de que esa institución tampoco es capaz de sacar adelante la situación.
Recuerda que todos los días se producen movimientos en los mercados de divisas mundiales cercanos a los dos billones de euros, en donde el 96% de todas esas transacciones no tienen contrapartida real, por lo que apenas el 4% de las operaciones realmente están dedicadas a la compra de mercancías como pueden ser paquetes turísticos, seguros de coches o alimentos, por lo que el inmenso porcentaje actúa con activos financieros.
En este sentido, advierte que es tal el volumen de dinero y la ingeniería financiera que la banca mundial ha sido capaz de multiplicar por tantas veces esa cantidad que intentar que un banco, por muy poderoso que sea, trate a afrontar ese volumen ingente de elementos financieros sea una ensoñación.
Viéitez indica que se sabe siempre que en el juego de estar ganando siempre, los bancos no tienen nada que hacer y recuerda que hace unos quince años la libra esterlina se hundió por culpa de un personaje llamado Soros que especuló con la moneda británica, por lo que afirma que sea la moneda que sea, el dólar o el euro, que se le ponga por delante a los especuladores corren el mismo peligro mientras se siga dejando que la codicia, la absurda sensación de que es infinitamente posible seguir ganando ingentes cantidades de dinero sabiendo que es a costa de empobrecer a la sociedad mundial.
Desde su punto de vista, mientras esté todo el mundo pensando que hay que estar dispuestos a seguir ciegamente los dictados de los mercados, que hay que atenderlos y estar tremendamente cuidadosos con ellos, nos seguirán machacando hasta el fin de los tiempos. En este sentido, indica que ni Trichet, ni el BCE, ni la Reserva Federal van a poder ser capaces de parar esta inmensa bola de nieve que ha hecho correr sobre las economías mundiales los mercados especulativos.
Afirma por tanto que es absolutamente insano para la sociedad mundial e increíblemente imposible de entender que se permita que unas instituciones llamadas mercados, compuestas por cincuenta personas en todo el mundo, que llevan el 96% de las operaciones bursátiles teniendo el Niágara de recursos financieros para arrasar a todo lo que se les ponga por delante, llámase BCE o se llame de otra forma, que hagan lo que les dé la gana, mientras todo el mundo vive aterrorizado ante ellos.
González Viéitez destaca que una serie de empresas monopolistas, auténticos oligopolios, como son Standar&Poor´s, Moody's o Fitch, conocidas como agencias de rating o de califición, que realmente no son agencias porque no son oficiales, las cuales no pueden ser consideradas de otra forma que de auténticas delincuentes por la actitud mantenida desde que empezara la crisis y se pregunta cómo es posible que el mundo tiemble con “tres machangos” que están puestos en sus sillones de poder porque son los testaferros de quienes están dirigiendo toda la maquinaria especulativa y haciendo una sangría sin precedentes al conjunto de la sociedad mundial.
Comentarios
Eliminemos el dinero físico haciendo imposible el movimiento en dinero negro.
Carguemos una alta tasa (el 80% del flujo de dinero que vaya a los paraisos fiscales) y, por supuesto, la Tasa Tobin.
Es gracioso lo que dicen de que la solución es mirar para Islandia. Vamos a ver, voy a ir a tu casa y te voy a decir: Mira Pepe de lo que te debo no te pienso pagar ni un duro, así que prestame 15000 euros más.
Gracia Antonio por dar voz y abrir los ojos al resto de la ciudadania, no te calles nunca, tienes una razon infinita, y es que hay muchos machangos que no son nadie y cuando ocupan sus sillones de poder se creen dioses y eso es lo mas peligroso que nos podemos encontrar, porque encima se creen que tienen toda la razon y como diria mi abuela "estan bonitos"