Menu

Sed democrática

juanantoniosanchez2017Resulta grotesco ver como el producto básico de la supervivencia humana como es el agua, en un país civilizado como el nuestro se propicia como elemento de delincuencia ‘política variopinta por parte de quienes tuvieron en sus manos el poder de una Comunidad como la de Madrid, tras la extraña salida de Esperanza Aguirre de dicha responsabilidad por motivos personales. El dinero se ha ido a chorros por las grandes cañerías del Canal de Isabel II, descubriendo con la apertura de las compuertas una soliviantada avaricia y recorriendo las esclusas de la miseria humana de unos delincuentes a los que la ley tratará de poner donde se merecen.

Nos estamos acostumbrando a repetir el descalabro político de nuestros representantes, calados hasta los huesos de la desconfianza ciudadana por los numerosos casos de corruptelas, como si fuese algo normal en los tiempos que corren dentro del conjunto político global, o al menos en lo que a Europa compete. Y no es bueno para la salud de la democracia envolvernos de una coraza que nos deje ajenos al devenir de las demandas sociales; evitar el colapso de la delincuencia política pasa por comenzar a aprender a diferenciar lo que nos interesa sobre lo que es aborrecible y esa es una cuestión a la que no podemos mantenernos alejados para poder proteger nuestros intereses ciudadanos. Claro que con una moción de censura en la que te presentas como candidato sin atender la ética de las cuestiones afines e inherentes al Congreso, sin la más mínima intención de carácter relevante más allá del afán de protagonismos siempre perseguido, no es la mejor manera de atender las demandas que se advierten en una sociedad que comienza a estar harta de demagogias baratas, populismos partidistas, intereses personales y banalidades parlamentarias.

Tenemos que empezar a ponernos salvavidas en los brazos, guantes en las manos para no infectar más de ponzoña el agua que bebemos, el aire que aspiramos y los políticos que tenemos o esto no saldrá nunca del la ciénaga maloliente de los residuos fecales no tratados por la planta potabilizadora democrática que separe la suciedad de unos infectados por la avaricia de los que quieren cumplir con su objetivo social de proteger a los ciudadanos que en su día le otorgaron su favor. Cambiar el filtro de la Constitución ya demasiado usado, exigir compromiso y educación en el Parlamento, destinar esfuerzos al trabajo en común por un futuro prometedor y luchar contra las mayorías es un buen plan para iniciar un programa que no esté exento de un compromiso real por la igualdad de género en derechos, prestaciones, remuneraciones y puestos de representación empresarial con relevancia; al fin y al cabo, un país nunca avanzará lo suficiente sin que la natalidad supere la mortandad como está ocurriendo ahora por culpa de las desigualdades latentes, que confirman el poco favor que a la mujer trabajadora se le hace por la falta de argumentos eficaces y de conciliación familiar para proteger sus derechos ante una posible maternidad.

Más en esta categoría: La carretera de Visvique »

Deja un comentario

Esta es la opinión de los lectores, en ningún caso la de infonortedigital.com. No se permitirán comentarios ofensivos o contrarios a las leyes españolas. Tampoco se permitirán mensajes no relacionados con el tema de la noticia.
El envío de comentarios supone la aceptación de las condiciones de uso.

volver arriba

Noticias

Municipios

Suplemento