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Cuando comer no es un placer

Carlos Álvarez 2En ocasiones me preguntan porque escribo de un determinado tema o de otro, porque en ocasiones lo hago de manera muy resumida y en otros soy más extenso. Cuando escribo de algún tema es por alguna conversación o por alguna vivencia, en esta ocasión es por el recuerdo de una amiga que perdió su vida por verse “demasiado gorda”, toda la alegría y energía que trasmitía se fue apagando poco a poco.

Los trastornos de conducta alimentaria (TCA), son trastornos mentales caracterizados por un comportamiento patológico frente a la ingesta alimentaria y una obsesión por el control de peso. Son trastornos de origen multifactorial, originados por la interacción de diferentes causas de origen biológico, psicológico, familiar y sociocultural. Son enfermedades que provocan consecuencias negativas tanto para la salud física como mental de la persona.

Los TCA más conocidos son la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, pero también existen otros, como el trastorno por atracón, la ortorexia (la obsesión por la comida sana) y la vigorexia (la obsesión por el ejercicio físico).

Anorexia nerviosa, sienten un miedo intenso a aumentar de peso o engordar, y están excesivamente preocupadas por su silueta. Como consecuencia, presentan conductas anómalas en cuanto a la alimentación, el peso y el volumen y la silueta corporales. La persona puede verse gorda o desproporcionada, a pesar de tener un peso por debajo de lo considerado normal.

Bulimia nerviosa, es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por episodios de atracones (ingesta voraz e incontrolada), en los que se ingiere una gran cantidad de alimento en poco espacio de tiempo y generalmente en secreto. Las personas afectadas intentan compensar los efectos de las sobre ingesta mediante vómitos autoinducidos y otras maniobras de purga o aumento de la actividad física.

Trastorno por atracón, se caracteriza por episodios de ingesta compulsiva de forma recurrente. Tiene muchas similitudes con la bulimia nerviosa. La diferencia principal es que la persona que sufre un trastorno por atracón no realiza conductas. También es habitual que la persona que tiene este trastorno presente síntomas depresivos. Una de las consecuencias más habituales del trastorno por atracón es sufrir sobrepeso u obesidad, con los riesgos que ello conlleva para la salud.

Trastorno de la conducta alimentaria no especificado (TCANE), es aquel trastorno en el que existen síntomas relacionados con la conducta alimentaria, pero no cumplen suficientes criterios para diagnosticar anorexia nerviosa o bulimia nerviosa. Por ejemplo, hablamos de TCANE cuando una persona presenta restricción, una bajada de peso, distorsión de la imagen corporal, pero no presenta amenorrea. Otro caso de TCANE sería el de una persona que presenta atracones y purgas, pero con una frecuencia baja y / o irregular. El hecho de que el TCANE sea un cuadro incompleto de anorexia o de bulimia no quiere decir que sea menos grave o que no necesite tratamiento.

Otros trastornos:

Pica, es un trastorno que consiste en ingerir sustancias no nutritivas como, por ejemplo, arena o yeso. Es más habitual durante la infancia, y en algunos casos se presenta en niños que tienen autismo o un retraso mental.

Trastorno por rumiación, este trastorno se caracteriza por regurgitaciones repetidas de alimento, que van del estómago a la boca, para volver a masticar. Estas regurgitaciones repetidas hacen incompatible el mantenimiento de un peso adecuado.

Trastorno de evitación o restricción de los alimentos, este trastorno implica un rechazo a la alimentación y variaciones extremadamente caprichosas de lo que es una conducta alimentaria normal. Puede acompañarse de trastorno por rumiación.

Los TCA son enfermedades graves pero se pueden curar si la persona hace tratamiento con un equipo de médicos y psicólogos especializados en TCA. Son tratamientos largos y complejos. Un rasgo habitual de estos trastornos es la falta de conciencia de enfermedad por parte de la persona afectada. Esto quiere decir que la persona no es capaz de identificar las consecuencias negativas del trastorno, ni de la necesidad de hacer tratamiento, ni tampoco los beneficios de este. Este hecho dificulta la adherencia al tratamiento en algunos casos. El papel de la familia es especialmente importante para intentar que la persona afectada reciba el tratamiento que necesita aunque no colabore en recibirlo.

Tenemos que estar alerta ante una serie de señales que nos pueden alertar de un posible TCA, las señales de alarma son aquellos comportamientos que pueden estar relacionados con la posible existencia de un trastorno. No se tratan de criterios diagnósticos y no confirman la enfermedad. Para diagnosticarla es indispensable que la persona que parece estar sufriéndola sea diagnosticada por profesionales de la salud mental. Pero a pesar de no ser válidos para diagnosticar un TCA, son señales que pueden informarnos sobre la presencia de la enfermedad, de modo que es recomendable que ante estas señales se consulte con médico.

En relación a la alimentación:

Utilización injustificada de dietas restrictivas. Estado de preocupación constante por la comida. Interés exagerado por recetas de cocina. Sentimiento de culpa por haber comido. Comportamiento alimentario extraño (velocidad ingesta, comer derecho, etc.). Levantarse de la mesa y encerrarse en el baño después de cada comida. Aumento de la frecuencia y cantidad de tiempo que está en el baño. Evitar comidas en familia. Rapidez con la que se acaba la comida de casa. Encontrar comida escondida, por ejemplo, en su habitación. Encontrar grandes cantidades de restos de comida, envoltorios, etc. en su habitación o en la basura.

En relación al peso:

Pérdida de peso injustificada. Miedo y rechazo exagerado al sobrepeso. Práctica de ejercicio físico de forma compulsiva con el único objetivo de adelgazar.Práctica del vómito autoinducido. Consumo de laxantes y diuréticos. Amenorrea (desaparición del ciclo menstrual durante, como mínimo, 3 meses consecutivos) si es mujer, como síntoma debido a la desnutrición.Otros síntomas físicos debidos a la desnutrición: frío en las manos y pies, sequedad de la piel, estreñimiento, palidez o mareos, caída de cabello, etc.

En relación a la imagen corporal:

Percepción errónea de tener un cuerpo grueso.Intentos de esconder el cuerpo con ropa ancha, por ejemplo.

En relación al comportamiento:

Alteración del rendimiento académico o laboral. Aislamiento progresivo. Aumento de la irritabilidad y agresividad. Aumento de los síntomas depresivos y/o la ansiedad. Comportamientos manipulativos y aparición de mentiras.

¿Qué podemos hacer si descubrimos estos signos en algún familiar o amigo?, es muy importante ser honesto, directo y comprensivo. Hace falta sentarse tranquilamente y explicarle con exactitud lo que se ha notado sin ahorrar ningún detalle. Se debe decir a la persona que realmente se está muy preocupado por lo que sucede y se le debe hacer saber que, como te importa realmente, te gustaría ayudarla. Debemos sugerir que acudan a su médico, y puedes ofrecerte a acompañarlo.

Si se resiste a ser ayudado o bien niega el problema, es posible que no se trate de esto ya que puede ser que no esté preparado para admitir que tiene un problema. No le ayudes a negarlo con tu silencio. Háblale de las cosas que observas y que te preocupan. No puedes obligarle a buscar ayuda, pero puedes hacerle saber a dónde puede dirigirse o llamar para pedir información, hasta puedes sugerirle que empiece por hacerse un examen médico. Reafírmale que estás dispuesto a hablar del problema, pero solo si quiere y en el momento que considere oportuno.

Los amigos, los compañeros y los miembros de la familia tienden a implicarse demasiado en los problemas de la persona afectada. Es necesario recordar que en los trastornos alimentarios intervienen aspectos de control y si se intenta controlar a la persona, esta siempre ganará. No se ha de intentar manipular con sobornos, recompensas, castigos o culpabilidad. Ninguna de estas tácticas funciona.

Tanto si la persona está en tratamiento como si no lo está, no te implicas en exceso, puedes enfadarte y acabar quemándote. Aunque sea frustrante, esto es todo lo que puede hacer un amigo. Solo no podrás hacer que la persona se cure ni tampoco has de asumir esta responsabilidad tu solo.

El Gobierno de Canarias elaboró un protocolo de actuación de los trastornos de la conducta alimentaria. Les dejo este enlace para leer el manual completo.

La asociación Gull-Lasègue para el Estudio y Tratamiento de la Anorexia y Bulimia en Canarias fue fundada en el año 1.999 por un grupo de padres de afectados de TCA. Aquí tienen acceso a su web.

Para mi amiga, su vida acabo de un fallo multiorgánico, debido a los graves daños sufridos por tantos años de enfermedad, pero para muchos otros puede que estén a tiempo, espero que este artículo les pueda ayudar.

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