Escrito por Infonortedigital
Lunes 08 de Noviembre de 2004

Si señor, todo el mundo coincide a estas alturas, en la inmensa labor desarrollada por Celso Martín de Guzmán, no sólo en nuestro municipio, en toda Canarias, defendiendo y estudiando, dando a conocer y protegiendo nuestro pasado prehispánico, en definitiva nuestro acervo cultural.

Pero ya han pasado 10 años de su irreparable pérdida y al menos, en Gáldar, nadie ha tomado la bandera de la defensa de nuestro rico patrimonio. A saber; Cueva Pintada: más de veinte años cerrada. Necrópolis de la Guancha: abandonada y cerrada por un muro de silencios. Casa del Capitán Quesada: un fico precioso en su tejado que amenaza con tirarla al suelo. Cuevas de Facaracas: olvidadas y durmiendo el sueño de los justos. Yacimientos de Mugaretes del Clavo y Botija: la amnesia les abruma porque nadie se acuerda de ellos. Teatro Municipal: la obra de nunca jamás. Casona Hacienda de Hoya de Pineda: se ha escrito mucho sobre ella pero la realidad la supera, una auténtica ruina. Ermita de San Sebastián: donde las palomas cubren su plaza con excrementos y finalmente, una casa bien cuidada, Verde de Aguilar, pero con el nombre cambiado, aunque quizás, más bonito.

Menos fotos de compromiso, más acción, eso es lo que necesita nuestro patrimonio, y no políticos que en un alarde de exaltación intelectual, osan denominar a la Cueva Pintada, como un gallinero, por las obras allí realizadas, como si el pueblo de Gáldar o el canario decidieran eso. La verdad, mucho echamos de menos a Celso, nos hacen falta muchos como él, un hombre que con rigor y trabajo, huía de los oropeles y se sumergía en la defensa de toda nuestra memoria e identidad histórica. Nos hacen falta políticos que hagan de lo nuestro su bandera, que la canariedad desinteresada sea la enseña que nos guía, en la búsqueda de un futuro que se sienta orgulloso y se articule con nuestro pasado en el que todos y todas tenemos un compromiso.

Infonortedigital

08 de Noviembre de 2004