Escrito por Infonortedigital
Miércoles 21 de Junio de 2006
Gáldar lleva años esperando por su apertura.

La inminente apertura del parque arqueológico de la Cueva Pintada, es sin lugar a dudas, una de las noticias más esperadas para los vecinos de Gáldar, quienes siempre se han mostrado orgullosos de ser guardianes de un legado que para muchos canarios representa “ la Capilla Sixtina del Arte Prehispánico en las Islas”.

Precisamente, fue un galdense, Celso Martín de Guzmán, el que apostara por la recuperación, conservación y puesta en funcionamiento, de la Cueva Pintada, a través de un ambicioso proyecto que por fin, después de años de espera, está a punto de culminar.

Celso Martín de Guzmán, fue el primer Director General de Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias, y desde ese cargo, inició una ardua labor centrada en el reconocimiento del legado cultural isleño, y aunque desde determinados sectores se critique su atención a la Cueva Pintada, lo cierto es que su trabajo estuvo encaminado a la ordenación de todo el Patrimonio Histórico canario.

El proyecto del parque arqueológico de la Cueva Pintada, ha sido toda una apuesta por la recuperación y difusión de la cultura prehispánica en las islas, y en esa apuesta se contó con la dedicación del insigne Hijo Predilecto de Gáldar y un equipo de colaboradores que después de su muerte, siguió implicado en el proyecto.

Las excavaciones arqueológicas en los terrenos aledaños a la Cueva, fueron un punto de partida que recibió un fuerte impulso con la expropiación de los terrenos, efectuadas por el Gobierno canario a través de la Dirección General de Patrimonio con Celso Martín a la cabeza.

A partir de ese momento, y sobre todo, a raíz del fallecimiento de Celso Martín de Guzmán, el proyecto del parque arqueológico se ve envuelto en una serie de vaivenes, a los que no han estado ajenos las luchas políticas, que en varias ocasiones han estado a punto de echar por tierra todo el trabajo desarrollado.

Así, para muchos de los que han estado de alguna manera cercanos al proyecto, la existencia de una “ mano negra “ que ha puesto toda serie de obstáculos, no ha sido una leyenda sino una realidad.

Lo cierto es que en determinados momentos, el proyecto ha sufrido retrasos originados en su mayor parte , por motivos políticos. Es el caso de la paralización que sufrió a raíz de que la entonces responsable del área de Cultura del Cabildo grancanario, una institución a la que le costó implicarse en el proyecto, Hilda Mauricio, decidiera que había que modificarlo para eliminar una torre que no le gustaba, so amenaza de no invertir más en el parque. Así que hubo que modificar el proyecto con el retraso que conllevó la modificación.

Para muchos, el mayor peligro que corrió el proyecto, se produjo con la designación de la Directora Nacional de Patrimonio, nombrada por el primer gobierno nacional del PP.

Los que asistieron a la visita que esa Directora que se da la circunstancia, procedía de la isla del Hierro, curso a las obras que se acometían en el parque, aún recuerdan” su desprecio nada disimulable por las pinturas de la Cueva, y su aviso de que para ella, no era importante invertir en el proyecto, ya que por ejemplo, en El Hierro, existían zonas arqueológicas de mayor importancia a las que debían ir los dineros públicos”.

Fue ese un momento en el que los que defendían el proyecto tuvieron que poner toda la carne en el asador, con “exámenes incluidos”, para lograr salvar el trabajo realizado y mantener las inversiones necesarias para su finalización.

La construcción del parque arqueológico de La Cueva Pintada con su Museo de Sitio, representan 20 años de una historia para muchos desconocida y que posiblemente, nunca verá la luz en torno a un proyecto que también ha tenido sus fallos.

Para muchos resulta inexplicable el diseño de la cubierta del parque, seguramente porque desconocen que el arquitecto Javier Feducci, pensó que ese tipo de cubierta era la ideal para el entorno agrícola galdense, y nadie tuvo la capacidad de indicarle que mirando para La Vega si estaría encauzado, pero que desde La Vega hacia el casco, que es la dirección en la que se mira, no resultaba adecuado como finalmente ha sucedido.

También resulta más que cuestionable, el diseño elegido para la puerta de acceso al Museo de Sitio, en aluminio blanco, lo que contrasta y no para bien, con la madera que recubre los ventanales, pero según dijo en su día, el Jefe de Patrimonio del Cabildo, responsable de la elección, Juan Carlos Domínguez, “ para gusto se hicieron los colores” y hay que aguantarse.

En los 20 años de ejecución del proyecto también se han dado berrinches supinos de responsables políticos ante las noticias aparecidas en prensa, como el de la Consejera Inés Jiménez, que montó en cólera ante una noticia en la que se denunciaba la falta de accesos en condiciones para las personas discapacitadas. La noticia se intentó negar por activa y por pasiva, pero la evidencia era tal, a pesar de la molestia política, que finalmente el acceso fue modificado y acondicionado para discapacitados.

La sociedad canaria se prepara para la reapertura de la Cueva Pintada y después de 20 años de claros y oscuros, es momento de felicitarse por la culminación de un proyecto primordial para la difusión y conservación de la cultura pre hispánica, y es momento de agradecer el trabajo de los que siempre han creído en el proyecto, instituciones públicas, con sus más y sus menos incluidas, ya que ahora, lo que importa, es que por fin, La Cueva, podrá ser de nuevo visitada.

Infonortedigital

21 de Junio de 2006

Ampliar Imagen
Parque de la Cueva Pintada.

La sociedad canaria se prepara para la reapertura de la Cueva Pintada y después de 20 años de claros y oscuros, es momento de felicitarse por la culminación de un proyecto.