Escrito por Infonortedigital
Jueves 21 de Junio de 2007

El Cabildo grancanario acaba de poner en circulación la tercera edición del libro de Luis Armando Doreste, “Mis tardes con Néstor Álamo”, que recoge un sinfín de anécdotas sobre el insigne cronista de la isla y la sociedad canaria, desde la cotidianidad y la cercanía. El copioso material inédito registrado por Doreste a lo largo de más de treinta y cinco años de estrecha amistad con Néstor Álamo, ha sido reordenado y catalogado con la ayuda de Antonio de Béthencourt Massieu y Alfonso O,Shanahan Roca, para editarse nuevamente en este volumen de casi trescientas páginas que incluye gran cantidad de fotografías, así como algunas modificaciones y correcciones con respecto a las dos ediciones precedentes. Para Bethencourt Massieu “esta obra es imprescindible para acometer el estudio psicológico sobre Néstor, su comportamiento y reacciones en los momentos felices, así como ante las contrariedades que, precisamente, no le faltaron”.

El libro de Luis Armando Doreste, que ha sido publicado por el Departamento de Ediciones de la Consejería de Cultura del Cabildo grancanario, encierra según apunta Antonio de Bethencourt en el prólogo del mismo, “todo un mundo de personajes, personalidades, personas y hasta personajillos. Los amigos, los conocidos y hasta enemigos. Lugares que han perdido su ambiente o han sido vilmente asesinados. Hechos cotidianos de sumo interés, formas de vida. Conjunto hoy inapreciable para los historiadores de las mentalidades, que van deslizándose durante los paseos y cháchara entre maestro y discípulo”. Según señala el historiador y Premio Canarias, “todo este conjunto de materiales es indispensable para ubicar a Néstor en y dentro de su generación”.

Massieu considero, para establecer una identidad entre ambos personajes, algunos factores: “Ambos son autodidactas, volcados en el cultivo intelectual obligados por razones vitales a labores más prosaicas. Se encuentran volcados hacia los demás, quieren servir a la sociedad, lo que les convierte en hombres de acción que viven atentos a la realidad que les circunda. Hemos visto ejemplos: La Casa de Colón, y la Tertulia Víctor Doreste, y verán muchos más paralelos en las sucesivas páginas”, avanza el historiador en la introducción que realiza en el libro “Mis trades con Néstor Álamo”.

Para Massieu la diferencia de edad y la ingente vocación docente de Néstor junto a la avidez por aprender de Luis Armando, “provocan una relación maestro discípulo. Digo más, Néstor es, como Aristóteles, un maestro peripatético, enseña paseando, o incluso, ante una copa en un bochinche. Es más, apoya argumentos con el manejo de su inseparable bastón, señalando inéditos senderos y descubriendo secretos ocultos tras elementos materiales”.

Por último, destaca la similitud del carácter de ambos autores: “fuertes y poco dados a dar su brazo a torcer. Néstor podía amanecer aristócrata o plebeyo. Doreste, paciente o impaciente. Néstor Álamo ejerce un atractivo especial. Su saber estar entre la intelectualidad más supina y lo popular en el descubrimiento de nuestro signos de identidad, abren un vía, una fuerza de investigación que habrá que atacar con urgencia, De ahí, y en ello concuerdo una vez más con O,Shanahan, “Mis tardes con Néstor Álamo” alza el telón para una inédita representación. Y el mérito, todo el mérito, radica en esta imprescindible obra, por lo que quedaremos no sólo en deudas, sino eternamente agradecidos a Luis Armando Doreste, discípulo, escudero y hasta lazarillo del inolvidable Néstor”.

Infonortedigital

21 de Junio de 2007


Y el mérito, todo el mérito, radica en esta imprescindible obra, por lo que quedaremos no sólo en deudas, sino eternamente agradecidos a Luis Armando Doreste.