Escrito por Infonortedigital
Jueves 02 de Agosto de 2007

Se suele decir que es cuando se produce una tragedia, cuando se demuestra la hechura de los hombres y de los pueblos. El pueblo aldeano ha demostrado, ante los duros acontecimientos que le ha tocado vivir esta semana, que sencillamente, es un pueblo “grande “.

Desde que el pasado viernes se produjera el incendio de la cumbre, los hombres y mujeres de La Aldea, han estado prestos a echar una mano. Cuando los peores presagios se confirmaron, y el fuego avanzaba imparable hacia el municipio, La Aldea se unió en un solo brazo para luchar con tenacidad contra las llamas.

Cuenta el alcalde Tomás Perez, que se siente orgulloso del pueblo que representa, y no es para menos. En momentos en los que todo dependía de una ráfaga de viento, los aldeanos no se achicaron sino que buscaron en la unión la herramienta eficaz para hacer frente al fuego voraz que corría hacia la localidad.

El personal municipal, concejales, con el grupo de gobierno al completo, los trabajadores del centro de salud, efectivos de seguridad como la Guardia Civil, Consorcio de Emergencia y Policía Local, Cruz Roja, Protección Civil, taxistas, todos estuvieron raudos a cumplir con creces con sus obligaciones en unos momentos que van a ser muy difíciles de olvidar.

Pero sobre todo, hay que destacar la entrega de los hombres y mujeres de La Aldea, que inmediatamente se pusieron a disposición del consistorio aldeano para ayudar en lo que hiciera falta. Emocionante fue ver como los aldeanos se volcaron con sus hermanos de Tasarte, demostrando que un pueblo es también una gran familia, donde los unos, cuidan de los otros cuando llega el momento de la verdad.

El pueblo aldeano es también un pueblo agradecido y por eso el alcalde, Tomás Pérez, agradece públicamente la colaboración que le brindaron los ayuntamientos de Santa María de Guía, Gáldar, Agaete, Arucas y Moya, que inmediatamente mandaron efectivos de protección civil y medios materiales para ayudar en las tareas de extinción.

Estos efectivos trabajaron codo con codo con los aldeanos, incluso cuando las fuerzas flaqueaban, por lo que tienen que saber que tienen el agradecimiento sincero de un pueblo.

Han sido días intensos en el sentimiento y en el trabajo los que se han vivido en La Aldea. Días de pena al ver la devastación que las llamas producían en un paisaje único. Días de dolor al ver como el trabajo de toda una vida se perdía, pero han sido días en los que también han salido a la luz, la valía de unos hombres y mujeres que en ningún momento se rindieron.

El propio alcalde comenta que si hay algo que se le ha quedado grabado para siempre en el corazón, además de la angustia que situaciones como las vividas siempre producen, son las palabras de aliento que le llegaban de los vecinos. El pueblo no desfalleció, sacó fuerzas de flaqueza para seguir con entereza y total entrega, en una lucha contra los elementos, demostrando que no se puede perder la esperanza y hay que seguir batallando hasta el final.

Toca ahora, según declara Tomás Pérez, estar al lado de los damnificados. Ayudarlos en la tramitación de las ayudas que se van a conceder, estar con ellos en las difíciles labores de recomponer lo que queda tras el paso de las llamas.

Para más tarde se deja el análisis de lo que ha pasado, pero se tiene claro que muchas cosas tienen que cambiar, que hay que mejorar la legislación, y que sobre todo, como dice el alcalde, hay que escuchar a la gente.

La Aldea ha recobrado la calma, pero se sigue vigilante, pendiente del cualquier signo que indique que la catástrofe acecha de nuevo, para hacerle frente con los propios cuerpos si hace falta. El pueblo aldeano descansa después de varios días de esfuerzo continúo, sabiendo que si la adversidad vuelve a pasar, de nuevo se unirán en un solo corazón para defender a los suyos.

Infonortedigital

02 de Agosto de 2007

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Solidaridad

La Aldea ha recobrado la calma, pero se sigue vigilante, pendiente del cualquier signo que indique que la catástrofe acecha de nuevo, para hacerle frente con los propios cuerpos si hace falta.