Escrito por SB Noticias
Martes 08 de Julio de 2008

Antonio Hernández, portavoz de Ben Magec, no entiende por qué el Cabildo de Gran Canaria no lleva a cabo una expropiación forzosa del espacio natural de Güi Güi y entra en el juego de la especulación.

La postura de Ben Magec ha sido muy clara, afirma Hernández, quien reiteró la afirmación de que cuando se compró en el pasado un espacio como Güi-Güi, que tiene la figura de mayor rango de protección dentro de la Ley de Espacios Naturales de Canarias, se hizo a un precio muy bajo (2 pesetas el metro) y ahora se quiere vender a un precio elevadísimo (5 euros), lo que llevaría a un proceso de revalorización de 165 veces más.

Por esto se entiende que gente como Chavanel responda a intereses del empresario que le ha montado una emisora de radio. Antonio Hernández asegura que a Ben Magec no le interesa lo que pueda decir gente como este periodista, sino defender los intereses públicos, desde el punto de vista de la gestión y de la conservación de este espacio natural.

Según el ecologista, el problema no es comprarlo o no, ya que no se puede edificar porque la ley de suelos no permite las construcciones, ya que se trata de una Reserva Natural Especial.

Por todo ello, Ben Magec entiende que el Cabildo de Gran Canaria quería darle un “pastón” a un empresario “por la cara”. Lo que esconde este proceso debería explicarlo Cortezo, por ejemplo por qué no se ha ido a la expropiación forzosa, por qué no se compran otros espacios que presentan mayor problemática en cuanto a su gestión y conservación, como Los Mármoles en Guía, que no tiene ningún rango de protección.

Ben Magec asegura que Güi-Güi no presenta problema alguno desde el punto de vista de la protección, y Cortezo no puede prohibir la entrada a este espacio natural. Lo que ocurre, según Hernández, es que a Cortezo este espacio le está suponiendo pérdidas cuantiosas, teniendo en cuenta los impuestos que debe abonar por ellos, por lo que quiere quitárselos de encima por medio una venta que le reporte beneficios.

Antonio Hernández reitera que a la formación ecologista no le preocupa que este espacio natural siga en manos de dicho empresario, ya que la conservación va a seguir siendo la misma y la gestión es un problema de las administraciones públicas.

Desde su punto de vista, no se entiende la postura del Cabildo a la hora de decidir la compra de este espacio en estas condiciones, sencillamente por que no se comprende que se compren espacios naturales sin que se estén haciendo otras acciones, como pasó con otros espacios.

Según Hernández, al resto de propietarios de este espacio natural nunca se les han pasado por la cabeza estas ideas, sin embargo a Cortezo sí, porque tiene pérdidas por las razones anteriormente explicadas. Habría que explicar en este proceso por qué no se han hecho tasaciones, por qué no se va a la expropiación forzosa, cuando es de interés general, y no se entiende tampoco por qué Francisco Chavanel ataca al grupo ecologista y a sus portavoces por criticar esta venta.

Antonio Hernández asegura que no tiene que dar explicaciones de lo que hace con su vida y considera que Chavanel es un “cobarde” que critica sin razón y es incapaz de llamarle para pedir su versión de los hechos y aquí radica el problema.

El ecologista dijo que si él fuera Cortezo regalaría al Cabildo los terrenos que le pertenecen en Güi- Güi porque lo que le dan son pérdidas. Considera que en las empresas debe haber responsabilidad social con la sociedad que de alguna forma le ha ayudado a generar riquezas, ya que no sólo las generan los empresarios, sino también los mecanismos económicos y fiscales que se ponen a disposición de estos para que incrementen sus fortunas.

Desde Ben Magen afirman que como mínimo debe haber una tasación de este espacio porque no puede ser que dichos espacios los compre el Cabildo 165 veces más caro que cuando lo adquirió Cortezo. Antonio Hernández expresa una vez más que hay otros espacios que merecen una compra urgente porque tienen mayor peligro en lo referente a su conservación y otras actuaciones prioritarias en el ámbito medioambiental antes de la compra de espacios, como podrían ser el mejorar las políticas de conservación.

Asegura que en Canarias no existe gestión en los parques rurales, y que la que se lleva a cabo con Teno y Anaga en Tenerife, es la “panacea”. Hernández expresa que desde su grupo ecologista se conformarían con tener lo mismo en el resto de espacios naturales, con personal contratado para su conservación, con oficinas que gestionan los recursos, etc. Sin embargo en Gran Canaria, los parques existentes, Doramas y el Roque Nublo, no tienen oficinas de gestión, por lo que éstas deberían ser las prioridades del cabildo de Gran Canaria, así como la mejora en la gestión del medio ambiente, y la contratación de personal. Por tanto, Gran Canaria carece de política de gestión.

Según Antonio Hernández, hay directores-conservadores de espacios naturales que tienen hasta cuatro espacios a su cargo, lo cual es excesivo.

Afirma, por último, que quienes están detrás de la emisora de radio de Chavanel tienen intereses detrás de este asunto, pero que evidentemente no pertenece a los intereses generales de la sociedad canaria. Según Hernández, si se decidiera ejercer el derecho a la compra, como último recurso, se debería llevar a cabo una expropiación forzosa, con lo que se garantizaría que no se especule con los precios.

Desde su punto de vista, el Cabildo debería aclarar qué pasó con Juncalillo del Sur, cuáles fueron las tasaciones que se hicieron, tanto por organismos dependientes e independientes, como ocurrió con Las Teresitas, y otras tasaciones como la que se practicó en el espacio El Cabrón. Todo esto tiene que aclararse por parte del Cabildo porque da la sensación de que quienes eran propietarios de esos terrenos presionaron a algunos políticos y forzaron su compra, y parece, en este caso, que Cortezo quiere “agarrarse” a la misma operación, porque a todos estos empresarios, propietarios de terrenos en espacios naturales, dichos terrenos les generan pérdidas porque no pueden construir en ellos.

Teniendo en cuenta que los terrenos de los que se habla se intentan vender a 5 euros cada kilómetro, la operación rondaría los cuarenta millones de euros, cuando dichos terrenos fueron adquiridos a dos pesetas cada kilómetro cuadrado, lo que viene a traducirse en que el Cabildo pagaría hasta 165 veces más de lo que pagó Cortezo a los anteriores propietarios.

SB Noticias

08 de Julio de 2008

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Güi-Güi

Dichos terrenos fueron adquiridos a dos pesetas cada kilómetro cuadrado, lo que viene a traducirse en que el Cabildo pagaría hasta 165 veces más de lo que pagó Cortezo a los anteriores propietarios.