Escrito por Felipe Enrique Martín Santiago
Lunes 25 de Enero de 2010

En el artículo anterior nos centramos en las propiedades adquiridas por don Francisco de Armas Pino en La Inagua, perteneciente a los municipios de Tejeda y La Aldea de San Nicolás.

En la zona montañosa de la isla de Gran Canaria, en el municipio de Artenara, también adquirirá amplios cortijos, el de Tirma, Tijaraca y Tamadaba. Al mismo tiempo, controlaba grandes extensiones en la costa del noroeste y oeste, que iremos describiendo en otros artículos, y en la zona cumbrera de los municipios señalados, junto con su Agaete natal.

Su hijo don Antonio de Armas Jiménez, a la muerte de su padre, como hijo primogénito y soltero de por vida, continuará con la gestión de los negocios familiares y la adquisición de propiedades en beneficio de su madre y sus hermanos, por supuesto, incluido él.

Tirma: más de 800 fanegadas

El cortijo de Tirma fue adquirido por don Francisco de Armas Pino, en la forma siguiente: “ochocientos ochenta fanegadas por compra a doña Ángela Navarro, viuda de don Antonio Luján de Bethencourt en escritura otorgada en la Ciudad de Las Palmas, ante el escribano público don Francisco Quesada, el diez y seis de octubre de mil ochocientos cuarenta y seis, de la que se tomó razón en la antigua Contaduría, al folio ciento noventa y ocho, del protocolo noveno; y el resto o sea cinco fanegadas, dos celemines y un cuartillo por compras hechas a Andrés, Agustín, Margarita, Catalina y María de Armas, a Juan José Alemán y Matías de Vega, mediante contratos privados otorgados ante testigos en esta Villa de Agaete con fechas treinta y uno de enero y trece de marzo de mil ochocientos cincuenta y siete y veinte y siete de abril de mil ochocientos sesenta y uno; y no se halla inscrito en el Registro de la propiedad. Se halla gravada esta finca con un censo reservativo redimible de dos mil trescientos noventa pesos, catorce cuartos o sea ocho mil novecientos sesenta y dos pesetas, noventa y un céntimos de capital y doscientas sesenta y ocho pesetas ochenta y siete céntimos de redito anual, impuesto por don Francisco de Armas Pino, a favor de doña Ángela Navarro en la escritura citada de adquisición del mismo cortijo; y cuyos réditos se pagan hoy a don José María Mendoza, vecino de Las Palmas.”

Apéndice documental
Cortijo de Tirma

Un Cotijo en su mayor parte montuoso y arbolado con sus casas, albergues, estanques y algunos remanientes de agua donde denominan Tirma. Tiene de superficie ochocientas ochenta y cinco fanegadas, dos celemines y un cuartillo, equivalente a cuatrocientas ochenta y siete hectáreas, diez y siete áreas, sesenta y ocho centiáreas y nueve mil ciento diez y siete centímetros cuadrados, y linda al Naciente camino que va desde la Cruz de María al pinar de Agaete, pasando junto a los pinos Dulces que de trecho en trecho se hallan, hasta llegar a donde llaman Los Quemados, antes de Los Morillos; poniente los Positos del Canto arriba de la cuesta que baja al barranco del Risco de Las Mujeres, y de allí, cordillera adelante a Los Almojarones, siempre adelante a dar a un Barranquillo por debajo de un solapón que linda con las Tierras de Los Negros Mocanes. Norte, desde Los Quemados que se hallan antes de llegar a Los Morrillos, cerro que domina La Cañada hacia abajo, a caer al barranco, barranco abajo a salir a la cordillera del Banco de las Cerza?, y Sur, desde el Caiderillo que llaman del saucillo, derecho a la cumbre, cumbre arriba a lindar con tierras de Tijaraca, y de allí a dar al Paso del Palo, en vista de la Majada de los carneros, camino adelante a la Cruz de María.

Suertes agregadas al cortijo de Tirma

1ª.- Una suerte de tierra donde llaman Lomo Montuoso. Tiene de superficie seis fanegadas, equivalentes a tres hectáreas, treinta áreas, veinte y una centiáreas, nueve mil cuatrocientos cincuenta y tres y tres centímetros cuadrados, y linda al Naciente con tierras de Diego Rodríguez. Poniente los de herederos de Juan Salvador Martín. Norte los de herederos de José Rodríguez, y Sur con Riscos Blancos. Esta finca fue adquirida por don Francisco de Armas Pino, por compras hechas a José Jiménez, Antonio Camilo Hernández, José García, Antonio Rodríguez y don Juan y don Matías Quintana, en diez de Enero de mil ochocientos cincuenta y siete y no se halla inscrita en el Registro de la propiedad. Su valor setenta y ocho pesetas, setenta y cinco céntimos.

2ª.- Otra suerte donde dicen Carreño, que tiene de cabida una fanegada y tres celemines, equivalentes a sesenta y ocho áreas, setenta y nueve centiáreas, cinco mil setecientos diez nueve centímetros cuadrados, y linda por todos sus lados con terrenos de Diego Rodríguez. Esta finca fue adquirida por el mismo concepto que la anterior, y tampoco se halla inscrita en el registro de la Propiedad. Su valor diez y seis pesetas cuarenta y un céntimos.

3ª.- Ptra suerte que llaman Hoya de los Arquillos. Tiene de cabida doce fanegadas, equivalente a seis hectáreas, sesenta áreas, cuarenta y tres centiáreas, ocho mil novecientos siete centímetros cuadrados, y linda al Naciente, con tierras de Diego Rodríguez. Norte con el Cortijo de Los Negros. Poniente Cortijo de Francisco Falcón y Sur con La degollada del Palo. Esta finca fue adquirida por el mismo concepto que la anterior, y tampoco se halla inscrita en el Registro de la Propiedad. Su valor ciento cincuenta y siete pesetas, cincuenta céntimos.

Suma el Cortijo de Tirma y las suertes agregadas al mismo trece mil setecientas ochenta y siete pesetas, noventa y siete céntimos.

Pago de Tijaracas

Otro cortijo denominado de Tijaracas, con casas, cocina, corral y gañanías, dos cuevas en el Vaquero y Pilones, otra en el Barranco del Salado, otra en el Toscal y varias casas llamadas de arriba; cuyo cortijo se compone de tierras para siembras, pastos y riscos montuosos. Tiene de superficie mil trescientos cincuenta fanegadas, equivalentes a quinientos cincuenta hectáreas, treinta y seis áreas, cincuenta y siete centiáreas, cinco mil seiscientos centímetros cuadrados y linda al naciente, desde el Barranco Grande a la Hoya del Pino, Barranquillo de Alberetes a dar a la Laja Negra, a subir a la Montaña de Altavista, donde linda con el Cotijo de Tirma, siguiendo al Norte, cumbre abajo lindando con el mismo cortijo de Tirma, a dar al Tarajalillo, o Cueva del Humo, siguiendo por el Poniente al Risco de la Atalaya y de éste al barranco del Salado, barranco abajo a dar al Barranco Grande, y por el Sur al mismo Barranco Grande arriba a dar a La Laja del Celvirgo? Y de allí, siguiendo siempre arriba, a dar al primer punto. Dentro de estos linderos y sin incluir la cabida anotada se hallan varias suertes de particulares que son las siguientes: una en el Vaquero de herederos de Dionisio Jordán, de cuatro fanegadas de cabida, otra de José Pulido, de cinco fanegadas; otra de Juan – Henríquez en Bajamar, de veinte fanegadas; otra de José Godoy en Pilones de cuatro fanegadas; otra de Vicente Galván en dicho punto de tres fanegadas; otra de Juan Rodríguez en dicho punto, de dos fanegadas, otra de herederos de Antonio Pérez, en el citado punto, de tres fanegadas.

Cortijo de Tamadaba

Un cortijo en su mayor parte montuosos, con casas y albergues, situado en dicho pago de Tamadaba. Tiene de cabida ciento cincuenta fanegadas, equivalentes a ochenta y dos hectáreas, cincuenta y cinco áreas, cuarenta y ocho centiáreas, cuarenta y ocho centímetros cuadrados, y linda por el Naciente con el barranquillo de Las Lajas, que divide la capellanía que fundó don Alfonso Felipe y posee el presbítero don Luis Suárez. Poniente el cortijo de Guayedra. Norte dicho cortijo y el de Visvique, y Sur terrenos del Estado, por aguas vertientes de la loma que sigue por la cumbre. Esta finca tiene para su riego treinta días de agua de hilo del albercón que se halla en el mismo cortijo; y fue adquirida en la forma siguiente: cinco sextas partes del mencionado cortijo e igual porción en las aguas, por compra que don Francisco de Armas Pino hizo a doña Francisca Navarro, viuda de don Manuel Navarro, en escritura otorgada en la Villa de Teror ante el escribano público don Francisco Quesada, el trece de septiembre de mil ochocientos cincuenta y ocho, de la que se tomó razón en la antigua Contaduría, al folio ciento once del protocolo veinte y cinco. Y la sexta parte restante en tierras y aguas por compra efectuada por don Antonio de Armas Jiménez a doña María Medina y Molina, en escritura otorgada en esta Villa de Agaete, con licencia de su esposo don Yreo Viera y Rubio, ante el Notario público don Tomás Antonio Mira y Moya, el tres de septiembre de mil ochocientas ochenta y uno, y se halla inscrita a lis folios doscientos veinte del tomo sesenta y seis, y ocho de Agaete, fincas números trescientos treinta y siete y trescientos treinta y ocho, inscripciones segundas. Su valor cuatro mil quinientos setenta y dos pesetas.

Historiador

Felipe Enrique Martín Santiago

25 de Enero de 2010

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Felipe E. Martín Santiago.