Cecilia Domínguez: “La poesía no da respuestas, solo plantea preguntas, y eso es lo que me interesa, plantear preguntas”


Única mujer en recibir el Premio Canarias de Literatura, junto a María Rosa Alonso que compartió con Juan Marichal en 1987, desde su creación en 1984, Cecilia Domínguez es una escritora de ideas firmes que declara abiertamente ser la propia sociedad quien silencia la voz femenina dentro de la literatura y reclama un mayor apoyo a la cultura desde las clases políticas e instituciones públicas


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La I Feria de Autor/a en Gáldar, celebrada en el municipio del norte de Gran Canaria el pasado 31 de marzo, me brindó la oportunidad para mantener una breve entrevista con la poeta, premio Canarias de Literatura 2015, Cecilia Domínguez. Al hablar con la escritora, una percibe inmediatamente que está ante una mujer reservada, quizás algo tímida, pero que expresa de forma valiente y honesta sus opiniones, exponiéndolas sin ambages ni subterfugios de ningún tipo. La escritora, nacida en la villa tinerfeña de La Orotava en 1948, se muestra como lo que es, una mujer inquieta, de firmes convicciones sociales y políticas, que mantiene un discurso propio y honesto del que no reniega ante lo denominado ‘políticamente correcto’, especialmente, cuando se trata de abordar temas como el tratamiento que históricamente se ha realizado de la escritura de manufactura femenina en Canarias o cuando nos adentramos en el escaso apoyo de la clase política a la promoción de la cultura en el Archipiélago.

¿Cómo se adentró en el mundo de la escritura? A través de la literatura oral. Cuando éramos pequeños mi hermano y yo, mi abuela nos contaba, siempre de memoria, cuentos clásicos y nos recitaba romances y poemas de Rubén Darío, de Bécquer y de otros tantos grandes poetas. Creo que eso fue la base para que comenzara a interesarme por escribir: la magia de la oralidad, la capacidad para contar historias…

¿Qué es para usted escribir? Depende. Cuando escribo poesía estoy investigando sobre mí misma como componente de una sociedad a la que pertenezco y que me ha hecho lo que soy. Mientras que, cuando me adentro en la narrativa, lo hago con el objeto de contar historias.

En su opinión, ¿qué criterios debe de cumplir un libro para ser considerado como un texto de calidad? En la novela, tiene que tener una buena estructura, una buena utilización del lenguaje y sobre todo, ser verosímil, que los personajes sean creíbles, y por supuesto, la ambientación histórica debe de ser fiel a la época. La poesía exige un serio trabajo con el lenguaje, es decir, la poesía es la expresión de sentimientos y emociones, por supuesto, pero ejecutado a partir de un tratamiento exquisito en el cómo se expresan esos sentimientos y emociones.

¿Qué es la poesía? Para mí, la poesía nos brinda la posibilidad de investigarnos a nosotros mismos y hacer preguntas al mundo que nos rodea pero sin esperar respuestas. La poesía no da respuestas, solo plantea preguntas, y eso es lo que me interesa, plantear preguntas.

¿Se considera más poeta que narradora? Indudablemente. Comencé escribiendo poesía, ahora bien, también es verdad que siempre llega el momento en el que sientes la necesidad de contar historias y es cuando pasas al lenguaje narrativo. La verdad es que me muevo cómodamente en ambos terrenos, disfruto mucho de los dos.

¿Para quién escribe Cecilia Domínguez? En primer lugar, escribo para mí. Pero desde luego, cualquier libro está escrito para que alguien lo lea. Es necesario el lector para completar el círculo de la escritura.

¿Se escribe para la eternidad? Uy, no lo sé (ríe); en mis planes busco que la gente me lea, pero soy consciente de que todo desaparecerá, ¡hasta el mismísimo Quijote! Creo que el escritor tiene que ser honesto consigo mismo y escribir por el placer de escribir. Los clásicos lo son cuando traspasan las fronteras de su propia época histórica y sirven en cualquier otra porque hablan de temas universales que cualquier lector puede entender y asumir como propios. Esto es lo que convierte a un libro en clásico: que sea capaz de traspasar las fronteras del momento en el que fue creado y que en pleno siglo XXI sus valores sean aún válidos. Eso hace que un texto como El Quijote sea un clásico.

A la hora de escribir, ¿tiene algún tema que le obsesione más que otros? A mí me obsesiona todo lo que tenga que ver con la vida, con pensar, con mi entorno, lo político, lo social… abordo todo en mis libros, tanto en los de poesía como en los de prosa.

¿Tiene el escritor el deber moral de hacer crítica social en su obra? El escritor tiene el deber hacia sí mismo, es decir, de lo que se tiene que preocupar es de realizar una buena obra. Y si quiere incluir crítica social, que lo haga, pero primero que esté bien escrito, con un lenguaje bien cuidado. De todas formas, pienso que en toda obra hay un compromiso con la sociedad que se termina reflejando en lo que se narra.

Hablemos de la voz de la mujer que escribe. ¿Cuáles son los motivos que históricamente han hecho que hayan sido ignoradas o silenciadas en el ámbito literario? Creo que la voz de la escritora ha sido obviada porque existe miedo a que las mujeres puedan superar intelectualmente a ciertos hombres. Y creo que no son precisamente los escritores los que han obviado a las mujeres escritoras, sino que ha sido la propia sociedad quien lo hace. Un ejemplo muy claro es la generación del 27. Ahora se está recuperando a las mujeres que formaron parte de aquella generación, las denominada ‘Sin sombrero’. Los hombres del 27 escribieron ensayos alabando a las mujeres de su generación y, sin embargo, la sociedad se ha olvidado de ellas. Cuando una mujer escribe bien, la sociedad cuestiona su autoría, le preguntan si lo hizo sola o, si consideran que está bien escrito, le espetan ‘es que tú escribes como un hombre’, ¡como si el canon de escribir bien tuviera que ser masculino! Es decir, hay valoraciones que invisibilizan a la escritora frente al escritor, como por ejemplo, hacer una antología de poesía donde solo hay autores varones o hacerla incluyendo a una o dos autoras cuando todos sabemos que hay muchas más. Se han dado pasos, es cierto, pero aún nos queda mucho por avanzar en este campo.

Esto imagino que lo habrá vivido en primera persona… Así es. Te cuento una anécdota: cuando me dieron el Premio Canarias de Literatura, una periodista joven, profesional de un medio, me preguntó, primero, si me lo merecía, y segundo, lo que fue aún peor, que cómo compaginaba yo la literatura con las labores del hogar, ¿en pleno siglo XXI me pregunta eso?; entonces yo le pregunté ‘¿a qué hombre le has preguntado tú esto?’ y se acabó la entrevista. Esto es un claro ejemplo de cómo los prejuicios, la educación patriarcal, marcan a las personas, por mucho que sean jóvenes y formadas. Imagínate que cuando recibí el premio García Cabrera, llegaron a preguntarme que con cuántos hombres me había acostado para que me lo dieran, ¡¡indignante!!

¿Haría falta más apoyo institucional para promocionar la literatura hecha por mujeres? Yo diría que no solo la literatura hecha por mujeres, sino para promocionar la cultura en general. A la clase política no le interesa que la gente lea ni mucho menos que la gente sea culta porque eso significa tener capacidad para cuestionar el orden establecido; a nuestros políticos solo les interesan las vírgenes, las fiestas populares, los carnavales, la pachanga, porque es lo que les da votos; es decir, se trata, no solo de que no favorezcan al reconocimiento de la mujer como creadora, ¡es que no se favorecen la promoción de la cultura en ningún sentido!

¿Qué le diría que una persona que comienza a escribir? Que lea, que lea muchísimo. Y también, que desarrolle sus particulares ‘tres osos’: el curioso, el que te empuja a hacer preguntas; el mentiroso, el que te empuja a fabular, a imaginar una historia, y el canoso, es decir, el que te empuja a dedicarle muchas horas a escribir.

¿Es necesario contar con un premio para obtener reconocimiento en el mundo de la literatura? Claro que es importante pero aconsejaría a la gente, sobre todo a los jóvenes, que se presenten a premios que no cuenten con una cuantiosa dotación en metálico, porque todos sabemos que esos ya tienen dueño. Para darte a conocer es mejor optar por certámenes en los que el premio es la edición o cuentan con poco premio en metálico, resultan mucho más fiables en cuanto a la equidad, y por supuesto, también hay que tener algo de suerte.

¿Qué libro salvaría de la quema? No soy creyente pero salvaría la Biblia, porque en ella se reúne un compendio de textos poéticos, de relatos de intriga, de pasajes eróticos, que hace que sea un libro completo, integral, lo contiene todo…

¿Qué libros deberían de estar en todas las bibliotecas? Uf, a ver, en mi casa cuento con más de cuatro mil ejemplares y hay libros a los que siempre vuelves, lo que hace difícil contestar a esta pregunta. Pero, desde luego, además de la Biblia o el Corán, yo tendría siempre Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll, La Montaña Mágica de Thomas Mann, Fetasa de Isaac de Vega, la poesía de Rafael Arozarena o de Luis Feria, …

¿Qué personaje de otro autor le hubiera gustado crear a usted? Hans Castorp, el protagonista de La Montaña Mágica, de Mann

¿Qué verso de otro le hubiera gustado haber escrito? Uy, sin duda, muchos de Luis Feria, de Rafael Arozarena y de Arturo Maccanti… Pero me quedo con uno de las Seis querellas de amor de Luis Feria, ese que dice “Qué trasvase tu boca yugular, /gozne mío/Tenaza de mis noches, penúltima/ocasión (…)” (ante mi asombro, y mi absoluto agradecimiento, recita de memoria el poema íntegro de Luis Feria)

Para finalizar, ¿con qué autor o autora le gustaría sentarse a tomar un café o compartir una comida para hablar de literatura? Sin duda, con Pepa Aurora; de hecho, cuando terminemos esta entrevista, lo voy a hacer (risas).

Terminamos la entrevista con la promesa de compartir una próxima charla porque, tengo que reconocer, que me ha resultado breve, muy breve, dialogar con Cecilia Domínguez, una de las voces más claras y que encierran mayor autoridad dentro del panorama literario canario contemporáneo, autoridad ganada a pulso, no solo por los reconocimientos y premios literarios que ostenta y que reconocen su labor como creadora, sino también, en mi opinión, por la coherencia y honestidad con lo que expone su parecer sobre los más diversos temas sociales y políticos, a los que da forma, en muchas ocasiones, a través de poemas y relatos, algo que, en ocasiones, se echa mucho en falta en las lindes literarias actuales. Por mi parte, me apunto su simpática fórmula de los ‘tres osos’ y prometo seguir indagando en este curioso mundo de las letras.


ceciliadominguez01Cecilia Domínguez (La Orotava, Tenerife, 1948) obtiene el primer Premio de Poesía “Matías Real”, convocado por el periódico La Tarde, en 1980; le siguen el Premio de Poesía “Pedro García Cabrera, y primer Premio de Poesía "Emilio Algaba Guimerá" convocado por la Casa de Venezuela en Canarias. En 2015, se le reconoce la globalidad de su obra literaria con el Premio Canarias de Literatura, siendo la única mujer, junto a la ensayista María Rosa Alonso quien lo obtuvo compartido con el historiador, Juan Marichal, en 1987, en ostentar este reconocimiento desde su creación en 1984. Autora de numerosos libros de poesía, novelas y cuentos, su obra ha sido traducida al francés, al rumano y al alemán. Ha participado como ponente en diversos congresos nacionales e internacionales sobre lengua y literatura. Forma parte del comité de redacción de la revista Cuadernos del Ateneo del Ateneo de La Laguna, sociedad que presidió entre 1999 y 2001. Desde el año 2011 es académica numeraria de la Academia Canaria de la Lengua y en junio de 2013 es nombrada miembro del Instituto de Estudios Canarios.


 

Actualizado el Martes, 23 Abril 2019 00:12 horas.

5 comentarios

  • Rosi García Jueves, 25 Abril 2019 18:29 Enlace al Comentario

    Cercana y real. Gracias por esta entrevista, Pepa, que nos acerca a una realidad actual de la literatura con voz de mujer.

  • RUBEN METTINI VILAS Martes, 23 Abril 2019 15:51 Enlace al Comentario

    Cecilia Domínguez siempre ilumina, cuando habla, cuando escribe, cuando responde. Me gusta muchos su coherencia literaria, estética y política. Y su obra, tanto poética como narrativa, es de lectura obligada para quien ame la literatura canaria.
    La entrevista está muy bien, salvo una pregunta como ¿qué es la poesía? destinada más para un crítico literario que para un escritor.

  • Juan Jesús Rodríguez Martes, 23 Abril 2019 14:52 Enlace al Comentario

    Magnífica no, lo siguiente, un placer leer esta entrevista que además nos aleja de la realidad de politicos que nos intentan vender no se sabe que por todos sitios, como si fueran el centro del universo. Muchas gracias Pepa por esta ventana de aire limpio, fresco, enriquecedor, que nos llega gracias a tu magnífico trabajo. Por supuesto, Cecilia, se sale, una maravilla su mensaje y su compromiso.

  • Josefa Molina Martes, 23 Abril 2019 13:59 Enlace al Comentario

    Muchas gracias por la publicación de la entrevista, y por los comentarios. Un placer siempre charlar con escritoras de la talla de Cecilia Domínguez. Una experiencia muy enriquecedora que me alienta a continuar con esta labor de difusión de autores y autoras de nuestras islas.

  • Juan Martes, 23 Abril 2019 07:10 Enlace al Comentario

    Excelente entrevista y mejores respuestas!!

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