Arucas: la venta del esclavo Juan Manuel


En el imperio hispánico el flujo de negros esclavos entre propietarios obedeció, en buena parte, a motivos de carácter económico. Las operaciones de compra y venta jugaron un papel preponderante en esta circulación de esclavos.


esclavo venta

Este tipo de actividad comercial incluyó otras modalidades menos comunes como el trueque y el intercambio. Como bien se sabe, los esclavos podían ser negociados como otra mercancía más. En los negocios, en las testamentarías y en los inventarios es posible observar que ellos pertenecían a una categoría inferior junto al universo de cosas y animales.

Diversas fueron las motivaciones económicas que impulsaron a los propietarios a entrar en el mercado esclavista: los consideraban como fuente de inversión o crédito, mecanismo de ahorro, fórmula de supervivencia, respaldo económico, fuerza laboral, mecanismo para saldar deudas pendientes o simplemente para aumentar el prestigio social. También hubo otras causas como el deseo de algunos propietarios de deshacerse de sus esclavos por su mal comportamiento.

Formalmente, el acto de compraventa era oficializado ante escribano público, con la presencia de dos testigos y elevado a la categoría de escritura como garantía de validez. Estos instrumentos, además de dar fe del continuo intercambio económico o del ritmo comercial de los negros como mercancías, representan una fuente para dilucidar fenómenos sociales y culturales. En esos documentos se detallan datos sobre los esclavos, tales como la condición étnica, el origen tribal, el sexo, la edad, las cualidades físicas, las destrezas laborales, los nexos familiares, las enfermedades, los defectos y los vicios. Desde luego, cada una de estas variables tenía incidencia en el precio que se les fijaba a estos hombres, mujeres y niños de servicio al momento de ser vendidos o inventariados en testamentarías.

ESCRITURA DE VENTA DEL ESCLAVO JUAN MANUEL. FOTO AUTOREl presente artículo se centra en un contrato de compraventa realizado en Las Palmas por una vecina de Arucas que había recibido en herencia un esclavo negro comprado en Cuba por su marido.

El 19 de septiembre de 1836 se presentaba ante el Escribano Agustín de Silva, Beatriz González, viuda de Miguel Batista, vecina de Arucas, de cuyo conocimiento el Escribano del número certifica y dijo: que da en venta real y enajenación perpetua por uso de heredad y para siempre jamás a don Francisco Martín vecino de Las Palmas, un esclavo negro bozal, llamado hoy, por haber recibido las aguas del bautismo, Juan Manuel, de estatura regular, color negro, su edad como cuarenta y tres años, con una raya en la cara por el lado izquierdo y por el derecho una línea o más bien una herida cicatrizada. No padece mal del costado, gota ni otro accidente ni enfermedad pública ni secreta que le haya conocido, ni vicios algunos, tanto por su persona cuanto por delitos que haya cometido, ni le ha conocido defecto alguno. Que no ha sido obligado ni hipotecado a deuda alguna como lo asegura, y por lo mismo las que hoy en adelante pudiera padecer corren por cuenta y cargo del comprador, y esta venta la hace en precio de doscientos veinte y cinco pesos corrientes de a quince reales de vellón cada uno, declarando que este esclavo lo tuvo su difunto marido ya citado por compra que de él hizo a don Francisco Hernández y Compañía, según el testimonio de la escritura que se otorgó ante el escribano don Gabriel Ramírez el veinte y seis de septiembre de mil ochocientos tres en la Ciudad de San Cristóbal de la Habana, e igualmente que el referido precio es el mismo en que ha convenido con el comprador y que no vale más, y confiesa tenerlo recibido antes de ahora en dinero de contado que por ser así y no parecer de presente para la fe del recibo y entrega renuncia las leyes y excepciones del dinero no contado su prueba y paga y le otorga el más eficaz recibo finiquito y carta de pago que a su seguridad conduzca, pero sí más validez, le hace gracia y donación con la indicación y de más solemnidades requeridas por derecho, sugerencia de la Ley que de ello trata y de los cuatro años que prefine para pedir rescisión o suplemento a su justo valor y se desiste, quita y aparta de la tenencia señorío y posesión que en dicho esclavo tenía, el cual heredó la vendedora de su hijo Tomás Batista que falleció después del citado su marido y fue único en su matrimonio y todo con sus acciones reales y personales lo cede y traspasa en el comprador para que el antedicho Juan Manuel sea su esclavo sujeto a servidumbres y por tal lo posea usando de él a su voluntad, el cual le tiene entregado y quiere que yo el Escribano le dé testimonio de esta escritura para que le sirva de título y de habérsele traspasado su propiedad y posesión quedando obligada a la evicción y saneamiento conforme a derecho, y si se le moviese pleito ofrece sacar del comprador a paz y salvo y de no pagar todas las costas, daños y perjuicios que le ocasionen. Y estando presente el comprador acepta el tenor de esta escritura de venta que por ella se le hace, en términos que no apareciendo que el citado Esclavo Juan Manuel padezca de antemano enfermedades o defectos como va especificado y sea sano y libre de responsabilidad. El aceptante, desde luego, recibe en sí bajo estas circunstancias al citado Esclavo. Y a la primera de todo se obligan ambos con sus bienes y rentas presentes y futuras y que las justicias de Su Majestad les obliguen a su observancia como si fuera primera sentencia ejecutoriada: renunciaron las leyes, fueros y derechos de su favor y la general en forma. Así lo otorgan, no firman por manifestar no saber. De sus ruegos lo hizo un testigo que los fueron presentes Juan Afonso vecino del lugar de Tenoya, don José Anselmo Rodríguez y Manuel Macías vecinos de Las Palmas.

Rúbrica del testigo Rúbrica del Escribano

Pese a que España fue el último país europeo en abolir la esclavitud, todo lo referente a este episodio ha sido silenciado y olvidado durante siglos, hasta el punto de que muchos españoles creen que la trata fue una práctica ancestral en la Península, más propia de la Edad Media que de tiempos modernos.

Seguramente el papel que jugó la esclavitud y sus beneficios en la construcción de muchas de las grandes fortunas del siglo XIX -algunas de las cuales siguen vigentes- ha ayudado a echar tierra sobre este capítulo de nuestra historia.


NOTAS:
1.- Archivo Histórico Provincial de Las Palmas. Fondo Protocolos Notariales. Legajo. 2.105.
2.- Conflictos en torno a la compra y venta de esclavos en el Nuevo Reino de Granada, siglo XVIII. Procesos: revista ecuatoriana de Historia, 2019.

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