Arucas: Conjunto Histórico-Artístico desde 1976. Documentos para su historia

Plaza de la Constitución

1.- Introducción

Por el Real Decreto 3303/1976, de 10 de diciembre de 1976, se declaró conjunto histórico-artístico el casco antiguo de la ciudad de Arucas, en la isla de Gran Canaria (Las Palmas). Como observación tenemos que destacar que en el anuncio de la declaración no incluye la delimitación gráfica ni escrita de su entorno de protección, la justificación de la delimitación ni la descripción de la misma que el Ayuntamiento había presentado al Consejo Provincial de Bellas Artes, por lo que sospechamos no se ajusta ni siquiera a la legislación aplicable en el momento de su tramitación como es el caso de las exigencias determinadas por el Decreto de 16 de abril de 1936 del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes por el que se aprueba el Reglamento para la aplicación de la Ley del Tesoro Artístico Nacional, artículo 19 (Ley de 13 de mayo de 1933). Esto formaría parte de un estudio jurídico más entretenido del expediente pero hoy, estimados lectores, no toca.

Casa Caubin2.- Leyes españolas desde el Siglo XIX hasta la Constitución Española de 1978

En España desde el siglo XIX había normativas que hablaban de los centros históricos; entre las primeras se encontraban la Real Cédula de 1803, el Real Decreto de 1818 (se decía de la conveniencia de la catalogación de los monumentos antiguos de España) y la Ley de 1857. El siglo XX será más productivo en cuanto al número de disposiciones. Habrá Leyes que traten temas urbanísticos y temas de patrimonio a la vez, pero otras, en cambio, serán exclusivamente artísticas-culturales. El Estatuto y Reglamento de Obras Municipales de 1924, que hace referencia a normas de Saneamiento, Mejora Interior y Ensanche, habla en su capítulo IV, artículos 101 y 104 “de los servicios de ornato y embellecimiento de las poblaciones”. Pero será el Decreto de 1926 (el primero que tratará como tema específico la “protección, conservación y acrecimiento de la riqueza artística”), junto a la Ley del Patrimonio Artístico Nacional de 13 de Mayo de 1933, en época de la República, los que recojan toda la normativa patrimonial del momento y los conceptos, criterios y recomendaciones de los organismos internacionales. Esta Ley de 1933 que apenas tendrá modificaciones, va a perdurar durante toda la dictadura y se aplicó fundamentalmente a finales de los años 70 cuando se hacía necesaria la paralización de las políticas de renovación que se estaban llevando a cabo en los conjuntos históricos. La Ley del Suelo de 1956, aunque es de carácter urbanístico, hace referencia a los planes especiales que tienen por objeto la protección de recintos y conjuntos históricos-artísticos y a los que persiguen la reforma interior de núcleos urbanos. La Constitución de 1978, que será fundamental por la importancia que van a tener ahora sus preceptos, en el artículo 46 se va a legitimar el Patrimonio Histórico Español que dice así: “Los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico artístico y cultural de los pueblos de España y de los bienes que lo integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y su titularidad. La Ley penal sancionará los atentados contra este patrimonio”.

Parroquia de San Juan Bautista3.- Inicio del expediente para la declaración de conjunto histórico artístico de la Ciudad de Arucas

El 15 de Septiembre de 1971 y a propuesta de la Comisión General de Patrimonio Histórico, la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Educación y Ciencia inicia expediente para la declaración del conjunto histórico artístico de la Ciudad de Arucas.

Hacer saber al Ayuntamiento de Arucas que de conformidad a lo establecido en el artículo 17 de la ley de 13 de mayo de 1933, y artículo 33 de la misma, todas las obras que hayan de realizarse en el conjunto cuya declaración se pretende, deben ser sometidas a conocimiento y autorización de esta Dirección General lo que le traslado para su conocimiento y efectos. Madrid, 15 de septiembre de 1971. Firma. El Jefe de Sección. Destinatario el Señor Consejero Provincial de Bellas Artes.

En 1972 visitó Arucas don Fernando Chueca Goitia el cual animaría a la Comisión del Patrimonio Histórico-Artístico de Las Palmas a iniciar el oportuno expediente de declaración de conjunto Histórico-Artístico, expediente que se aceptó con general agrado, salvo por algunos arquitectos jóvenes que deseaban incrustar en los conjuntos históricos muestras no acertadas de la arquitectura moderna, expresada según estos con “un lenguaje nuevo”.

El “problema” de la ciudad histórica fue una cuestión clave en el debate urbanístico y social de las urbes europeas durante las décadas de 1960 y 1970. En el caso español, la especulación inmobiliaria tuvo unos efectos desastrosos en la conservación del patrimonio monumental y urbano. Frente a este fenómeno, el arquitecto Fernando Chueca Goitia (1911-2004), brillante historiador y sensible humanista, se reveló como un espectador crítico y activo frente a la destrucción del patrimonio arquitectónico español, a través de una activa labor de difusión que incluyó artículos en prensa y en revistas especializadas.

En sus textos Chueca Goitia plantea la necesidad de proteger a la ciudad histórica, controlando tanto el tráfico rodado como el aumento del volumen construido. Alerta sobre la transformación de la ciudad en una mercancía consumida en el proceso de especulación inmobiliaria que arrasó buena parte de los centros históricos, a la vez que incita a la acción de la sociedad civil para detener esos procesos destructivos, denunciando al mismo tiempo a los responsables políticos y técnicos de la situación. En este sentido, Chueca Goitia se convierte en un activista del patrimonio.

Calle García Guerra4.- Informe sobre el casco antiguo de la ciudad de Arucas por parte de la Comisión del Patrimonio Histórico-Artístico de Gran Canaria.

A raíz de la incorporación de Gran Canaria a la corona de Castilla, en las postrimerías del siglo XV, comenzó el poblamiento por los conquistadores de la rica Vega de Arucas, situada en la parte Norte de Gran Canaria.

Zona tan privilegiada fue repartida entre los que participaron en los hechos de armas y pronto se inició la formación de este núcleo urbano. La parroquia fue fundada en 1515, lo que contribuyó a dar impulso a la insipiente población.

Arucas está situada al pie de una montaña desde cuya cima se divisa, extendida como un tapiz, la zona más rica en platanales de toda la isla. Ellos forman un marco vegetal, un cinturón verde en torno a la población. De siempre ha sido ésta una comarca próspera. Primero, en el siglo XVI, fue el cultivo de la caña de azúcar el fundamento de su economía. El azúcar y los remieles se exportaban a Flandes, desde donde se repartían por toda Europa. Luego le sucedió la vid; posteriormente, la cochinilla y hoy el plátano.

Esta prosperidad material, consecuencia de su ubérrima vega, ha sido la causa inmediata de la nobleza de su arquitectura. No hay, es verdad, grandes palacios, pero todos los edificios del sector antiguo poseen en fachada materiales de primerísima calidad. Los canteros aruquenses son primorosos en la labra de la piedra y no hay casa que no cuente con jambas, dinteles, zócalos y enfáticas cornisas de cantería azul, lo que imprime peculiar señorío al sector viejo de esta ciudad.

Predominan las construcciones de dos plantas, muy uniformes en altura, con huecos verticales y muros albeados a la cal, sobre los que se recortan los marcos de piedra de puertas y ventanas.

Es urgente proteger este sector de Arucas porque la poca altura de los edificios constituye una constante tentación para los propietarios, que aspiran a sustituirlos por rentables bloques de cemento.

Cantería y cal tal pudiera ser sintetizada en su última expresión una definición arquitectónica de Arucas, pero conjugadas con gracia y equilibrio tanto en la arquitectura antigua de la ciudad, de la más pura tradición popular, como en la más reciente y pretensiosa arquitectura decimonónica. Entre los primeros edificios son de destacar los que bordean el parque de San Juan, entre los segundos los hay desde los encerrados en unas líneas puristas para burgueses de clase media, hasta imponentes fachadas palaciegas, elegantes, para albergar ciudadanos de más alta alcurnia o para entidades ricas, como la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas.

Arucas, en el centro del casco, presenta una unidad estilística y arquitectónica, que le confiere una fisonomía propia de alto valor estético por lo que merece ser tomada en consideración y evitar que sea víctima de la fiebre demoledora de la construcción actual, bajo la cual perdería el encanto, belleza y luminosidad que por herencia histórica le son propias.

Por estas razones propusimos en su día que se incoara el expediente para la declaración de Conjunto Histórico Artístico del casco viejo de la Ciudad de Arucas.

Las Palmas, 8 de febrero de 1974

Heredad de Aguas Arucas Firgas

Desde el Ayuntamiento de Arucas se remitiría a la Comisión de Patrimonio y por duplicado, planos y relación de calles afectadas del casco de la ciudad de Arucas. En la sesión de la Comisión Permanente del Excmo. Ayuntamiento de Arucas de 31 de julio de 1974, presidido por su alcalde titular, don Francisco Ferrera Rosales, se acordó quedar enterado del escrito remitido por el Ilustrísimo Director de Bellas Artes participando quedar abierto el trámite de Información Pública en el expediente de declaración de Conjunto Artístico, ordenando que ello se anuncie en el Boletín Oficial de la Provincia para que, cuantos tengan interés, puedan examinar el referido expediente en la sección 1ª del Patrimonio Artístico en Madrid y aducir lo que estimen procedente en el plazo de quince días y, finalmente, manifestar a la Dirección General correspondiente al criterio de la Corporación Municipal respecto a la necesidad de colocar la zona urbana objeto de este expediente "que representa el legado arquitectónico más característico del Municipio, bajo la protección y tutela de un ordenamiento especial". La zona en cuestión es la que recoge el plano, confeccionado por el que fuera Aparejador Municipal, don Alfredo Ferrera de Armas, que comprende además las calles con más personalidad y tipismo de la ciudad.

La relación de calles de la zona histórica artística quedaría de la siguiente forma:

Calle Marqueses de Arucas, Pedro Marichal, Herrería, Párroco Morales, Gourié, Párroco Cárdenes, Federico Díaz Bertrana, José Franchy Roca, Sargento Provisional, Francisco Gourié, León y Castillo, San Juan, Calvo Sotelo, Pérez Galdós, Doctor García Guerra (hasta la calle Francisco Ponce), ingeniero Orencio Hernández (hasta la calle Marqueses de Arucas), Antonio González, Osario, Federico Díaz Bertrana, La Cruz (hasta la calle Sor Cándida Suárez), Marcelino Quintana, Panchito Hernández (hasta la calle León y Castillo), Servando Blanco Suárez (hasta Cerón), Barranquillo (hasta la casa número 8).

La Comisión declararía como zona de respeto, las calles Servando Blanco (hasta la calle Suárez Franchy), Panchito Hernández (hasta la Calle Suárez Franchy), Alcalde Suárez Franchy, La Heredad (hasta la casa número 14), Pilar Medina, Calle Moreno (hasta la calle son Cándida Suárez) Cronista Juan Zamora Sánchez (último tramo, hasta calle Alcalde Suárez Franchy), Sor Cándida Suárez (hasta la calle Salvador Rueda) y Quintana.

En 1976 desde el Ministerio de Educación y Ciencia (consejo Superior de Cultura y Bellas Artes) se enviaría al señor Consejero de la Comisión Provincial de Bellas Artes de Las Palmas una carta en los siguientes términos.

Comparto con usted la satisfacción por la declaración de Monumento y Conjunto Histórico-Artístico del Casco de Arucas.

En espera de seguir colaborando en la defensa de los intereses de la isla con todo afecto le saluda, firma. Joaquín Pérez Villanueva.

5.- Conclusión

Desde hace décadas, se ha dicho y escrito mucho, con relación al patrimonio y concretamente de los centros y conjuntos, con infinidad de artículos referidos a la protección, sitio urbano, arquitectura aislada, ciudad heredada, patrimonio cultural y natural, conjunto, medio, etc. Pero de qué sirve tanta terminología, si la ciudad histórica continúa perdiéndose en el presente, y esto es así, entre otras causas, porque las actitudes pasivas y permisivas de las poblaciones hacia determinadas acciones de derribo, no ayudan a conservar el patrimonio. Para parar estas acciones destructoras se debe ser serio y tomar decisiones concretas que no vayan en detrimento del patrimonio.


NOTAS:

1.- Carrascosa González, Antonio Luis. “Normativa sobre los conjuntos y centros históricos”. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. 2001.

2.- Hernández Martínez, Ascensión. “Las ciudades históricas y la destrucción del legado urbanístico español. Fernando Chueca Goitia”. Prensas Universitarias de Zaragoza.2019.

3.- Real Decreto 3303/1976, de 10 de diciembre. BOE núm. 76, de 30 de marzo de 1977, páginas 7166 a 7166.

4.- Archivo de la Delegación Provincial de Bellas Artes. Caja 41.


 

Deja un comentario

Esta es la opinión de los lectores, en ningún caso la de infonortedigital.com. No se permitirán comentarios ofensivos o contrarios a las leyes españolas. Tampoco se permitirán mensajes no relacionados con el tema de la noticia.
El envío de comentarios supone la aceptación de las condiciones de uso.

volver arriba

Noticias

Municipios

Suplemento