(103). LA BRISA DE LA BAHÍA. “El lugar”, de Annie Ernaux


Lo primero que he leído de la última escritora que ha recibido el PremioNOBEL de Literatura, Annie Ernaux, El Lugar, Tusquets Editores, Barcelona, 2022, 3ª edición: una hija que habla de la presencia continua, como no podía ser de otra manera, de sus padres.


103. Lugar

Me asombra, desde la admiración, la capacidad de síntesis de la escritora francesa: este relato fragmentado parece el resultado final de otras partes que se han desechado, sencillamente, porque la autora, centrada en la figura del padre, lo retrata como lo sintió y como lo recuerda: es posible que haya dejado otros recuerdos en el tintero, pero resulta muy agradable, en nuestra mirada de lector empedernido, que haya sabido seleccionar los detalles de una existencia que se apagó al poco tiempo de conseguir la plaza de profesora de secundaria. Alcanzar a contar tu propia vida, en la mayoría de las ocasiones, sirve de referencia a otras tantas vidas anónimas que han caminado a su lado, y aun lejos de ella; y Ernaux ha sabido, certeramente, transformar en “literatura para los demás”.

Parece ser que Annie Ernaux plasmó su vida en otras novelas, según leemos en la solapa del libro. En cualquier caso, al habernos acercado a una de sus obras (no tenemos, de momento, la visión de conjunto y nuestra opinión solo ofrece un criterio más limitado) nos ha llamado la atención de manera significativa. Seguramente sucederá así con cualquier lector, aunque los que nos hemos convertido en profesores de instituto, y que llevaremos siempre encima, podríamos probablemente estar más cerca de su sintonía. Es un suponer, claro.

Emplea la escritora francesa, nacida en 1940, una prosa clara, despejada de toda verborrea retórica y hueca (tan de moda en nuestro país con las continuas reformas educativas que no cesan nunca) que no solo demuestra que pisa correctamente sino que, además, se muestra abierta y directa ante lo que nos cuenta: la figura de su padre, tan distinta a la suya, sirve de contrapunto para acercar al lector a una vida que se parece a muchas, a unos sentimientos similares que suceden en cualquier lugar del planeta y a unas sensaciones y emociones que, retratadas sin pudor, vienen a ser, al mismo tiempo, aspectos de su propia existencia, acordes con las edades del momento, y con las injusticias que, en ocasiones, acarrea endulzar el pasado, “siempre tan imprevisible”, como dice Juan Mayorga, el dramaturgo premiado con el último Princesa de Asturias de este 2022.

Esta forma de contar de Annie Ernaux mezcla, al principio, la voz de hija, que será la predominante, con la mirada de la nieta, y ambas nos parecen sinceras y creíbles. Tiene claro lo que desea contar y emplea en ello todo un curso académico donde, al mismo tiempo que imparte clase y corrige exámenes, por primera vez, va tejiendo una parte de la historia de su vida en la que la figura del padre, con sus aciertos y errores, y riesgos diversos, adquiere un tono fuerte en el relato.

Esta novela, o como se la quiera denominar, ha servido para mirar en nuestro interior e intentar comprender diversas vivencias personales: eso es lo que ha aprehendido esta escritora con su propuesta, aparentemente sencilla, como dando la sensación de que no le cuesta escribir y que, al hablar de una parte de su vida, ni siquiera ha tenido que emplearse a fondo al tener que buscar una historia que pudiera ser más completa: se ha ido a relatar una parte, apenas un momento, de su existencia, “El Lugar”, que dice mucho más de lo que creemos.

Como es un relato fragmentado, tenemos la sensación de que el diálogo con la escritora se produce al mismo tiempo que leemos y percibimos que su voz es más cercana que otras lecturas.

Esto del estilo es un verdadero misterio.

No sé cómo serán sus otras obras, ya dije que es lo primero que leemos de ella: cuando tenga más elementos de comparación, seguramente el criterio actualmente expresado sufrirá cambios.

Pero, por lo pronto, nos vale con este relato: es bueno descubrir personas interesantes. 

Y Annie Ernaux lleva el camino de ser una de ellas.

(enseñARTE, 64)
Juan FERRERA GIL

1 comentario

  • Pino Navarro Almeida Miércoles, 07 Diciembre 2022 09:23 Enlace al Comentario

    La descubrí recientemente. "La mujer helada", fue el que elegí para conocerla. La descripción que hace de su adolescencia y de su vida como esposa es el reflejo de la educación que hemos recibido y de la cotidianidad de muchas mujeres. Expresa mucho con poco. Espejo, es la palabra que mejor expresa lo que sentí al leerla.

Deja un comentario

Esta es la opinión de los lectores, en ningún caso la de infonortedigital.com. No se permitirán comentarios ofensivos o contrarios a las leyes españolas. Tampoco se permitirán mensajes no relacionados con el tema de la noticia.
El envío de comentarios supone la aceptación de las condiciones de uso.

volver arriba

Noticias

Municipios

Suplemento