LA BRISA DE LA BAHÍA (10). San Borondón (y II)

SB6

     “Algunas tardes la luz se mezcla y adquiere el tono amarillento del desierto.

     A pesar de lo alejada que me encuentro de la costa, la calima se da un garbeo por aquí. Entonces imagino que mis hermanas están aún peor, sufriendo con más intensidad el arrebato de una Naturaleza que se presenta cada vez con más novedades. Yo de esto nunca hablo, ni en los libros hay constancia de ello; sin embargo, no dejo de sufrir estos cambios climáticos que, aunque raros, son cíclicos. En mi vida de leyenda no se menciona nada. Y casi es mejor dejarlo así; al menos, de momento. Mientras siga agazapada y entretanto el terremoto no levante los caminos y enmudezca los barrancos, no menearé nada. Sobre todo, para que la leyenda y el mito no decaigan.

     Y la fantasía y la ilusión sigan juntas de la mano, recorriendo las infinitas nubes de la Literatura.”

SB7

     “Algunas veces me refugio en mi casa. ¡Y tengo tantas!

     Entonces sobreviene el ensueño y me gustaría despertar a la realidad. Pero esto de ser un mito, y, además, con carácter legendario, conlleva un sacrificio difícil de explicar. En otros tiempos, sí era más visible, sobre todo, porque los estudiosos de distintas épocas eran, en el fondo, unos noveleros empedernidos. Y concibieron sus escritos con un aire de intelectualidad moderna en sus distintas épocas que todo ello unido me impide aparecer. Está claro que el momento no es éste. Ni siquiera pienso mucho en él porque si no tendría la sensación de volverme loca. Y no está bien que una isla como yo, referente de los deseos y pasiones más arraigadas, pierda la cabeza. Por eso, como dije antes, me refugio en mi casa. Y la escalera de la imagen conduce al trabajo y al descanso. Trabajo con libros viejos y únicos donde un aire ligeramente polvoriento me engulle los deseos más personales. Y descanso en el patio en el que el tibio sol de primavera me acoge en las lecturas personales. O imaginando el instante. Pero primero será el terremoto.

      Esto de vivir en un tiempo sin tiempo es una esperanza que me abruma.

      Y, por momentos, me deprime.”

SB8

     “Y esta es una de mis ventanas preferidas.

     Y las tengo por toda la isla, desde que arribara el irlandés. Y aunque ahora esté cerrada, es solo un momento. Las ventanas abiertas son las que hablan de vida y de miradas que escudriñan la Historia y la ponen al servicio de los demás. Así que no se crean que vivo encerrada entre mis acantilados y playas. Esta ventana es la metáfora de todo un conjunto, de toda una idea que se mueve más allá de las páginas de la Historia para desembocar en los Bailaderos, donde las brujas.

     Porque yo, San Borondón, lejana, también tengo mis leyendas. Un día les contaré algunas de ellas. Cuando pase el seísmo.”

SB9

     “Yo, hija del mito y la leyenda, vivo entre las palabras de los escritores y las miradas, a veces perdidas, de los lectores que en distintas épocas han sido. Cada día renazco y muero a la vez. Y aquí sigo, a pesar de que el pueblo aún no se haya percatado de mi presencia. Sé que la vida va dando bandazos y ahora mismo me encuentro en uno de ellos. Pero no me importa. Me recuperaré de este olvido cuando la gente se canse de prestar atención a lo insulso y lo banal, ensimismado en las estrecheces diarias. Y también vivo en la pintura, donde distintos artistas “me esconden” sin apenas ellos saberlo. Pero me da lo mismo: conservo mi vanidad a buen recaudo. Yo, la isla perdida, sé que estoy en todos ellos. Y eso para mí es más que un consuelo. Es la manera de decir a todos que aquí continúo y que aquí me encontrarán siempre. A veces en los colores cálidos de un cuadro o en las palabras que describen un relato o un poema. Y, por supuesto, en la música que nos identifica”

SB10

     “Cuando se produjo el seísmo no lo podía creer. Tanto tiempo anhelando las ilusiones y los deseos apenas expresados, la Naturaleza, sabia en su origen, vino a colocar las cosas en su sitio. Y nos cambió el carácter, a pesar del dolor inevitable que sufrimos.

     Sí, el seísmo fue profundo y muy duro. Los muertos se contaron por miles y las casas cayeron en bloques rotos de escombros esparcidos. Pero no todos desaparecieron. Los que quedaron miraban asombrados la catástrofe. Y parecía que el mundo anterior nunca había existido. Y todo volvió a comenzar. Poco a poco y paso a paso. El milagro se había producido: el seísmo enorme no solo no alejó a las islas, sino que las unió nuevamente, juntándolas en un puzle natural que un dios del Olimpo ordenara y ensamblara: San Borondón emergió de nuevo de las profundidades marinas. Y así se denominó a la nueva gran isla surgida de las entrañas de la Naturaleza.

     Y aquí sigo, con una nueva filosofía y una nueva manera de ser y estar. San Borondón, yo, la isla perdida, he encontrado mi lugar en el mundo, aunque siempre he anidado en el alma de los canarios y, muchísimas veces, sin que se percataran de ello. Y aquí estoy aprendiendo a caminar y a superar las veredas y las estelas del mar. Ya solo falta crecer juntos. Y en esta lucha nos encontramos. Acostumbrados a estar atrapados en un mar que, en ocasiones, se transformaba en nubes saladas, ahora resulta difícil y complicado caminar juntos. Los matices y las formas han de adaptarse a la nueva situación: estar unidos es una cosa; y otra, muy distinta, es que sepamos caminar juntos, donde Taburiente en una esquina compite con Timanfaya, en el otro extremo; y los podomorfos de Tindaya se han ido a hermanar con el Teide y el Pico de las Nieves. Tenemos que aprender a mirar. Y convertir este seísmo en un descubrimiento que apueste y respete la Naturaleza. Y hemos de aprender a explicar lo que fuimos: que separadas vivimos y el camino era el mar.

     Yo, San Borondón, he dejado de ser una leyenda y un mito. Ya no tengo que desaparecer en la bruma, porque la bruma está en mis cumbres nuevas y avanza entre el Garajonay y Betancuria, tan cercanos.

     Yo, San Borondón, estoy viva; muy viva.

     Y, como dijo el poeta, he dejado de ser un silencio amordazado.”

Deja un comentario

Esta es la opinión de los lectores, en ningún caso la de infonortedigital.com. No se permitirán comentarios ofensivos o contrarios a las leyes españolas. Tampoco se permitirán mensajes no relacionados con el tema de la noticia.
El envío de comentarios supone la aceptación de las condiciones de uso.

volver arriba

Noticias

Municipios

Suplemento