LA BRISA DE LA BAHÍA (29). El dibujante que escribe


     En esta ocasión, y sin que sirva de precedente, el cómic se adelantó a la novela: Tyto Alba, El olvido que seremos, Adaptación de la novela de Héctor Abad Faciolince, Salamandra Graphic, Barcelona, 2021.


TAlba

     Y sucedió porque el mundo imaginado por Tyto Alba (Barcelona, 1975) no solo resulta entrañable y certero, sino que, además, su adaptación de la novela de Abad Faciolince viene a significar algo así como el dibujante que escribe y consigue plasmar, con variados recursos artísticos, la visión plástica que la novela El olvido que seremos le ha producido. Ya ven: otra manera de escribir. Así que el cómic, donde el texto mantiene una fuerte presencia que complementa las viñetas (¿o es al revés?) no solo dura más que otros sino que parece una nueva novela de la novela original, en la que tanto el dibujo o la ilustración y las palabras se hermanan definitiva y agradablemente. Lees el texto y lo “vuelves a leer” en cuanto se presta atención al excelente trazo de Tyto Alba.

     Vaya por delante que lo hemos examinado con intensa emoción y sin poder apartar la mirada de los claroscuros que el ilustrador nos propone o, mejor, nos regala, y donde percibimos que se ha introducido en la imaginación del avezado lector y le ha arrancado “algunas visiones”, que consideraba exclusivas. Igual ocurre con las palabras: alguien viene (escribe, dibuja) con un estilo propio y expande lo que nosotros solo nos atrevíamos a imaginar. Pero lo importante es la materialización. Y aquí Tyto Alba, en su adaptación arriesgada de la novela, ha trascendido lo que los lectores creíamos esbozar ligeramente en nuestras mentes más bien estrechas. Dicho sin generalizar, claro. Y sin ofender, por supuesto.

     Convencidos estamos de que su trabajo le ha costado, donde cada línea, cada trazo y cada enfoque han sido estudiados hasta en el más mínimo detalle: al igual que el escritor selecciona las palabras, Tyto Alba ha hecho lo mismo con el dibujo, convirtiendo el resultado final en una novedosa vuelta de tuerca a lo esencial de la existencia. Los dibujos de Tyto Alba hablan sobradamente de emociones y sentimientos y, además, es capaz de dejar al lector con “un nuevo estado de ánimo” en el que consigue detallar el sabor y el olor de la vida y el dolor que la violencia genera. Así que la maldad cotidiana hace su aparición, bien de forma casi natural, bien de manera inducida por quienes no soportan otra interpretación, otra idea de ver la vida y sienten, en sus precarias mentes, que pierden poder pues su modo de estar en el mundo choca con otras interpretaciones. Que cada uno interprete lo que le plazca. Tyto Alba juega con los tonos y colores y los puntos de vista con el fin de acentuar cada parte de la historia y hacérnosla sentir. Y tengo para mí, desde mi ignorancia de dibujante y de comentarista de cómics, que lo consigue. Esta vez no solo las palabras han revoloteado en mi imaginación sino también ahora están asociadas indisolublemente a la interpretación personal de Tyto Alba, que ha sabido captar con enorme profundidad lo que Abad Faciolince le proponía.

     Al final esta doble lectura, que se desliza en nuestra mirada sin apenas percatarnos, es una interpretación de otra interpretación. Y cada lector la transforma en una nueva mirada, donde la alegría y la tristeza conviven como en cualquier existencia normal.

     Si las palabras nos ponen los pies en el suelo, con el cómic de Tyto Alba las imágenes sugeridas acaban con cualquier conato de vanidad.

     Por eso, estimado lector, no debería perdérsela.

(“enseñArte, 46”)

Deja un comentario

Esta es la opinión de los lectores, en ningún caso la de infonortedigital.com. No se permitirán comentarios ofensivos o contrarios a las leyes españolas. Tampoco se permitirán mensajes no relacionados con el tema de la noticia.
El envío de comentarios supone la aceptación de las condiciones de uso.

volver arriba

Noticias

Municipios

Suplemento