Turismo Rural La Aldea 728x90

LA BRISA DE LA BAHÍA (31). La biblioteca de París


     La novela de Janet Skeslien Charles, La biblioteca de París, Salamandra, Barcelona, 2021, trata de libros y de lectores anónimos que viven en un tiempo de opresión y guerra; un tiempo donde LEER se consideraba tan peligroso que casi se equiparaba a un acto terrorista.


JS Charles

     Con una prosa discreta, sencilla y deliciosa, Janet Skeslien nos cuenta la llegada de los nazis a París, durante la II Guerra Mundial, y de cómo marca la vida de las distintas personalidades novelescas, como si libraran un segundo frente, que trabajan en la Biblioteca Americana parisina, y de cómo pasan a desempeñar un puesto difícil, romántico y resistente, en unas nuevas circunstancias donde todo se trastoca. Los personajes tienen y sienten una misma pasión: el placer de leer, además del conocimiento que proporcionan los libros, y el ánimo por mantener la biblioteca siempre abierta, a pesar de las órdenes del ejército alemán, empeñado en desaparecer no solo algunos libros sino destruir la misma esencia de las personas, despojándolas de toda individualidad.

     Esta novela me ha resultado agradable por varias razones: por la calidad humana de los distintos intervinientes en las que sus debilidades también los definen; por la misma historia que cuenta; por desarrollar otros aspectos, y son tantos, de la guerra que suelen ocupar un segundo plano; por el mismo ser humano: el que humilla y el que es humillado; por el valor que concede a la lectura en el que los anónimos usuarios de la biblioteca, sin saberlo, se han convertido “en otro ejército paralelo” sin armas, sin balas, sin bombas, pero con el deseo de que prevalezcan las emociones y los sentimientos por encima de todo; esos mismos lectores arriesgan sus vidas por un libro: otra forma de plantarle cara a la osadía guerrera de unos nazis insaciables. Y, como en toda novela que se precie, la miseria humana traspasa las páginas, pero, al mismo tiempo, no nos impide avanzar, quizás queriendo alcanzar y atrapar la bondad a cualquier precio.

     Janet Skeslien ha homenajeado a las bibliotecas y a los bibliotecarios que fueron y son. Que durante la guerra se enviaran libros a los soldados en el frente es más que un gesto: es una muestra de amor hacia la Literatura, que siempre lucha contra la ignorancia y la violencia desmedida.

     Otrosí, los libros nombrados en la novela vienen a ser casi otros personajes que sobrevuelan todas las páginas y que parecen contar una historia paralela. En cualquier caso, no actúan inocentemente y se mueven por una causa más humana que política.

     Necesitamos de las historias que otros nos cuentan para descubrir entre líneas aquellas frases que aplicar a nuestra existencia: los protagonistas ponen en valor sus peripecias y los libros, fieles compañeros, complementan el modo de ser y estar, y, al mismo tiempo, la fuerza bruta, en su precipitada inconsciencia, se enfrenta una vez más al mundo sereno de las palabras.

     Que siempre son palabras verdaderas!!

     No se pierdan esta entretenida novela, que les llegará al corazón mismo del placer de LEER. Que no es poco.

(“enseñArte, 47”)

Actualizado el Lunes, 19 Julio 2021 00:43 horas.

Deja un comentario

Esta es la opinión de los lectores, en ningún caso la de infonortedigital.com. No se permitirán comentarios ofensivos o contrarios a las leyes españolas. Tampoco se permitirán mensajes no relacionados con el tema de la noticia.
El envío de comentarios supone la aceptación de las condiciones de uso.

volver arriba

Noticias

Municipios

Suplemento