Microrrelatos: "Mónica"

ERASMO2018012Mónica era una niña de pequeño tamaño para la edad que tenía, algo delgada, tímida y apocada; no obstante , esas deficiencias, o más bien, insuficiencias, porque no podrían considerarse defectos, eran bastantes compensadas por su inteligencia, nobleza y honradez.

No se comunicaba mucho con sus amigos, pero todos los compañeros del aula deseaban tener su amistad. Y sus maestros admiraban su entereza, su respeto con los demás y capacidad para el aprendizaje.

Antes dije todos sus compañeros. Bueno. Uno de ellos, Paco, siempre se metía con ella. El pobre Paco era una persona insociable. En su casa sólo veía discusiones entre sus padres. No recibía de ninguno de los dos la más mínima muestra de cariño. Su situación en su casa se reflejaba en su comportamiento con los demás compañeros. Los trataba con desprecio. Era un resentido de la vida.

Como estudiante era poco aplicado, no era trabajador y tampoco inteligente. Sus carencias trataba de superarlas metiéndose con los demás y, especialmente con aquellos más débiles, aquellos que sabían que les podía, que no le iban a hacer frente. Se metía sobre todo con las niñas. Esa fijación en contra de la mujer le llevó a mostrar ciertas actitudes feministas.

En consecuencia, Mónica, una niña débil, se convirtió en la diana de los traumas del renombrado muchacho.

Lo que empezó como un sencillo cotilleo llegó a convertirse en una despiadada persecución. Primero se metía con su manera de vestir, más adelante con su aspecto físico. Cuantas más faltas trataba de buscarle, más virtudes le descubrían sus compañeros lo que le encolerizaba en alto grado.

A Mónica le gustaba llevar vestidos estampados y Paco se metió con ella, diciendo que era un cuadro. Sus compañeros, que no le habían echado cuenta, observaron que tenía mucho gusto vistiendo.

Pocos días más tarde se metió con el tipo de perfume que se ponía. Pasaba por delante de ella, tapándose las narices como sintiendo asco. Sus amigas se interesaron por la colonia y empezaron a usar la que ella se ponía.

Ya se estaba hartando. Se estaba hartando Paco, no Mónica. Empezó a atacarle con más crudeza. Decía que tenía los zapatos llenos de tierra. Y sus amigas cayeron en que Mónica andaba mucho y andar mucho es saludable.

Después de este nuevo fracaso, se metió con las gafas que llevaba y sus maestros concluyeron que había perdido vista porque dedicaba mucho tiempo a los libros y al ordenador.

Otro fracaso más para Paco .Luego, se volverá con más saña contra Mónica. Un día , en el recreo, hizo ademán de darle una bofetada, pero se contuvo.

Mónica, como no le preocupaba en lo más mínimo la actitud de Paco, simplemente mostraba indiferencia. Más bien sentía por él una ligera pena. Paco se encendía más de rabia.

Al final de curso, Mónica se le acercó y le dice:”Gracias, Paco. Si no te hubieras metido tanto conmigo. Mis amigos no me habrían echado tanta cuenta”

Ese fue el peor día para Paco.

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