Microrrelatos: "Ojos negros"

verónica bolañoshorizontal2020La mujer renunció a mirarse al espejo. Tenía el rostro ajado, sin elasticidad. Por un instinto inexplicable prefirió verse en las reacciones ajenas, de conocidos y forasteros, de recién nacidos y de ojos invisibles que deambulaban en las paredes, en los libros y en la llama de la palmatoria.

Nada en las reacciones ajenas le evocaba su vejez. Se acostumbró a miradas desapercibidas, a olores de antaño de su cuerpo ínfimo y encorvado. Su espíritu lo sentía vibrante dentro de sí, con la misma agilidad y rapidez con la que desenvainaba el café.

Le atemorizó tener las corneas arrugadas. Palpó con la yema de sus dedos dentro del ojo, sintió un líquido viscoso y salado, con la uña intentó rascar alguna viruta de las pupilas, pero le escoció.

Por la tarde descolgó el espejo del baño. No se miró. Lo dejó en el suelo y lo cortó a trocitos, como un canapé. Tomó un cuadradito, acarició los bordes astillosos y se lo acercó a un ojo. No vio nada. Zarandeó las manos y percibió el aire en sus labios.

«La masa de este cuerpo la siento, aquí, ¿y, mis ojos? Lo demás no me importa, ¡solo quiero ver mis ojos negros!» ─dijo.

El espejo no había sido hecho para ver sombras.

Deja un comentario

Esta es la opinión de los lectores, en ningún caso la de infonortedigital.com. No se permitirán comentarios ofensivos o contrarios a las leyes españolas. Tampoco se permitirán mensajes no relacionados con el tema de la noticia.
El envío de comentarios supone la aceptación de las condiciones de uso.

volver arriba

Noticias

Municipios

Suplemento