Hemicirco

leonilojulio2017Se constituyó la decimotercera legislatura. Las Cortes resultantes de los comicios de pasado 28 de abril, comenzaron su andadura. La jornada inaugural, en un Congreso del que nos dicen se renueva en torno al 60 % de sus miembros, ha dado muestras de esa drástica renovación. Las singularidades, comenzando por la presencia de diputados, que junto a esa condición unen las de estar presos; la presencia, en las Cortes democráticas de una representación de la extrema derecha defensora del antiguo régimen, entre otras, han provocado un cambio en las formas en que se desarrolla la sesión de toma de posesión de quienes ostentan el acta recogida en los días previos.

A nadie se le esconde, que este tipo de procedimientos están bastante reglados. Desde la constitución de la mesa de edad, en esta ocasión con un singular homenaje a Valle Inclán, hasta la posterior votación de la que será durante la legislatura la Mesa del Congreso, todo conformó un cúmulo de novedades que tuvo a los medios atentos en todo momento. Quien presidió la mesa de edad, con una particular manera de ver las cosas, fue amenizando un acto por lo general bastante prosaico, el depósito de los votos en la urna (sacrosanta la denominó). Sus expresiones, cargadas de ironía buscando dar fluidez al hemiciclo, resultaron graciosas por lo de originales en un espacio como el del Congreso. Hasta ahí, todo formó parte de la normalidad, sin que se produjese ruido alguno, más allá del que genera un grupo de personas, 350 en este caso, que murmuran entre ellas.

Siempre se producen situaciones, más o menos incómodas para algunas de las personas que las protagonizan. Sobre todo, porque permiten a quienes no tienen más discurso que el vociferar por cualquier cosa, ante la ausencia de uno digno del puesto que ocupan, elaborar teorías (o meras hipótesis, sin querer mermar importancia a esta categoría) conspiratorias. Sobre todo, porque en la mayor parte de los casos, no solo carecen de sustento alguno que permita otorgar algún grado de verosimilitud, sino que acaban volviéndose impertinentes por su reiteración. Como si les flaqueasen las ideas, si es que las tuvieron alguna vez. En este caso, para no variar, en pos de la defensa de la unidad de España. Como si hubiese riesgo alguno de su quiebra. Más allá del propiciado por quienes hacen de las corruptelas su modo de vida.

Como quiera que estos petimetres, autoproclamados defensores de la unidad de España y del honor de quienes la habitan, y poseen nacionalidad española, claro está (a ver qué van a pensar), buscaron desde el principio ser el centro de la noticia. Dicho de otro modo, hurtar protagonismo al hecho de constituir las Cortes Generales, su decimotercera legislatura; y así sucedió. A nadie le pasó desapercibida la jugada perpetrada por los recién llegados, ocupando los escaños de la fila inmediata a la del Gobierno del Estado. Allí serían el centro de los focos y los enfoques. Así resultó, pues no perdieron oportunidad de vociferar, patalear y palmear sus escaños, en el momento que asumían su acatamiento constitucional los miembros de los partidos catalanes. A veces, o casi siempre, se comprueba la escasez de respeto por las ideas ajenas. Como era de esperar, se sintieron ofendidos e insultados –de ahí el ruido ocultador– por la fórmula elegida. No solo tal, sino la sobreactuación de rigor del líder de Ciudadanos. En esta ocasión, imitando al «acusica de la clase», se levantó para protestar con energía sobre el modo de acatar las Constitución de los diputados de los partidos que defienden el independentismo, algunos de los cuales están en prisión preventiva.

En resumidas cuentas, que el hemiciclo quedó transformado en un hemicirco, porque no llegó a constituir sino la mitad de un circo, dado que una parte cercana al cincuenta por ciento, con sus actitudes y escenificaciones extemporáneas, más parecían artistas de circo que miembros de una cámara de representación. Sobre todo, porque alegaban que quienes utilizaban tales fórmulas, estaban insultando a los españoles. Qué quieren que les diga, parafraseando a quien ha vuelto a desaparecer de la arena política: quiénes son ellos para decirme por qué me tengo o no que ofenderme.

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1 comentario

  • J. Rodolfo Nuez Jueves, 30 Mayo 2019 18:27 Enlace al Comentario

    Suscribo el artículo y me permito citar a Victor Manuel que hace unas décadas resumía lo que nuevamente está pasando en nuestro pais; "Cuando hablen de la patria no olviden que es mejor sentirla a nuestro lado que ser su salvador por repetir su nombre no te armas de razón aquí cabemos todos o no cabe ni Dios".

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