En el centenario del nacimiento de Pedro Lezcano. Un militante de la cultura de paz

landinUna de las actividades más destacable de Pedro Lezcano en vida fue el cultivo de la poesía oral en ámbitos educativos y multitudinarios. Es destacable su cooperación con grupos de música popular, en especial con Mestisay, en recitales poéticos por toda la geografía canaria, pero también por Cuba, Chile, Nicaragua, Venezuela, Argentina y Uruguay. Lugares en los que sus versos solidarios en defensa de la paz y de los derechos humanos hicieron vibrar a miles de personas: >. La paz es una adhesión profunda del ser humano a los principios de libertad, justicia, igualdad y solidaridad. La paz también va asociada al medio ambiente pues es necesaria para mantener el equilibrio de los recursos naturales del planeta. Todos estos elementos están presentes en la mayoría de los poemas de Lezcano y también en algunos de sus cuentos literarios como en La rebelión de los vegetales en el que el escritor es secuestrado por los árboles que se han sublevado ante la tiranía de los humanos que, sistemáticamente, maltratan el planeta Tierra.

Su compromiso por la paz y su antimilitarismo tienen su origen en un hecho que lo marcaría de por vida y que explica el recorrido vital de nuestro poeta. En 1938, cuando con 18 años fue movilizado por el ejército y destinado al cuartel de La Isleta en Gran Canaria, presenció el fusilamiento de un maestro republicano que al caer de rodillas fue rematado con un tiro de gracia. El impacto de esta escena perduraría para siempre en el recuerdo del escritor quien en ese trágico instante comprendió >. Ese suceso lo determinó para siempre a defender la paz sin ambages. Ya en 1.944 publica dos poemas ―Apología a la bomba y Poema al suelo― y en 1965 escribe Consejo de Paz, un manifiesto antimilitarista que aborda un tema siempre actual pues paz y libertad van juntas. De los últimos años de los sesenta fue el resurgir de la poesía como forma de comunicación comprometida con la sociedad. Así, un poema como Romance de la verdad y la mentira llegó a convertirse ― en palabras del propio Lezcano― en el lema de muchos jóvenes de las islas que pretendían zafarse del corsé de la dictadura. El poeta era entonces > porque en 1.967 tiene que pasar por un Consejo de Guerra a causa de la publicación del poema Consejo de Paz.

La identidad canaria, la paz tradicionalmente deseada por el pueblo canario, la aspiración a la amistad entre los pueblos y particularmente de los pueblos próximos, el respeto a la cultura universal y la no violencia son temas que ocupan su obra. Durante la década de los años 80 del siglo pasado fue un ardiente defensor de la no permanencia de España en la OTAN. En Canarias, al igual que en otras comunidades, la respuesta mayoritaria al Referéndum de 1986 fue el NO. En este contexto la voz del poeta siempre se escuchó entregada, apasionada y racional. Esta entrega a la causa de la paz, lo llevaría a dar su apoyo al movimiento de jóvenes insumisos que defendían el derecho a no cumplir el servicio militar ni ningún otro servicio sustitutorio. Nuestro escritor siempre se posicionó con la sociedad canaria que había manifestado rotundamente su no injerencia en conflictos y aventuras militares, así como el rechazo a la posibilidad de ser plataforma de agresión a los pueblos del continente africano. Un claro testimonio lo representa el monólogo de La Maleta, un poema militante y todo un himno popular, emblema de la libertad para elegir la paz que se hizo cómic gracias al arte de Manuel Cardona.

En 1986 la Asamblea General de Naciones Unidas reclamó a los estados miembros, las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales que auspiciaran conferencias y otras actividades. Su fin era promover el estudio y la difusión de información sobre los vínculos entre el progreso científico y tecnológico y el mantenimiento de la paz y la seguridad. Al año siguiente la Universidad Politécnica de Canarias celebra en Las Palmas la I Semana Internacional de Científicos por la paz. Pedro Lezcano es invitado a participar como un reconocido intelectual antibelicista. La comunicación que defiende se centra en analizar los estamentos que están directamente implicados en la guerra: el financiero, militar y político. El grueso de su disertación señala al estamento político, al que responsabiliza directamente del quebrantamiento de la paz, porque es la clase dirigente que el pueblo ha elegido en las urnas la que tiene el deber de salvaguardar la convivencia, de no ceder a otras presiones que las que emanan de la soberanía popular. Así, >. Por lo dicho, podemos afirmar que Pedro Lezcano fue un militante en la cultura de paz, antibelicista y defensor de los derechos humanos. Estos valores junto con la calidad literaria de su obra son parte del legado que nos dejó.

Cuando hay gobiernos -- incluido el de España-- que invierten millones en armamento que luego es utilizado para masacrar a la población civil de Yemen, donde los efectos de la guerra los padece el 81% de la población que requiere de la ayuda humanitaria para sobrevivir… Abro un paréntesis para recalcar que se necesita más cultura de paz, más educación para la paz, un mayor cumplimiento de los derechos humanos y voluntad e imaginación con el fin de sumar la ciencia y la tecnología para reconvertir una industria opaca y siniestra como la armamentística. Defender el negocio de la guerra y la muerte es deleznable e injustificable porque >. Decía que cuando todo esto sucede a nuestro alrededor resuena con fuerza la voz del poeta reclamando la paz porque >.

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