PHOTOTEX: "Confinamiento, lectura y esperanza"

C 1a

     Cuando el confinamiento se produjo, la ciudad fue cambiando su fisonomía: el paisanaje, tan intrínseco al paisaje urbano, se diluyó como la ciudad encantada que vivió un sueño de cien años.

     De repente, las calles fueron sinónimas de soledades. Y en su nueva somnolencia quedaron convertidas casi en un escenario de terror, aunque de día fuera. No llegábamos a dilucidar si estábamos viviendo en una película de Hitchcock o éramos los personajes de un cuento encantado. Ese silencio del principio aún suena en el toque de queda actual. Y así hemos cumplido ya doces meses muy raros, convulsos, distintos. El otro día, al cruzarme con un amigo de toda la vida, sostenía que ya nada sería igual y que el contacto físico, inexistente, claro, se convertirá en una anomalía más que ha venido para quedarse. No supe qué decir. Bueno, sí. Que a mí me gustaría que todo o casi todo volviera a su sitio, que las piezas volvieran a engranarse correctamente en el eslabón correspondiente de la cadena. Ya saben, la normalidad. El despiste actual casi es la nueva norma: a veces me inclino por una idea y, otras, por la contraria. Adaptación se llama. Pero no consigo llegar a ella.

     A mí lo que más me duele es la ciudad vacía y callada. Porque, dentro de ese insondable susurro, el dolor se acentúa.

     Solo el silencio de la lectura me mantiene.

     Eso es: ¡¡el silencio de la lectura es la nueva esperanza!!


 

Deja un comentario

Esta es la opinión de los lectores, en ningún caso la de infonortedigital.com. No se permitirán comentarios ofensivos o contrarios a las leyes españolas. Tampoco se permitirán mensajes no relacionados con el tema de la noticia.
El envío de comentarios supone la aceptación de las condiciones de uso.

volver arriba

Noticias

Municipios

Suplemento