La libertad de un esclavo, José de la Trinidad, Teror 1793

Hay un asunto en la tierra
más importante que Dios
y es que naide escupa sangre
pa que otro viva mejor

Atahualpa Yupanqui

  1. La esclavitud en Canarias

Tendemos a pensar la esclavitud como cosa del pasado lejano, propia de lugares remotos, Asia o América, totalmente ajena a nuestra sociedad, incluso en tiempos pretéritos.

Pero la esclavitud llegó a las islas con las primeras arribadas del hombre europeo. Desde las primeras entradas tomaron presas que se llevaron a sus tierras como ejemplares exóticos y muestra de una de las riquezas potenciales del país.

Con la conquista de las diferentes islas van apareciendo en las cortes y mercados de esclavos del mediterráneo canarios que servirán de intérpretes en las otras islas a conquistar, mano de obra o atracción de feria. Importantes fueron los contingentes que procedían de Gran Canaria (especialmente a Sevilla), Tenerife (a partir de 1492, en Valencia), La Palma y Gomera (muy numerosa tras la rebelión de los gomeros de 1488).

1.AHPLP. PN 2384 1698


 Iten le doy unos sarsillos de oro con sus perlas, enbarcinados, Una Rosa de oro y otra con piedras blancas finas. Una esclava mulata de cuatro años Una cama de campo con su colchon, seis sabanas Una colcha y Rodapiés de confites. Una colcha de damasco con media…
(Dote de Diego de Pineda Betancurt y Cecilia de Guzmán y Rojas a su hija Ignacia. AHPLP. PN 2384 (1698).
La esclavitud de los canarios, por tierras españolas y en la suya propia, continuó aun tras la conquista y la conversión masiva al cristianismo. Hubo esclavos de buena guerra (los pertenecientes a los bandos que no pactaron y fueron sometidos a la fuerza) pero también se sometió a esclavitud, ilegalmente, a otros pertenecientes a los bandos de paces.
 
Los esclavos alzados fueron un azote para los colonos españoles, y las quejas por los perjuicios que ocasionaban a estos, pero también del excesivo número de canarios libres que vivían en Canarias, llegarían a los reyes de España:

Tenemos demasiadas pruebas del horror con que los europeos miraron a los guanches y de la extrema miseria a que estos se hallaban reducidos, en los capítulos de instrucción que en 1532 entregó el ayuntamiento de Tenerife a Rodrigo Núñez de la Peña, su diputado en la corte. Allí se encuentra uno, relativo al establecimiento de una santa hermandad, conforme a las que había en España, a fin de contener a los Isleños.

“Otrosí (decía) suplicamos a V. M. haya remedio en los continuos hurtos e robos de ganados e colmenas e otras cosas del campo, que se facen en esta isla; porque, como la tierra es demasiadamente fragosa, los naturales de ella e de estas otras islas comarcanas son muy ligeros e usados de andar por los riscos e asperezas e peñas, por donde los castellanos les es imposible andar; y ellos se hacen señores de todos los ganados y los comen e matan de ellos los que quieren más que los dueños. Los vecinos no los pueden sufrir y en ninguna manera la justicia los puede prender. Así, los dueños de los ganados de esta isla querrían que hubiese en ello justicia e hermandad, conforme a Ia hermandad vieja de Toledo e Ciudad Real”1.

Ya en el siglo XVI comenzaría a importarse esclavos moriscos, negros y, muy escasos, procedentes de América. Los motivos para esclavizar eran guerra, nacimiento y pago por deuda. De la primera ya hemos hablado, la última resulta evidente y sobre la esclavitud por nacimiento volveremos más adelante, baste ahora decir que los hijos de esclava nacían esclavos.

Los trabajos a que eran destinados iban, sin olvidar la prostitución o el abuso sexual dentro de la propia casa, desde los más duros como mulos de carga en muelles o ciudades, la agricultura, ganadería o como artesanos, hasta el servicio doméstico. Los esclavos, y su progenie, pasaban de un propietario a otro a través de venta o permuta, o a sus descendientes en herencia, como otra posesión más.

En cualquiera de los casos el esclavo podía obtener la libertad mediante pago, bien por parte de otros, o por sí mismos, con el dinero producto del trabajo extra que se le permitía, a veces, realizar. En ocasiones, el amo, normalmente en su testamento, daba la libertad al esclavo a la hora de su muerte alegando buenos servicios e incluso familiaridad en el trato. Sin minusvalorar estas razones para algún caso, lo cierto es que de esa forma libraba a sus herederos de la carga de un esclavo ya inservible para los fines a que había estado destinado. En este sentido es de notar que, normalmente, se libera al esclavo viejo, que llevaba toda la vida como tal en la familia, a veces pasando de una generación a otra, de ahí los buenos servicios, realizados durante décadas, no solo durante unos años. Cierto que a veces, en el testamento, se establecía que el liberto podría disfrutar de techo y una asignación para su mantenimiento durante el resto de su vida, de esa forma nada pasaría a su descendencia y así no se vería menoscabada la propiedad familiar. El testador, después de haber aprovechado la vida del esclavo, con una ínfima parte de la riqueza, en parte generada por el propio infeliz, ganaba renombre de bondad en la sociedad y eones de descuento en su más que probable permanencia en el Purgatorio.

En una de las cláusulas establecidas en el testamento2 del capitán Juan Perdomo Betancurt, casado con Lucía de Betancor, sin descendencia, hijo de Gaspar Yanez y Leonor Perdoma, dado en Haría, Lanzarote, en 1716, establece

Item quiero y es mi voluntad que después de los días de mi fallecimiento queden horros y libres Matias, Isabel Sebastiana Eugenia y José mis esclavos y no sujetos á esclavitud ni servidumbre por el buen servicio que me han hecho y a mis hermanos cuya voluntad fue ansí y mando se cumpla esta clausula de Carta de aljorría y libertad perpetuamente para siempre jamás.

Es solo en el siglo XIX que se abolió la esclavitud, y hasta esa fecha existió, insistimos, también entre nosotros. Si bien la esclavitud de los canarios se fue diluyendo con los tiempos, la discriminación de los nuestros permaneció. De ella habla Millares Torres:

creemos que los canarios convertidos no disfrutaban en general de los beneficios y garantías de la raza conquistadora. Es tristemente cierto que en las pruebas de nobleza exigidas para ingresar en los colegios mayores, era necesario acreditar no ser descendiente de canario, morisco ni judío, cuya disposición debió influir poderosamente en las poblaciones isleñas para ocultar su verdadera filiación

No es hasta avanzado ese siglo que se abolió esta norma. Y, si podemos decir que, entre nuestros antepasados, con toda seguridad, hubo algún esclavo, por la razón de ser canario, también debemos creer que algún antepasado nuestro tuvo esclavos o convivió muy de cerca con la esclavitud ajena. Para tener esclavos no hacía falta ser obispo, bastaba con ser cura o monjita, ni gran hacendado, solo tener un ganado o ser artesano, en fin, no había que ser un patricio que funda capellanías o levanta iglesias, solo riquejo.

En los documentos de aquellos siglos las menciones a la esclavitud se hacen con la absoluta simplicidad que conlleva la consideración de la misma como algo natural.

Encontramos en el testamento4, dado el 11 de enero de 1615, de Fernando del Castillo Sobranis, vecino de Guía, todas las cláusulas acostumbradas: sus deseos religiosos a la hora de la muerte, su casamiento con doña Isabel (Perdomo), los hijos habidos durante el matrimonio (Felipe de Sobranis de Cabrejas, Cristóbal de Origuela, Juan del Castillo, Francisco de Cabrejas, Clara, Margarita, Antonia y Lucas de Cabrejas), relación de bienes cuya enumeración se hace conforme a la importancia de los mismos, en diferentes ítems: casas en Guía, tierras y aguas, 8 bueyes y una vaca de arada, novillas, 14 reses vacunas, cabras, caballos, barracos…Y continúa:

Iten en este ganado tiene mi gija (¿) una puerca, digo dos puercas y un becerro que me dio su padrino y tio Juan Cabrejas.
Iten nueve castradillos cabrunos que están en el ganado de (¿).
Iten quatro carneritos en el ganado.
Iten dos esclavos llamados Lucas y Malgarida de color negro.
Tengo sembrado en el sercado de (¿) diez y seis fanegas de trigo.

O sea, que los esclavos se sitúan después de los animales y delante de los sembrados del año, con los que sigue, para acabar haciendo una relación de las deudas que tiene contraídas y la forma de reparto de la herencia.

También las cartas de libertad a un esclavo siguen un protocolo establecido. Veamos dos, muy parecidas no solo por la situación de la dueña, soltera y mayor de 25 años, sino también por la edad del esclavo, 24 y 20 años respectivamente, y hasta el nombre, Agustín Antonio y Antonio Agustín. De la que ejecuta Isabel de Ojeda Peñate, natural de La Vega y vecina de San Lorenzo, extractamos

Digo que por lexitima subsecion, y herencia de Constanza Peñate mi madre difunta, se me adjudicó en la Partición convencional que hice con mis hermanos un Esclavo, de quien tengo adquirida la posecion, llamado Agustín Antonio, que oy se halla en edad de veinte, y quatro, ó veinte y sinco años, poco mas ó menos: sus señas son color no muy moreno, serrado de barva, rostro de buen parecer, pelo castaño, y estatura mediana, el qual con lealtad, amor, y constancia sirvió a la referida mi madre por todo el tiempo que alcanzó de su vida, y después a mí, lo que ha merecido la pena reciprocar, que para piedad ha sido particular, y justo motivo para manifestar la remuneración: Por tanto, y por otros semejantes motivos, que mueven mi animo, de mi grado, y cierta ciencia, para que tenga efecto en forma, como mas haya lugar en Derecho, siendo sabedora de los que en este caso me pertenecen por la presente, que ha de tener estabilidad perpetua, otorgo, que doy libertad, y constituyo en ella al dicho Agustín Antonio, vecino del referido Lugar de la Vega, que esta presente y aceptante, para que desde oy en adelante use de ella sin yugo de esclavitud, y servidumbre. Para lo qual me desisto, y aparto de su propiedad y posesión, y lo cedo y renuncio a su favor, dándole Poder absoluto, e irrevocable…para que pueda tratar, contratar, comprar…y exercitar lo que una persona libre puede por voluntad natural

Y estando presente…yo el dicho Agustín Antonio, haviendolo oido, y entendido, otorgo, que acepto el beneficio, y gracia que se me hace por la expressada Isavel de Ojeda Peñate mi Ama, y Señora, en la libertad que me ha concedido, por lo que le rindo las debidas gracias

Ciudad de Canaria a sinco de Mayo de mil setecientos noventa y quatro5.

El 9 de mayo de 1798 comparece en Telde Josefa Naranjo, de estado libre, mayor de toda edad, que

Dixo que como heredera universal de dn. Angel de Zambrana venerable Beneficiado que fue de esta Iglesia parrochial, tiene, y le pertenece un Esclavo llamado Antonio Agustín Zaballos de color pardo y de edad de veinte años y por haberle criado desde niño haverle servido con toda lealtad, y por otras justas causas, y motivos que impelen, ha determinado manumitirlo; y por ese efecto…otorga de su libre voluntad que da y concede plena libertad al citado Antonio Agustin Zaballos…de que la tenga gose y disfrute, como si fuera naturalmente libre: se desapodera desiste quita, y aparta desde hoy para siempre jamás del derecho de Patronato, y dominio que hasta ahora tuvo sobre él, y lo cede, renuncia y va a su favor para que no vuelva a estar sujeto a servidumbre: y le confiere Poder irrevocable…para que trate, contrate…y practique sin intervención de la otorgante todo quanto esta permitido a los que nacieron libres…”6.

En una de las cláusulas del testamento de Esteban Ruiz de Quesada, dado en Gáldar el 5 de julio de 17867, deja en herencia a su mujer una esclava, que quedará libre a la muerte o posterior casamiento de aquella, y a la que asigna una serie de bienes para su sostenimiento, una vez quede libre

Nº 125. Dexo a mi esposa Dª Cathalina de Victoria una Esclava que tengo llamada Josefa, para que se sirva de ella durante los días de su vida, y por su fallecimiento quede libre dicha Esclava, a quien le señalo para sus alimentos mientras viviere por la fidelidad, y buen servicio que me ha hecho y haverla criado en mi casa desde niña, tres fanegas de trigo, y otras tres de millo, como asi mismo quince pesos corrientes todo en cada un año, alquilándosele una Casa en que viva y dándosele igualmente por una vez un colchon de lana, quatro sabanas, colcha, rodapié, barra de cama y una caja para su ropa; y quando fallesca se le hará su funeral que importe hasta quince pesos, incluyendo en esta cantidad Avito y Misa.

Y si la expresada dª. Cathalina mi esposa tomare segundo estado, en ese caso desde la misma hora que se verifique ha de quedar libre la citada Esclava y esta pueda usar de la gracia que le hago en esta Clausula, como si la dicha mi esposa fuera muerta.

2. AHPLP RAC 134 1793

AHPLP, RAC, 134 (1793)

  1. José de la Trinidad

Diferente es el caso de José de la Trinidad, nacido en La Vega, esclavo, al igual que su mujer y sus dos hijos, Ana y José, de Sebastián Barrera, de Teror. Parece, pues, que Juan Barrera, unos 40 años atrás, lo había comprado a su anterior dueño, Bartolomé de Vega, en cuya casa nació, hijo de María, una de sus esclavas. Era José un esclavo de nacimiento. Se consideraban tales a los hijos de esclava, aunque el padre, legítimo o no, fuera libre. Se cumplía así el dicho todavía en uso: El amo de la vaca, es el amo del becerro.

Sebastián Barrera le había prometido la libertad para cuando muriera, pero al no hacerlo, sus hijos piden a la Audiencia que nombre perito, de forma que, fijado el valor del padre, pudieran ellos satisfacerlo a la viuda y heredera y así viviese sus últimos años como persona libre.

Excmo. Señor

Canaria y Diziembre 10 de 1793

Josep de la Trinidad, y Ana su ermana e hijos legitimos de Josep Trinidad, y de Lucana de Quintana vesinos de Teror, como mas aya lugar, y por el caso de corte que nos conpete como personas miserables, hijos del referido Josep Trinidad, esclavo de Dª. Catalina Henriques y sus hijos como viuda de Dn. Sebastian Barrera, desimos que el referido nuestro padre a mas tiempo de 30 años que esta sirviendo a los susodichos como lo estuvimos, nosotros y nuestra Madre sin poder asta la ora desta grangear albitro alguno para libertar a dicho nuestro padre y quando segun su buen servicio y el de su mujer y nosotros sus hijos esperábamos que el referido Dn. Sebastian por su testamento ó su biuda é hijos le ubiesen dado la liberta como havia ofresido es el caso que se niegan a el. Y allandose dicho nuestro padre en la edad de setenta y ocho años y siete meses como acredita la partida de Bautismo que presento, no se allá en disposición de servir, y deseando nosotros su descanso y liberta nos presentamos ante, V E. pa comprar su liberta, y pa ello

Suplicamos a V E. se sirba en vista de dicha partida almitirnos en este recurso y mandar se apresie al dicho nuestro padre por las personas que fuesen del agrado del tribunal y fecho se nos entregue estas diligencias para usar de nuestro derecho…que con Justicia pedimos

Firma: Por las partes Sebastian Antonio de Quintana8

Los Señores mandaron dar traslado de la solicitud, por un día, a los dueños del esclavo. El mismo día se le pasó el memorial a Catalina Henríquez, en presencia de su hija, Catalina Barrera.

La solicitud iba acompañada de un documento de Francisco Antonio Cabrera y Quintana, párroco de Santa Brígida, fechado el anterior día 9, en que certifica que, en el Libro de partidas de bautismos de la parroquia, que es el 7º en orden folio 171 v, dice:

Que en el Lugar de la Vega, el 15 de mayo de 1715, se bautizó a Josef, hijo de María esclava del capitán Bartholomé de Vega. Fue su padrino Luis de Montesdeoca, vecino de la Ciudad. Vino a la pila de 5 días de nacido.

El 11 de diciembre Catalina Henríquez de Quintana y Osorio, viuda de Sebastián Barrera y vecina de la Ciudad, firma un poder a procuradores para que la representen en estos autos. El 13 de diciembre, el apoderado se da por enterado de la causa, se muestra parte de ella y los solicita. Se le entregan “por un día y nada más”.

Ese mismo día, José y Ana se quejan a la Audiencia de las dilaciones de la otra parte

Excmo. Señor

Canaria y Diziembre 13 de 1793

Josep y Ana de la Trinidad Hijos de Josep de la Trinidad esclavos de Dª Catalina Henriques y erederos de Dn. Sebastian Barrera ante V E. desimos que desde el dia diez del corriente en que nos presentamos ante V E. solicitando comprar la esclavitu de nuestro padre y liberar dicho mi padre se notifico el traslado desta pretencion a la dicha Dª Catalina, y debiendo esta nombrar desde luego perito si lo tenía por conbeniente para el apresio que es a lo que se reduce el asunto anda con entretenidas para molestar quando el tribunal solo le consedio un día y se an pasado tres y respecto a que de esta demora se nos sigue gravisimo perjuicio asi por que nos priva de ver libre y pronto liberto a nuestro padre como por que yo el dicho Josep no puedo usar de mi oficio en que estoy ejersitado en el Lugar de Teror por tanto acusando en caso necesario rebeldía.

Y solicitan la den por presentada.

3. AHPLP PN 2427 1786. JPG

AHPLP, RAC, 134 (1793)

El día 14, Jacinto Proto Betancurt, en nombre de Catalina Enriquez de Quintana y Osorio, dice que en el expediente formado “para que precedido el competente apresio consiga su Padre, la libertad a que aspiran, con exhivo de su valor”, concuerdan en la propuesta y nombran “perito para el apresio de dicho Esclavo, saludable y robusto, sin embargo de su edad á dn. Isidro Quevedo para que junto con el que se nombre de oficio de no hacerlo las otras partes…hagan dicha regulación y la declaren”. La Audiencia se muestra conforme y se nombra de oficio a Juan Baptista Descoubet, vecino de la Ciudad. El mismo día se comunica a los interesados su nombramiento y se produce la aceptación del cargo. Isidro Miguel Quevedo tiene 64 años, y Juan Baptista, 60. Ambos saben firmar, señal de su destacada posición social. También ese día realizan su peritaje y emiten su informe:

Dixeron; Que haviendoseles presentado el Esclavo Josef de la Trinidad, teniendo presente su avanzada edad que consta del expediente, qual es la de setenta y ocho años y siete meses, y que su aspecto demuestra mas bien mas que menos consideran aver perdido todo valor, y que seria de cargo de quien lo tomara mas bien que de alguna utilidad. Que es quanto pueden decir bajo el juramento que han prestado, cuya pericia han hecho bien y fielmente sin fraude ni colucion

Ante la contundencia del informe, Catalina Henríquez debió perder la esperanza de rascar algún dinero de los miserables hijos del esclavo, de tal forma que el 16 de diciembre la Audiencia recibe una comunicación suya en la que dice que

evacuada la pericia resulta de ella que lexos de tener valor serviría de carga a qualquiera que lo tome: En esta virtud doy por libre al dicho José de la Trinidad para que pueda usar libremente de su persona como mas le acomode separándome en un todo del dominio que sobre el tenia por tanto

Suplico a V E. se sirba haverme por separada del dominio que tenia sobre el susodicho teniéndolo por hombre libre declarándolo V E. por tal que asi es Justicia” 

No dilató tampoco la Audiencia su resolución:

Doy fe que á esta hora que son poco mas o menos de las once de la mañana de este dia pasé á las casas de Dª. Catalina Enrriquez viuda de dn. Sebastian Barrera y preguntado por la subrodicha á Dª. Catalina Barrera su hija me respondio no hallarce en su casa; y habiendo salido la encontré en la calle que dicen de la Gloria y entrando en las casas de dn. Juan de Castro Presbitero su sobrino, le ley el pedimento que antecede el que firmó de su puño y letra por mi presencia y la de dicho su sobrino afirmándome ce havia hecho de su orden y quería se presentase para su despacho en el tribunal de la Real Audiencia y para que conste doy de presente que firmo en Canaria á diez y seis de Diziembre de mil cetecientos noventa y tres.

Firma: Joseph Agustin Alvarado

Los Señores dixeron que de conformidad de esta parte se entregue a Josef de la Trinidad, en clase de libre, a sus hijos como lo tienen pedido, dándose el certificado correspondiente para su resguardo

El día de santa Adelaida de hace 229 años, José de la Trinidad nació, a sus casi 79 años, a la libertad. Desde ella pudo mirar esa Navidad a sus hijos y mujer, que seguiría calentándole el café y leche a doña Catalina, libre ahora de tener que mantener a un viejo, inútil para el trabajo.

Y a la Historia, aunque solo sea local, pasan los Barrera, los capitanes, las doña Catalina, los presbíteros, los Ruiz de Quesada o Sobranis de Cabrejas, los que pasiaban elegantes las calles nobles de las villas o la Ciudad, pero quienes mantenían limpias las estancias y las ropas que ellos presumían camino de la iglesia, los que manejaban el arado y daban de comer a todos, los que giraban el mundo con sus brazos, eran los José de la Trinidad, las Lucana y sus hijos Ana y José.


FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA

AHPLP: Archivo Histórico Provincial de Las Palmas

Protocolos Notariales: legajos 1986, 1990, 2347, 2427.

Real Audiencia de Canarias, Procesos civiles y penales, expedientes 134, 11885.

Millares Torres, Agustín

1893, Historia General de las Islas Canarias, Las Palmas de Gran Canaria, Imprenta de La Verdad de I. Miranda [Editorial Selecta, La Habana, 1945)].

Viera y Clavijo, Joseph de

1772-1783, Noticias de la Historia General de las islas de Canaria, Imprenta de Blas Román, Madrid [Noticias de la Historia General de las Islas Canarias, A. Cioranescu ed., Goya Ediciones, Santa Cruz de Tenerife, 1967 (6ª edición, reproducción de la edición de 1950-1951)].

Domingo Oliva Tacoronte


1Viera y Clavijo, 1772-1783, IX, 28, p. 678.

2 AHPLP. Real Audiencia de Canarias. Procesos civiles y penales, expediente 11885.

3Millares Torres, 1893 [1945], libro cuarto, IV, p. 99.

4 AHPLP. Protocolos notariales. Escribano Salvador González, años 1614-1615, legajo 2347, f. 5 (año 1615).

5 AHPLP. Protocolos Notariales. Escribano Pedro Tomás Aríñez, año 1794, expediente 1986, f. 252 v. y ss.

6 AHPLP. Protocolos Notariales. Escribano Pedro Tomás Aríñez, año 1798, expediente 1990, f. 85 y ss.

7 AHPLP. Protocolos notariales. Escribano Pedro Tomás Aríñez, año 1786, expediente 2427, f. 399 y ss.

8 AHPLP. Real Audiencia de Canarias, Procesos civiles y penales, expediente 134.


 

Actualizado el Lunes, 05 Diciembre 2022 00:21 horas.

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