Los problemas de la mar: la vía de agua de la fragata Belle Creole en su navegación atlántica (año de 1856)

Los problemas de la mar: la vía de agua de la fragata Belle Creole en su navegación atlántica (año de 1856)
barco_01Junto con las connotaciones económicas de la navegación marítima en el Atlántico, existe un lado humano, una historia cualitativa y afectiva, que no solamente tiene en cuenta el riesgo de la carga que transportaban los navíos, sino también la vida de la propia tripulación.

Entre los protocolos del escribano don Manuel Sánchez, legajo 2215, del año de 1856, entre los folios 1047 recto y 1049 vuelto, custodiados en el Archivo Histórico Provincial de las Palmas “Joaquín Blanco”, se encuentra un documento que describe las penalidades que sufrió la tripulación y los pasajeros de la fragata francesa “Belle Creole” en su travesía desde el puerto de Marsella (Francia).

Su capitán, don Luis Nicolás Argentery, conocedor de los problemas legales que tendría por el deterioro de la carga, con los perjuicios que se le ocasionaban a los que habían pagado los fletes; acompañado por el consignatario y traductor don Luis Jobard, realizó una declaración jurada, como máxima autoridad del barco, describiendo las peripecias de la travesía, con el claro objetivo de hacer uso del documento en los pleitos que pudieran derivarse de los daños ocasionados por la vía de agua que afectó a la “Belle Creole”.

La fragata había zarpado el día 29 de junio de 1856, a las nueve de la mañana desde el puerto francés, con mar suave y tranquila (tiempo bonancible). En todo momento, el capitán describe la derrota o rumbo que llevaba en su navegación la “Belle Creole”.

Tres días después de la navegación, el día 2 de julio, a las cuatro de la mañana, alcanzaron la costa de Cerdeña. Amuró la nave a babor, por el costado izquierdo de la embarcación mirando de popa a proa, de la parte trasera hacia la parte delantera de la nave, para tomar rumbo hacia el Estrecho de Gibraltar. Después una travesía con vientos suaves y cambiantes, el 11 de julio, después de 13 días de navegación, la tripulación del “Belle Creole” se tuvo que enfrentar con las corrientes y la climatología cambiante del Estrecho. Pasando de Norte a Sur junto al Faro de Punta Europa, construido por los británicos, entre los años de 1838 a 1841, en la colonia de Gibraltar, con la clara intención de facilitar la navegación en ese paso estratégico, entre el Mediterráneo y el Atlántico.

Con fuerte brisa del Este, maniobraron en el Estrecho, aferrando los juanetes y la vela mayor, tomaron rumbo hacia el Cabo Espartel, en la costa africana, a pocos kilómetros de la ciudad de Tánger.

El día 13 de julio, con mar gruesa, la nave se resintió, entrando una vía de agua, teniendo la tripulación que achicar continuamente para mantener a flote el barco. Ante la delicada situación, reunidos todos, tripulación y pasajeros, en la cámara del capitán, por unanimidad decidieron desviarse hasta el primer puerto, firmando un acta de lo acordado, como requisito para hacer frente a cualquier demanda.

El 16 de julio avistaron la isla de Gran Canaria, fondeando sobre la una y media de la tarde en la rada de Las Palmas, cumpliendo con el objetivo de poner a salvo a la tripulación y el pasaje de la fragata francesa “Belle Creole”. En 18 días de navegación, con los problemas iniciados el día 13 de julio, la embarcación de vela realizó la travesía desde el puerto de Marsella hasta el fondeadero de la ciudad de Las Palmas.

Con el acta notarial del capitán don Luis Nicolás Argentery, con su rica descripción de los avatres y maniobras técnicas, pervive hasta la actualidad la odisea de la fragata “Belle Creole”.


Los pasajeros italianos.

Una vez asegurada la fragata en el fondeadero de la rada de Las Palmas, el día 16 de julio de 1856, habiendo fracasado el viaje inicial desde el puerto francés de Marsella a Carmen en Méjico, parte del pasaje, después de unos quince días de estancia obligada, decidieron llegar a un acuerdo con el capitán del velero para proseguir su viaje a América.

Para ello, el día 1 de agosto de 1856, ante el escribano don Manuel Sánchez de Las Palmas de Gran Canaria, firmaron un acuerdo para el traslado al puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde tomarían el buque español Puerto Franco con destino a la Guaira en Venezuela. Los cuatro pasajeros, todos italianos, mostraron su conformidad con el trato económico, evitando con ello retrasar su partida hacia el continente americano, al tener la fragata Belle Creole que reparar su casco dañado.

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APÉNDICE DOCUMENTAL

AHPLP. MANUEL SÁNCHEZ. LEGAJO 2215. AÑO 1856

FOLIO 1047 Rº- 1049 Vº

En la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria a diez y siete de Julio de mil ochocientos cincuenta y seis: a esta hora de las nueve de la mañana se presentó ante mí el abajo firmado escribano público Monsieur Luis Nicolás Argentery capitán de la fragata Belle Creole de la matricula de Marsella, fondeada en esta rada, acompañado de don Luis Jobard individuo de la nación francesa y del comercio de esta ciudad consignatario que dijo ser del propio buque haciendo al propio tiempo de interprete por no saber bien el castellano el expresado capitán; y habiendo demostrado este el libro de protestas de él aparece según traducción hecha por el interprete consignatario que el citado buque salió de Marsella el día veinte y nueve de junio a las nueve de la mañana con viento bonancible del W NW, y fuera de islas, el viento W SW, con toda vela y amuras a estribor: el dos de julio a las cuatro de la mañana descubrió el capitán la costa de Cerdeña, se amuró a babor y hasta el Estrecho continuaron con vientos bonancibles y variables: el once del propio mes a media noche se hallaron Norte a Sur con el Faro de la Punta de Europa: dentro del Estrecho fuerte brisa del Este: aferraron los juanetes y la mayor: a las cinco de la mañana marcó el Cabo Espartel al Sur veinte grados este y Trafalgar al Norte cuarenta grados Este: el trece se llamo el viento al NE y después al N NW frescachón y gruesa mar, orientando las amuras a estribor: el barco principió a fatigarse y la sonda marcó dos pies de agua: la gente inmediatamente se puso a la bomba se disminuyó debela para aliviar más el buque y al mismo tiempo el capitán mandó arribar de dos cuartas para tomar la mar más a la popa: a pesar de esta maniobra a las nueve la mar seguía fatigando mucho: el carpintero al dar cuenta de su visita de la bodega declaró que los costados del buque donde descansan los baos del palo mayor jugaban mucho a consecuencia de lo demasiado que trabajaba el buque, y que nueve tablas de la cubierta incluso el tablón de atraca de estribor y ocho del costado de babor estaban enteramente desclavados: se pusieron tres puntales a babor y estribor para aliviar los costados, y con todo los trancaniles tenían mucho movimiento: también se observó que dos de las curvas de hierro estaban rotas siendo una la del bao del palo mayor a estribor y la otra en un bao de los entrepuentes a babor y a inmediaciones de la escotilla mayor: la sonda marcaba diez y ocho pulgadas de agua pero se achicó inmediatamente: a media noche marcó de nuevo otras diez y ocho pulgadas que se sacaron con las dos bombas: hecho un prolijo reconocimiento de la bodega para descubrir de donde provenía el agua fue infructuosos: a las ocho de la mañana el agua de la bodega aumentaba siempre dando por termino medio siete pulgadas por hora que se achicaban de hora en hora: a las nueve los pasajeros de abordo viendo el estado del buque suplicaron al capitán arribase al puerto más inmediato manifestando que sus intenciones no eran seguir el viaje: al mismo tiempo el equipaje en general se dirigió a popa para consultar y declaró que el buque no se hallaba en estado de seguir a su destino: entonces el capitán de acuerdo con sus oficiales tomó la determinación de consultar el equipaje y pasajeros en la cámara a las tres de la tarde, y se decidió por unanimidad hacer rumbo para el puerto más próximo por interés y salvación de todos: inmediatamente se hizo rumbo para la isla de Gran Canaria, estando entonces por treinta y dos grados treinta y tres minutos de latitud norte y por quince grados cuarenta y un minuto de longitud Oeste. Este primer acto después de leído fue firmado por el equipaje y pasajeros a bordo el día catorce del propio julio. A continuación hay otra acta que expresa: que en seguida de la resolución tomada para arribar al punto más próximo, se hizo rumbo hacia la isla de Gran Canaria conservando siempre poca vela para no fatigar el buque; a pesar de esto la sonda marcaba siempre el agua sin disminución, siendo por termino medio de ocho pulgadas por hora que se tenía cuidado de achicar de hora en hora: en los grandes movimientos del buque y a pesar de los puntales que se habían puesto a babor y estribor, los costados del buque jugaban cada vez más, y las costuras de los tablones de atraca estaban considerablemente abiertas por consecuencia de los dos costados y sin embargo continuaban siempre escupiendo las estopas: observose también que los baos de la cubierta tenían muchísimo movimiento jugando por consecuencia las curvas de hierro que están en el extremo de estos, y que muchísimas cabillas que se habían clavado para asegurarlas se habían salido en parte de sus puestos: el diez y seis de julio a las diez y treinta minutos avistaron la Punta norte de la isla y a la una y media fondearon en la rada de Las Palmas en diez y nueve brazas de fondo, filando sesenta de cadena se aferraron las velas y se achicó la bomba: y para cumplir dicho capitán con la obligación que le impone el código de comercio para salvar su responsabilidad protesta, una dos veces y las demás en derecho necesarias que no sean de su cuenta y si de quien haya lugar todas las perdidas daños y perjuicios que se irroguen (emanen) por su arribada forzosa y mal estado en que se encuentra el citado buque: lo pide por testimonio para su reguardo: Y firma con el referido interprete consignatario de todo lo cual doy fe siendo testigos don Alfonso Gourie y don Sebastián Suárez Hernández vecinos de esta Ciudad.

[Firman: M. Argentery. Luis Jobard. Manuel Sánchez, escribano público.]

FRAGATA BELLE CREOLE (2)

En la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria a primero de Agosto de mil ochocientos cincuenta y seis comparecieron ante mí el abajo firmado escribano público y testigos que se expresarán Monsieur Luis Nicolás Argentery, Capitán de la Fragata Belle Creole, de la matricula de Marsella, anclada en este puerto, don Luis Jobar del comercio de esta Ciudad, consignatario del propio buque, haciendo al propio tiempo de interprete por no saber bien el castellano el expresado capitán , Domingo Schettino, Blas Schettino, Miguel Marreo y Blas Dolivo, italianos pasajeros del mismo buque y Dijeron: que habiendo arribado a este puerto forzosamente con motivo del agua que descubrió el mismo buque, y siendo necesario proceder a su reparación como en ello habrá precisamente que ocupar algún tiempo por ser de consideración los reparos que hay que hacer en el buque para ponerle en estado de poder continuar su viaje, los expresados pasajeros teniendo noticia que del puerto de Santa Cruz de Tenerife sale en estos días para la Guaira el buque español nombrado Puerto Franco de aquella matricula, propusieron a dicho capitán el transportarle en el citado buque que sale para la Guaira pagando el flete correspondiente, y abonándole además alguna pequeña cantidad para aumento de mucho y demás gastos necesarios, quedando de este modo libre de toda responsabilidad y obligación respecto de la traslación de los mismos a Carmen de Mejico, donde habían contratado su pasaje en la referida Fragata Belle Creole: cuya propuesta admitió dicho capitán, y en virtud de este convenio ha contratado con don Juan Castro, capitán del buque Puerto Franco el pasaje de dichos cuatro individuos de proa satisfaciendo por cada uno la suma de cuatrocientos ochenta reales de vellón por todos gastos a bordo, y además ha dado a cada uno de los mismos cuatro pasajeros cuatro napoleones para que puedan si les acomoda agregar algunos víveres a los que se deben dar a bordo en virtud de lo contratado con el capitán Castro y proporcionarse algunas otras cosas de que tengan necesidad: obligándose asimismo el expresado capitán don Luis Argentery a poner de su cuenta a dichos pasajeros en el Puerto de santa Cruz de Tenerife de donde sale como queda indicado el buque Puerto Franco que los ha de conducir a la Guaira: con lo cual los expresados cuatro pasajeros se dan por satisfechos de su viaje que contrataron con el capitán Argentery a Carmen de Méjico, y por libre a este de la obligación de ponerles en dicho punto, pues se conformaran con su transporte a la Guaira en el citado buque Puerto Franco, sin poderlo resistir en manera alguna ni obligar a aquel a otra cosa, mediante a que, bajo este convenio y seguridad ha contratado con el capitán don Juan Castro el mencionado pasaje, y se ha constituido en la obligación del pago de fletes. A cuyo cumplimiento se obligan respectivamente con todos sus bienes presentes y futuros los expresados capitán al que y al consignatario interprete doy fe conozco asegurando aquel que los cuatro pasajeros que también otorgan este contrato con las mismas personas cuyos nombres quedan sentados al principio de este instrumento sin ser posible presentar testigos que aseguren de su conocimiento por no tener relaciones ni haber estado nunca en esta población, pero que los mismos que comprenden el castellano, lo aseguran igualmente firmando los que saben con el propio capitán e interprete y por los que no un testigo de los instrumentales a su riego siéndolo como tales don Manuel Marrero Lezcano, Manuel González, vecinos de Arucas, y Juan Duarte de esta vecindad.

[Firman: M. Argentery, Luis Jobard, Biose Schettiagy, Juan Nepomuceno Duarte. Manuel Sánchez, escribano público.

NOMBRES DE LAS VELAS DE UN BARCO

Cada una de las velas de un barco tiene un nombre único que por lo general, comparten con la verga de la que cuelga. Para algunas velas de nombre genérico, como juanete, ésta se identifica por el palo que sustenta su verga, como juanete de proa. En la imagen superior se representa un velero de tres mástiles en la que puedes conocer el nombre de cada vela: mantén el puntero del ratón unos instantes sobre cada una para que aparezca. También puedes seguir el enlace para avanzar hasta la descripción de la vela.

  1. 1. Petifoque: Foque mucho más pequeño que el principal, de lona más delgada y que se orienta por fuera de él.
  2. 2. Foque: Por antonomasia se llama así al foque mayor y principal que es el que se enverga en un nervio que baja desde la encapilladura del velacho a la cabeza del botalón de aquel nombre.
  3. 3. Fofoque: Foque situado entre el principal y el contrafoque.
  4. 4. Contrafoque: Foque, más pequeño y de lona más gruesa que el principal, que se enverga y orienta más adentro que él, o sea por su cara de popa. 
  5. 5. Sobrejuanete de proa: Sobrejuanete del palo trinquete
  6. 6. Juanete de proa: Juanete del palo de proa.
  7. 7. Velacho: Gavia del trinquete.
  8. 8. Trinquete:
    1. Verga mayor que se cruza sobre el palo de proa. 
    2. Vela que se larga en ella. 
    3. Palo de proa, en las embarcaciones que tienen más de uno.
  9. 9. Sobrejuanete mayor: Sobrejuanete del palo mayor. 

10. Juanete mayor: Juanete del palo mayor.

11. Gavia: Vela que se coloca en el mastelero mayor de las naves, la cual da nombre a este, a su verga, y a las velas de otros mástiles que ocupan la misma posición.

12. Vela mayor: Vela principal que va en el palo mayor.

13. Sobreperico: Vela cuadra que se larga por encima del perico o juanete del palo mesana. 

14. Perico: Juanete del palo de mesana que se cruza sobre el mastelero de sobremesana. Vela que se larga en él. 

15. Sobremesana: Gavia del palo mesana. 

16. Cangreja: Vela de cuchillo, de forma trapezoidal, que va envargada por dos relingas en el pico y palo correspondientes. 

Estas son las definiciones de los nombres comunes de velas:

  1. Foque: Toda vela triangular que se orienta y amura sobre el bauprés.
  2. b. Juanete: Cada una de las vergas que se cruzan sobre las gavias, y las velas que en aquellas se envergan. 
  3. c. Sobrejuanete: Cada una de las vergas que se cruzan sobre los juanetes y las velas que se largan en ellas.


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Felipe Enríquez Martín Santiago


Fuente: Por Dr. Alban y Cpt. Rouge http://capitaine_rouge.en.eresmas.com/info/velas.html

Actualizado el Martes, 09 Noviembre 2010 18:33 horas.

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