Drake, el pirata ennoblecido


Los siglos transcurridos no han hecho otra cosa que aumentar muchísimo su fama y un abundante y planificado 'merchandising'


francisdraque"Y en día Viernes, seis de Octubre de 1595, al amaneser, parecieron sobre el Puerto de Las Isletas, treinta y ocho navíos, que después se supo ser Ingleses, salidos de Plimmautl, sus Capitanes Generales Francisco Draque y Juan Haquines, con quatro mill hombres de mar y guerra, siete naos de la Reyna y las demás de mercaderes, con otros dos Generales de tierra, que eran Nicolás Cliforb y Tomás Basquifeld. Los que imbiaron una lancha al Puerto con sólo ocho soldados, a reconocerle?".

La gesta de las Milicias Canarias en esta escaramuza de los ingleses en la isla fue la que unos años después, a orden del capitán Jerónimo de Valderrama y Tovar, iniciara en Gran Canaria la celebración de La Naval en rememoranza y eterna memoria de Lepanto y "adaptada al país" con esta "victoria" sobre el corsario Drake; y que viene a colación el día de hoy por algo que llevo años reclamando: un lugar de homenaje, reconocimiento y conocimiento de los milicianos isleños con todas sus heroicidades, más valiosas aún considerando su carácter no militar y para las que debían prepararse entre el sembradío del trigo y la majada de los rebaños. La extraordinario actuación del Colectivo Cultural Salsipuedes ha abierto las puertas a algo que no debe quedarse solo ahí.

Francis Drake nació en Tavistock en 1543, siendo el mayor de los doce hijos de Edmund Drake, granjero y predicador protestante, y su mujer Mary Mylwaye. Vino a dar con Dios en Portobelo de Panamá el 28 de enero de 1596, unos meses después de estar en las costas de nuestra Isla.

drakefiguraComerciante de esclavos, político, corsario, explorador, y vicealmirante inglés; como tal fue encargado por la Corona Británica, en cabeza por entonces de Isabel la Primera, la célibe monarca que tanto desdeñó a España y sus gentes. La presencia pirática de los ingleses en aguas virreinales peruanas durante el siglo XVI se enmarcan plenamente en las actuaciones de aquellos que obtenían la patente de corso. Así dirigió con patente y permiso Real, la Marina inglesa contra España e Indias, como las dos incursiones que realizó entre 1570 y 1571; aunque sería en 1573, cuando aliado con el marino francés Guillermo Le Testu, capturó un convoy español cargado de oro y plata.

Por si faltaban pocos datos para su progresiva transformación de pirata en admirada leyenda; en 1579 Drake desembarcó en la costa de California, al norte de Nueva España y reclamó el territorio en nombre de la corona inglesa, dándole el nombre de Nueva Albión.

Al año siguiente, en su barco, el Golden Hind, arribó a Plymouth con una descomunal carga de especias y riquezas capturadas a España. En pago de ello, el 4 de abril de 1581, en el propio barco atracado en el puerto de Deptford, fue armado caballero (Knight Bachelor) por Isabel I de Inglaterra. En su escudo de armas apareció desde entonces el lema Sic parvis magna, en el que dejaba claro que la verdadera grandeza nace de los humildes o pequeños comienzos? Entregó sus diarios a Isabel I, que ordenó la prohibición de la publicación de los detalles de su viaje, por temor a la reacción de España. Sir Francis Drake ya era en vida, más mito que hombre.

En sociedad desde 1562 con comerciantes y financieros londinenses, amplió aún más sus relaciones mercantiles.

drakefugira01Años después, tras pasar por la política y el comercio, Drake propuso a la Reina de Inglaterra una última incursión en los territorios del Imperio Español en América: establecer una base inglesa en Panamá. Esa fue la Armada que pasó por La Isleta y que tuvo al final, gracias hay que decirlo a nuestros abuelos que avisaron al Caribe con más presteza que las naves británicas, con 17 buques hundidos o abandonados, 2500 muertos y 500 prisioneros. Y con Francis Drake finado? que ya era hora por tanto empecinamiento en mortificarnos. Se cree que Francis Drake no tuvo hijos, por lo que sus títulos pasaron a su sobrino, también llamado Francis.

Pero fue a partir de entonces cuando comienza su más profunda, interesante y peculiar historia. Drake, se dice, fue amortajado con la bandera inglesa, metido en una caja de madera y a su vez sellado en otra caja de plomo. La noticia de su muerte llegó a España por carta del general español Bernardino Delgadillo de Avellanada. Quizá como a los españoles se nos olvida con excesiva facilidad -ya sea por envidias o por celoserías- las grandezas de nuestros compatriotas, no es muy comprensible lo ocurrido en los siglos trnscurridos con el ennoblecido pirata de la Gran Bretaña.

A poco de fallecer, sus correrías andaban en escritos y canciones por todos los territorios ingleses y, paradójicamente, en los incipientes asentamientos ingleses al Norte de América, donde se han ido afianzando con una contundencia abrumadora. Opinan los investigadores que ya en tiempos del reinado de Jacobo I, estas típicas cancioncillas de la marinería alabaron sus andares piratescos extendiendo entre el pueblo su fama de defensor de Inglaterra contra sus enemigos, olvidando con facilidad que ello lo hizo enormemente rico.

Cyril Tawney adaptó una de estas letras y cantó a Sir Francis Drake en su álbum Argo de 1970, A Mayflower Garland.

Pero no sería el último: canciones como las de The Youngbloods On Sir Franci s Drake, del album Elephant Mountain; Roy Palmer incluyó lo incluyó en su libro The Oxford Book of Sea Songs y su edición ampliada Boxing the Compass; John Faulkner y Terry Yarnell le cantaron en el álbum Argo de 1971 de The Critics Group, As We Were A-Sailing. Asimismo, los viajes e incursiones de Drake inspiraron muchas obras literarias contemporáneas y posteriores.

hotalfrancisdrakeLos siglos transcurridos no han hecho otra cosa que aumentar muchísimo su fama de benefactor de la nación británica y un abundante y planificado merchandising ha abarrotado el planeta de jarras de cerveza, tabaco, café, cacao, bolos, sacacorchos, libros, cromos, material escolar, llaveros con la figura de Drake, como si de un personaje al más puro estilo de promoción de imagen pública de un político se tratara. Inglaterra tiene varias esculturas en su honor y Estados Unidos decenas de centros educativos y casi una cuarentena de hoteles con el nombre de Sir Francis Drake.

Dejando el tema de su legendario y magnífico tesoro perdido, su posible ubicación y las innumerables incursiones realizadas durante décadas en su búsqueda para otro escrito; no puedo dejar pasar el, quizá, aspecto más peculiar de esa presencia corsaria, medio milenio después de su muerte. El corsario tiene un videojuego, en el que un presunto descendiente, Nathan 'Nate' Drake es el protagonista principal de la saga Uncharted.

Volviendo a la historia, los corsos siguieron golpeando al Imperio Español hasta la Firma de la Paz en 1604. Las patentes de corso fueron abolidas en la Declaración de París de 1856. Los piratas consentidos por los gobernantes desaparecieron así, al menos de la pública legalidad. En Gran Canaria, en 1595, lo espantamos; pero en otros muchos lugares a lo largo de su carrera pirática, Sir Francis Drake demostró, tal como afirmara uno de sus cronistas, que a fuerza de abordajes pueden sentarse los cimientos de un Imperio.

Actualizado el Sábado, 02 Mayo 2020 23:57 horas.

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