La recuperación de la Fuente Agria y Baldomero Argente

baldomero

En enero de 1916, el pleno terorense manifestaba que, con las mejoras de embellecimiento e higiene, el cumplimiento de la Real Orden de catorce de septiembre de 1914 y la compra de maquinaria de lavado y encorchado de botellas “estaba conjurado el conflicto y el pueblo a salvo de que se atentara contra sus legítimos derechos que ostenta sobre la Fuente”

El 27 de febrero del mismo año, se inauguraban las nuevas instalaciones de la Fuente Agria de la Villa de Teror con la intención de aplicar las condiciones que establecía la Real Orden mencionada, habían consistido en retirar una antigua caseta de ladrillos, sustituyéndola por el templete parecido al que durante décadas pudimos ver al fondo del Barranco de Teror.

JERÓNIMO DEL RÍO FALCÓNBendecidas por don Ángel Marquina, obispo de la Diócesis, suponían una mejora del lodazal anterior y con un interior recubierto de cemento, cuatro caños y baldosines hidráulicos, se adornaba además con una gruta de helechos y culantrillos. Pese a lo exiguo de la obra, significaba el inicio de una nueva época para la Fuente Agria y su consideración asimismo como una significativa fuente de ingresos para la corporación terorense.

Se aplicaba una férrea normativa de acceso, que establecía que “desde las primeras horas de la mañanita a la noche, un guardia municipal vigila la operación de llenar las vasijas de boca ancha y transporte del agua al sitio que se trasiega a las botellas, según dispuso la Real Orden de autorización al Ayuntamiento para la venta del agua”

Durante la noche, la fuente quedaba cerrada a fin de que no se llenaran botellas sin la inspección municipal, dejándose un caño exterior para el servicio del vecindario. Además, el propio municipio nombró personal que se dedicaba al lavado de botellas y al taponamiento mecánico para garantizar la mayor pulcritud y limpieza en el agua. Los primeros empleados de “Aguas de Teror"

Todo venía desde unos años antes, cuando una familia terorense -argumentado derechos de propiedad sobre los terrenos circundantes a la fuente- había conseguido la cesión legal de la misma; pero los vecinos de la Villa no se quedaron quietos y empezaron a moverse y protestar ante las más altas instancias, llegando a un hecho de movimiento social nunca visto en la Villa por motivos que no fueran relacionados con la Virgen o la propiedad de los terrenos comunales: la Manifestación de 1914, de la que ya escribí en este mismo medio (*)

La elección el mismo año de un granadino, el diputado don Baldomero Argente, como representante de los intereses comunes del pueblo de Teror contra los intereses particulares de una parte de ellos.

LA FUENTE AGRIA DE TEROR EN LAS PRIMERAS DÉCADAS DEL SIGLO XX

El 22 de septiembre de 1914, un telegrama de Argente comunicaba el haberse dictado por el Ministerio de la Gobernación la Real Orden que aparece al inicio por la que se restablecía el derecho tradicional de poderse transportar embotellada el agua agria, lo que facilitaba su comercialización por parte del municipio. Además, aconsejaba no llegar a acuerdos con Jerónimo del Río y Falcón (presidente y gestor de la empresa “Del Río y Compañía” que estaba apoderado por los dueños particulares del Agua Agria y que también embotellaba las aguas del Barranco de Las Madres, en Firgas) en espera de mayores avances legales en cuanto a la propiedad de la Fuente y “porque para ello holgaba la actitud digna que en aquella ocasión o un poco antes había tomado Teror en este asunto”

El agradecimiento terorense no se hizo esperar. en aquel mismo día, se tomaron por unanimidad varios acuerdos que como suele ocurrir no se llevaron al cumplimiento en su totalidad: nombrar Hijo Adoptivo al diputado; erigir un busto suyo en la parte más visible de la población; dar su nombre a la Fuente Agria y, por último, nombrar como “Baldomero Argente” la calle principal de la Villa, la Real de la Plaza, que sí llevaría su nombre hasta la década de los 30.

LOS CHORROS CON LA DECORACIÓN DE MOSAICOS Fotógrafo Leo Wehrli. Fondo fotográfico de la Universidad de ZúrichPero no dejaba por ello Baldomero Argente de preocuparse y mover los hilos madrileños por los intereses terorenses. Por todo lo cual, era lógico que cuando dos años más tarde, el 13 de mayo de 1916, una sentencia del Tribunal Supremo dictada en Madrid acordaba la incoación del oportuno expediente para la declaración de interés público de las aguas de la Fuente Agria, zanjando el tema de su propiedad y le otorgaba al ayuntamiento un año para solicitar la misma; fue Argente quien lo comunicó por telegrama al consistorio de Teror en septiembre del mismo año.

La Fuente Agria era, por fin, de todos los hombres y mujeres de Teror y no de una sola familia.

El año, que aparece desde entonces sobre los chorros de la Fuente dejaba clara la satisfacción de los políticos por la resolución del problema y además las pueblerinas venganzas y enfrentamientos familiares y políticos que habían traído el barullo, que todo estaba mezclado en la política de entonces.

El hombre que había defendido los intereses de la Villa en Madrid, Baldomero Argente del Castillo, había nacido en el pueblo granadino de Jerez del Marquesado el 6 de febrero de 1877; pero a los 17 años ya estaba en Madrid para licenciarse en Leyes y ejercitar su desbordante inteligencia en las hojas volanderas de los periódicos de entonces -como nuestro Galdós-.

Compaginó estos pinitos primeros con su entrada en el ejército, al que fue a servir -a la prensa y a la milicia- en las lejanas tierras españolas del archipiélago filipino. Dirigió periódicos, escribió, defendió la pertenencia de las islas a la Corona española y sólo se vino cuando ya la cosa llegó al final. Fue con ello -y quede ahí la anécdota de personaje tan relevante- uno de “los últimos de Filipinas”

Tal como afirmara el periodista francés Émile de Girardin “el periodismo es un camino que lleva a todas partes, con tal de salirse a tiempo de él”. Argente supo compaginar toda su vida el camino público de la política- en la que se inició en los convulsos primeros años del siglo XXcon su decidido uso de los periódicos como palestra para difundir sus acentuadas ideas con respecto a la tierra, la sociedad y el buen gobierno.

A la vez que dirigía “El Globo” y el “Diario Nacional”, se iniciaba en el partido de nuestro paisano León y Castillo como diputado provincial y concejal en Madrid; por Albacete en 1910 y ya a partir de 1913 como Diputado a Cortes por Las Palmas, por designación directa del gobierno español, donde ya ocupaba la subsecretaría de la Presidencia. Aceptado por sus méritos y su carácter afable e interesado por la profunda problemática de la España de entonces, los grancanarios de hace más de un siglo aceptaron este primer nombramiento a dedo con palabras de encomió hacia Argente: “pocos hombres podrán sentarse en el Parlamento mejor recomendados y asistidos del prestigio que dan, no los votos contados en las urnas, sino el sufragio unánime de una colectividad. Hasta los adversarios del señor Argente en ideas políticas tienen que reconocer, y reconocen, la pureza de esta investidura y la grandeza de este mandato”. Él respondió al halago con presteza: “ya era de antemano un canario más por las singulares simpatías que desde los primeros momentos despertó en mí el problema de ese grupo de islas; y aunque ahora estoy más obligado a serlo por la distinción con que me honran, no por eso habrán de aumentar mis entusiasmos, pues son insuperables los de antes. Estimo que el problema canario está en suspenso aún y que hay que seguir luchando hasta vencer”

Y pronto le vino la oportunidad. Antes de un año se celebraron elecciones y en ellas Argente del Castillo ya fue presentado como candidato oficial. De su relación con los problemas del Teror de 1914, unidos a la dualidad de su simbología más clara (la Virgen del Pino declarada Patrona aquel mismo año y la Fuente Agria en manos particulares y movilizando al vecindario terorense con la ya nombrada Manifestación), el destino de los votos en la Villa estaba claro.

prohibidocogeraguaTal como escribiera Felipe Massieu a Leopoldo Matos, unos días antes de la manifestación: “no creo tampoco que esto tenga visos de credibilidad, aunque bien pudiera creerse, dada la actitud de Acosta (el alcalde) y la finalidad de la sublevación en estos días de los de Teror, que están contra ti como energúmenos por lo del agua agria y dicen que el pueblo entero no vota sino al Diputado que les ofrezca la libertad de las mencionadas aguas”

Y votaron a Baldomero Argente. Y Argente cumplió.

La recomposición del viejo cable de telegrafía de Cádiz a Canarias amarrándolo en Las Palmas, la creación del Distrito Forestal de Gran Canaria o el Instituto de Segunda Enseñanza serían otros de los muchos trabajos que fueron objeto del empeño de Argente en nuestra isla, lo que hacía escribir a un cronista de todo aquello: “la colonia tinerfeña lo ha visto con marcado disgusto. Jamás se ha visto Tenerife en desamparo mayor”

Fueron años en los que por su extraordinario empeño y labor fue renovado en su acta de diputado hasta que en 1918, Romanones, su protector, lo nombra Ministro de Abastecimientos. El entusiasmo en la isla fue mayúsculo.

Las Canarias Orientales de enhorabuena porque Argente es un convencido, un apóstol; pero no un sectario. Siembra sus ideas sin estridencias, sin apasionamientos; persigue el convencimiento, nunca, jamás, la violencia, y se adapta y amolda a las exigencias de la realidad. Por lo que respecta a Gran Canaria, o mejor dicho a Canarias Orientales, el hecho de su exaltación reviste una importancia extraordinaria, está profundamente penetrado de! problema canario y da las necesidades todas de estas islas, y su consagración entre los magnates de la política, con todas las ventajas que el cargo y el encumbramiento proporcionan, habrá de traducirse en manantial fecundo de beneficios para estas islas”

Los cambios de las décadas siguientes (Primo de Rivera, República, Franquismo) lo apartaron de ese altar de los magnates de la política, y aunque ocupó cargos como el de Vicepresidente del Ateneo y fue nombrado Académico de la de Jurisprudencia y de las de Ciencias Morales y Políticas, además de seguir manifestando sus opiniones en prensa -algunos de sus artículos sobre los problemas de la propiedad, de la tierra, de la carestía de los productos esenciales para las clases más desfavorecidas escritos en los años 50 son extraordinarios- ya nada fue igual.

Falleció en Madrid el 28 de septiembre de 1965. Fue el último Ministro de la monarquía alfonsina en morir.

En Gran Canaria casi nadie lo recordó.

Melchor Fernández Almagro escribió “de hacer política en Inglaterra, hubiera sido probablemente laborista por sus matices socializantes”


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José Luis Yánez Rodríguez
Cronista Oficial de Teror
Actualizado el Lunes, 12 Abril 2021 08:55 horas.

1 comentario

  • ana maria martinez navas Sábado, 05 Junio 2021 09:26 Enlace al Comentario

    Buenos dias;

    Quisiera ponerme en contacto con el Sr. D. José Luis Yanez Rodriguez, en relación a la información sobre D. Baldomero Argente del Castillo.
    Estoy interesada en toda la información sobre mi tio bisabuelo, a quien no conocí pero del que escuché hablar desde pequeña.
    Por favor, pongase en contacto.
    Muchas gracias

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