Emotivo Homenaje a Perico y Mastro Pino

perico_y_mastro_pinoLa Plaza Grande de Guía acogió este viernes el el XIII Encuentro de Solistas Sebastián Godoy Bolaños “Chanito”, en el transcurso del cual se rindió un emotivo homenaje a a Isidro del Pino Suárez Suárez, más conocido por todos como “Mastro Pino’, antiguo componente de la Agrupación Folklórica Estrella y Guía, fallecido el pasado mes de diciembre. A este homenaje se sumó también la Federación de Agrupaciones Folklóricas de Gran Canaria que aprovechó este evento para realizar también un reconocimiento póstumo a Perico Mendoza “El barbero”.

Después de treinta y tres años de andanzas ininterrumpidas por el mundo del folclore, Estrella y Guía acapara un enorme caudal humano, conformado por varias generaciones de norteños que, a lo largo de estas tres décadas, han dejado su impronta en nuestra agrupación.

Tanto músicos como bailadores han grabado su impronta en el grupo y muchos han sido los recuerdos y vivencias que han quedado prendidos para siempre en nuestra memoria.

Pero algunas personas plasmaron una huella especial que ni los vientos Alisios logarían difuminar.

En septiembre de 2007 se iba de nuestro lado Pedro Mendoza Armas, una enciclopedia andante del folclore de los últimos setenta años. Con él se marchaban los ecos de las legendarias rondallas guienses. Aquellas que conoció y otras en las que hizo historia el bueno de Perico, llenando de trinos y coplas las vetustas calles de la ciudad de Luján Pérez.  La rondalla de los Lindos, los Gonzáles o el Callejón del Molino, La de La Atalaya, la célebre Princesa Guayarmina, la venerada Tirma Guiense, las de Pulso y Púa e innumerables parrandas que tuvieron su colofón en Estrella y Guía, fueron testigos de su entrega y dedicación durante más de seis décadas.

HOMENAJE_MASTRO_PINO_070Durante aquellos años dorados de la música tradicional en Guía, recibió decenas de galardones, participando en los frecuentes concursos de folclore que se convocaban por toda nuestra geografía. Eran tiempos en que las laureadas rondallas guienses provocaban la admiración y el reconocimiento de propios y extraños. Etapas en las que el folclore se vivía con pasión vital, comandados por preeminentes entusiastas como Chanito Godoy Bolaños o el maestro Alberto Dávila. Todo aquel patrimonio memorístico trascendió a las nuevas generaciones a través de componentes históricos como Pedro Mendoza Armas.

Pero el abuelo de Estrella y Guía no solo compartió con nosotros el acervo cultural que atesoró durante años, sino también la ejemplaridad de su comportamiento, su entrega, su constancia, su vocación, su amabilidad, su afecto y su amistad inquebrantable. Virtudes cuya transmisión a las nuevas generaciones resulta de vital importancia para la permanencia de los valores humanos.

Diciembre de 2012 nos trajo un lamentable acontecimiento. La enfermedad se llevó a otro de los buques insignia de la agrupación: Isidro del Pino Suárez Suárez, el ilustre paisano al que siempre recordaremos como Maestro Pino.

Canario hasta la médula, nuestro hombre era portador de una rica historia musical y de un cúmulo de vivencias poco comúnes. Natural de Los Lugarejos, en el municipio cumbrero de Artenara, Maestro Pino absorbió el folclore de las tierras altas, que portó consigo durante toda su vida. Experimentó el éxodo de los campesinos de nuestras medianías y cumbres hacia la zona sur, buscando nuevos horizontes en la dura labor de los cultivos de exportación. Las extensas fincas de tomateros que cubrían el paisaje sureño a mediados del siglo pasado, fueron el destino de cientos de paisanos que hicieron de la aparcería su modo de vida.

Entre cucañas y cuarterías ahorró para comprar su primera guitarra con la que se integraría en la parranda Los Maspalomas. Aún hoy le recuerdan con cariño los que fueron sus compañeros de rondalla: la familia de los Moreno, otrora troveros de nuestro folclore por los plantíos del Tablero y aledaños de Tirajana.

Retornó a su pago natal para conocer en el Hornillo de Agaete a Dª. Sinforosa Bolaños Suárez, su adorada esposa, por la que suspiraba con anhelo siempre que abandonaba el terruño. Con ella se aposentó en Gáldar, dedicándose a la aparcería durante algunos años para, posteriormente, cambiar el sereto tomatero por la cuchara de albañil.

Sería en 1984 cuando Antoñito, el Bandurria, le animó a incorporarse a un novedoso proyecto nacido en la comarca: la Agrupación Folclórica Estrella y Guía, donde militó sin interrupciones desde entonces hasta el mismo final de sus días.

Su constante entrega y su personal carisma hicieron de Maestro Pino un estandarte en el grupo y un referente para los más jóvenes. De su inquebrantable perseverancia dan fe los veintiocho largos años que dedicó a nuestro grupo, ofreciéndose desinteresadamente a cuantas actividades y proyectos abordábamos. Isidro Suárez preservaba en su memoria cientos de historias, leyendas, cuentos y anécdotas, algunos vividos en primera persona y otros heredados de su entorno natal. Junto a un caudal de coplas, canciones, melodías y cantares de antaño que afloraba para deleite de sus oyentes.

Además era portador de un riquísimo patrimonio cultural canario: nuestras tradicionales adivinas. Recitarlas era para él un animado entretenimiento y un ejercicio de ingenio, con el que gustaba sorprender a los extraños, disparando durante horas su interminable repertorio de acertijos.

Su estilo interpretativo, extraído de épocas pretéritas, nos trasladaba a los momentos en que el folclor aún no había sufrido alteraciones influenciadas por los medios de comunicación, distinguiéndose fácilmente los modos peculiares de las zonas más aisladas de nuestra geografía.

Pero su carisma humano, su imperturbable y socarrón sentido del humor, su permanente voluntarismo, su buen talante, espíritu bromista, compañerismo y amistad eran virtudes que derrochaba con generosidad, ganándose el aprecio de cuantos le conocían. Maestro Pino Suárez, pese a su edad, siempre fue un niño travieso, abierto al mundo y dispuesto a todo, provisto de un espíritu puro y un alma desprendida y sin dobleces.

El vacío dejado por su partida resulta imposible de cubrir. Su irrepetible personalidad caló tanto en la agrupación que su enriquecedor recuerdo y su ejemplar trayectoria son ya patrimonio de Estrella y Guía.

Perico Mendoza y Maestro Pino fueron dos baluartes de Estrella y Guía pero, por encima de todo, dos bellas personas que hoy, más que nunca, estarán presentes entre nosotros.

Actualizado el Sábado, 10 Agosto 2013 12:42 horas.
Más en esta categoría: Vuelve la noche de folías a Gáldar »

Deja un comentario

Esta es la opinión de los lectores, en ningún caso la de infonortedigital.com. No se permitirán comentarios ofensivos o contrarios a las leyes españolas. Tampoco se permitirán mensajes no relacionados con el tema de la noticia.
El envío de comentarios supone la aceptación de las condiciones de uso.

volver arriba

Noticias

Municipios

Suplemento